El conflicto entre Washington y Teherán ha escalado a niveles no vistos desde que ambas naciones firmaron un memorándum de entendimiento el 17 de junio de 2026, que incluía un período de 60 días para un cese al fuego durante el cual debían continuar las negociaciones. Ese período aún no ha concluido, pero Trump ha declarado públicamente que considera las conversaciones futuras "una pérdida de tiempo".
Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), los ataques estadounidenses del 8 y 9 de julio fueron dirigidos a "degradar aún más la capacidad de Irán de atacar el transporte comercial y a marineros civiles inocentes" en la vital vía marítima. Centcom afirma haber golpeado 90 objetivos militares iraníes, incluyendo sistemas de defensa aérea e infraestructura logística militar a lo largo de la costa iraní. El Pentágono no ha comentado sobre los últimos ataques iraníes.
Irán ha respondido con sus propios ataques. Según medios estatales iraníes, Teherán ha lanzado ataques contra activos estadounidenses en Kuwait, Bahraín y Qatar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) confirmó que lanzó ataques de represalia contra bases militares estadounidenses en Kuwait y Bahraín durante la noche, denominándolos la "primera fase de la respuesta punitiva contra los violadores de tratados estadounidenses". Posteriormente, el jueves, Teherán lanzó más ataques contra sitios en Kuwait, Jordania e Irak, según reportes de medios vinculados al Estado.
Las consecuencias humanitarias son significativas. El Ministerio de Salud de Irán reporta que los ataques estadounidenses dirigidos a cinco provincias iraníes durante el 8 y 9 de julio han matado a 14 personas e herido a 78, de las cuales 47 permanecen hospitalizadas, según Hossein Kermanpour, jefe de relaciones públicas del ministerio. Medios estatales iraníes también reportaron que objetivos cerca de la planta nuclear de Bushehr fueron golpeados, citando al vicegovernador de la provincia. Explosiones fueron reportadas en múltiples ciudades costeras iraníes, incluyendo Konarak, Chabahar, Bandar Abbas, Sirik y Jask. Dos proyectiles golpearon la isla de Abu Musa, que ha sido objeto de una disputa de propiedad de larga data entre Irán y los Emiratos Árabes Unidos.
Los daños a la infraestructura iraní incluyen cortes de energía en Chabahar, donde dos de tres líneas de energía fueron cortadas pero rápidamente restauradas, y un incendio en un cuartel del IRGC en Bushehr. Puentes y una ruta ferroviaria que conectan Teherán con la ciudad de Mashhad, donde se está llevando a cabo el funeral del difunto líder supremo Alí Jamenei, también fueron dañados, según reportó el ministerio de relaciones exteriores iraní.
Las naciones del Golfo también reportaron ataques iraníes. Bahraín registró explosiones en su capital Manama, Kuwait interceptó misiles y drones, y Qatar emitió una alerta de seguridad.
El impacto en el comercio marítimo es catastrófico. Phil Belcher, director marino de Intertanko, una organización internacional de propietarios de buques tanque independientes, informó a la BBC que el número de buques que transitan por el Estrecho a través de la ruta sur ahora está en "cifras de un solo dígito". Esta cifra representa una caída dramática desde aproximadamente 30 buques diarios hace una semana y muy por debajo de los 130 buques normales que se veían antes de que la guerra con Irán comenzara a principios de este año. Belcher señaló que había habido un "exceso de optimismo" en el transporte marítimo regional tras la firma del memorándum de entendimiento el mes pasado, pero ahora el sentimiento ha cambiado. "Este ciclo de violencia, este ciclo de arriba y abajo, noticias positivas y negativas, está teniendo un impacto enorme tanto en los negocios como en los marineros mismos", dijo.
La retórica entre ambas naciones se ha vuelto cada vez más hostil. Trump declaró tarde el miércoles que Irán había "llamado hace poco" y quería hacer un acuerdo "tan desesperadamente", pero añadió: "Simplemente no sé si son dignos de hacer un acuerdo - no sé que vayan a honrar el acuerdo, ese es el problema". Posteriormente, Trump fue más contundente, diciendo a reporteros: "No quiero tratar con ellos más, son escoria. ¿Sabes qué es escoria? Son escoria. Son gente enferma".
En respuesta, el Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, escribió en X: "No respondemos a la vulgaridad con vulgaridad, sino con acción: sin miedo y con gran valor". El portavoz parlamentario iraní Mohammad Bagher Ghalibaf, quien también es el principal negociador del país con Estados Unidos, escribió en X que América "aún no ha aprendido que el acoso y el incumplimiento de promesas ya no son gratuitos". "Déjame ser claro: si atacas, serás golpeado", escribió, añadiendo que el Estrecho de Ormuz solo se abrirá bajo arreglos iraníes, no bajo "amenazas estadounidenses".
El ministerio de relaciones exteriores de Irán denunció los últimos ataques estadounidenses como un "grave crimen de guerra", describiendo la administración estadounidense como "malvada y psicopática".
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 17 de junio, incluía 14 puntos, entre ellos un período de 60 días para un cese al fuego durante el cual debían continuar las negociaciones, el paso seguro de buques a través del Estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones estadounidenses contra Irán. Sin embargo, Trump ha declarado que el acuerdo está ahora "terminado".
Este escalamiento ocurre en el contexto de la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei el 28 de febrero durante las primeras horas de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Multitudes masivas se han reunido para el entierro de Jamenei después de seis días de eventos funerarios. Multitudes se concentraron en las calles de Mashhad en el noreste de Irán ondeando banderas iraníes, mientras que algunos fueron fotografiados sosteniendo carteles con amenazas de muerte dirigidas al presidente estadounidense Donald Trump.
El escalamiento actual representa el peor intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán desde que se firmó el memorándum de entendimiento hace tres semanas. La ruptura del acuerdo y la reanudación de las hostilidades tienen implicaciones significativas para la estabilidad regional, el comercio marítimo global y las perspectivas de una resolución diplomática a la crisis que ha caracterizado las relaciones entre ambas naciones durante meses.