Estados Unidos bombardea Irán en represalia por muerte de soldados mientras el conflicto se acerca a Israel
Estados Unidos lanzó bombardeos contra Irán el domingo en represalia por la muerte de soldados estadounidenses en Jordania, mientras Irán disparó misiles hacia territorio jordano que amenazaban con extender el conflicto hacia Israel por primera vez en semanas. Los ataques marcan la segunda semana de una campaña que ha visto a ambas potencias atacar infraestructura civil, con el acuerdo provisional de hace un mes destinado a terminar la guerra completamente desmoronado y el tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz prácticamente paralizado.
El ejército estadounidense indicó que los bombardeos del domingo tuvieron como objetivo a la Guardia Revolucionaria paramilitar iraní, la rama militar de élite que controla el arsenal de misiles balísticos de Irán. Según el Comando Central de Estados Unidos, los ataques alcanzaron "instalaciones iraníes de vigilancia costera y defensa aérea, capacidades marítimas y sitios de almacenamiento de misiles y drones". El ataque estaba diseñado para degradar la capacidad de Irán de controlar el estrecho de Ormuz y "castigar rápidamente a las fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica".
Las imágenes difundidas por el ejército estadounidense mostraban bombardeos realizados por aviones de combate y misiles de crucero Tomahawk lanzados desde el mar. Un sitio parecía estar ubicado en un valle de una región montañosa, donde la Guardia Revolucionaria frecuentemente oculta bases de misiles y equipo militar en cadenas montañosas.
El ataque fue en respuesta directa a la muerte de dos soldados estadounidenses en un ataque iraní contra una base aérea en Jordania el viernes. Según el ejército estadounidense, el ataque también dejó a un militar desaparecido y cuatro requiriendo hospitalización. Footage de video que circuló en línea pareció mostrar el momento en que misiles iraníes impactaron la base aérea.
Irán denunció que los bombardeos estadounidenses alcanzaron el sitio de construcción de una central nuclear planificada en el suroeste del país, según reportó la televisión estatal iraní. La agencia de energía atómica de Irán señaló que fue atacado el lugar de construcción de la central nuclear de Darkhovin. Sin embargo, imágenes satelitales de Planet Labs PBC del sitio mostraron despeje de tierra pero poca construcción hasta el 9 de julio. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) detalló que el sitio, en las "etapas muy tempranas de construcción", no contenía material nuclear cuando el organismo de control de la ONU lo visitó por última vez.
La escalada continúa en una campaña que ahora entra en su segunda semana. Estados Unidos ha atacado puentes, plantas de desalinización de agua e instalaciones eléctricas en Irán. Teherán ha perpetrado ataques contra países aliados de Estados Unidos en todo Oriente Medio, enfocándose en objetivos en estados árabes del golfo Pérsico en lugar de Israel, que lanzó la guerra con Estados Unidos el 28 de febrero.
Kuwait reportó el domingo que una de sus plantas de energía y desalinización de agua fue atacada por segunda vez en dos días, provocando incendios. Su Ministerio de Agua y Energía Renovable subrayó que la red eléctrica se mantiene estable. En Kuwait, aproximadamente el 90% del agua potable proviene de la desalinización, lo que hace que estas instalaciones sean críticas para la población civil.
Kuwait, Jordania y Baréin volvieron a activar sus defensas antiaéreas ante la llegada de drones y misiles iraníes. El ejército de Jordania informó que derribó varios misiles iraníes. El país alberga importantes bases estadounidenses y depende de sistemas de defensa aérea estadounidenses. Los misiles no causaron víctimas ni daños, según el ejército jordano.
Israel advirtió que los misiles iraníes lanzados hacia la ciudad portuaria jordana de Aqaba, justo al otro lado de la frontera, podrían caer dentro de territorio israelí. El ejército israelí alertó a los ciudadanos que esperaran las primeras sirenas de ataque antiaéreo en semanas. Eilat, la ciudad israelí vecina de Aqaba, citó a funcionarios de seguridad diciendo que se lanzaron dos interceptores desde sus afueras para evitar la caída de escombros.
El secretario general del Consejo de Cooperación del golfo Pérsico, Jasem Mohamed al-Budaiwi, acusó a Irán de crímenes de guerra por ataques contra infraestructura e instalaciones civiles. Según el derecho internacional humanitario, la infraestructura civil como puentes y centrales eléctricas generalmente está protegida de ataques, aunque esos sitios pueden perder la protección si se utilizan con fines militares. En tales casos, los ataques deben ser proporcionales y minimizar el daño a los civiles.
El estrecho de Ormuz, por el que transitaba una quinta parte del suministro mundial de petróleo antes de la guerra, sigue siendo clave para el conflicto. El presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con atacar centrales eléctricas y puentes de Irán para obligar a Teherán a relajar su control sobre el estrecho. Ataques recientes sugieren que el ejército estadounidense está llevando a cabo ese plan.
En la última semana, Estados Unidos reimposó un bloqueo naval a los puertos iraníes para detener sus envíos de petróleo crudo. El ejército explicó el sábado que desde entonces ha redirigido cinco barcos e inutilizado uno. Una organización marítima supervisada por la Marina de Estados Unidos afirmó el domingo que la amenaza para los marinos es grave tras ataques iraníes anteriores, "considerándose muy probable una acción hostil deliberada". El tráfico seguía siendo bajo, con ocho tránsitos el sábado y tres el viernes. El promedio diario antes de la guerra era de casi 140 tránsitos.
El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtió en un comunicado el sábado de "lecciones inolvidables" si Estados Unidos sigue atacando a la República Islámica. Un negociador iraní dijo que Teherán estaba suspendiendo sus compromisos con el acuerdo provisional y acusó a Estados Unidos de violar el pacto.
El acuerdo provisional fue alcanzado hace un mes con el objetivo de negociar un fin permanente a la guerra y otros asuntos, incluido el programa nuclear de Irán. Ya se ha superado el punto medio de los 60 días que el acuerdo estableció para estas negociaciones. Su colapso marca un retroceso significativo en los esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto.
Desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, 16 militares estadounidenses han muerto y más de 430 han resultado heridos. Las autoridades iraníes indicaron el domingo que al menos 50 personas han muerto y 517 han resultado heridas en los más recientes bombardeos estadounidenses. Irán no ha proporcionado información general sobre sus pérdidas materiales.
Los efectos de la guerra se extienden más allá de la región. Los impactos en los precios del combustible y otros bienes han golpeado con fuerza a algunas de las zonas más vulnerables del mundo, afectando a poblaciones civiles que no participan directamente en el conflicto.






