Internacional

Estados Unidos e Irán intercambian ataques con misiles y drones mientras se estancan las negociaciones de alto el fuego

Estados Unidos e Irán han intercambiado nuevos ataques con misiles y drones este martes y miércoles, dejando al menos un muerto y 63 heridos en Kuwait, según el Ministerio de Sanidad del emirato. Las hostilidades comenzaron cuando fuerzas estadounidenses dispararon un misil Hellfire contra un petrolero que intentaba romper el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que provocó represalias iraníes contra bases militares estadounidenses en Baréin y Kuwait. Los ataques ponen en peligro las negociaciones para alcanzar un acuerdo de alto el fuego entre Washington y Teherán, mientras el conflicto en Oriente Próximo se acerca a los 90 días de bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.

INTERNACIONAL3 JUN 2026

El último intercambio de fuego comenzó el martes cuando el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) atacó un petrolero vacío con bandera de Botsuana, el M/T Lexie, según informó el comando militar estadounidense. Una aeronave disparó un misil para inutilizar el motor del buque mientras navegaba por aguas internacionales hacia la isla iraní de Kharg, al norte del estrecho cerca de Kuwait, después de que la tripulación ignorara repetidas advertencias durante un período de 24 horas, según Centcom.

Poco después, el ejército de Kuwait informó que sus defensas aéreas estaban interceptando ataques con misiles y drones, e instó al público a "no acercarse ni tocar ningún escombro, metralla u objetos no identificados que puedan resultar de la interceptación de objetivos aéreos hostiles", según reportó la agencia estatal de noticias kuwaití KUNA. También sonaron sirenas en Baréin.

El Ministerio de Sanidad de Kuwait confirmó que los ataques iraníes mataron al menos a una persona e hirieron a otras 63. El aeropuerto internacional del país fue uno de los objetivos de los misiles y drones iraníes, lo que obligó a suspender los vuelos por los graves daños materiales causados, según KUNA. El gobierno kuwaití también informó de daños en "varias misiones diplomáticas" de otros países que no identificó.

Centcom declaró que dos misiles iraníes disparados contra Kuwait "cayeron antes de llegar o se rompieron en el camino", y que tres misiles dirigidos a Baréin fueron interceptados por fuerzas estadounidenses y bareiníes. El comando militar estadounidense añadió posteriormente que defendió contra una nueva oleada de drones dirigidos a fuerzas estadounidenses en Kuwait y que ningún personal resultó herido.

Las fuerzas estadounidenses también derribaron tres drones de ataque de un solo uso "lanzados por Irán hacia marineros civiles que transitaban legítimamente por aguas regionales", aunque no proporcionaron más detalles, según Centcom. Además, las fuerzas estadounidenses realizaron ataques contra una estación militar iraní de control terrestre en la isla de Qeshm.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán afirmó que atacó el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin con misiles y drones en respuesta al ataque contra Qeshm, una afirmación que Centcom negó. La Guardia Revolucionaria aseguró que lanzó ataques con misiles y drones contra una base aérea y helicópteros estadounidenses "ubicados en un país de la región", así como contra el cuartel general de la Quinta Flota.

Posteriormente, la Guardia Revolucionaria negó haber atacado el aeropuerto de Kuwait y dijo que los daños en la terminal aérea fueron causados por las fuerzas estadounidenses al interceptar uno de sus misiles, según la agencia Tasnim, vinculada a ese cuerpo de seguridad.

El Ministerio de Exteriores iraní justificó los ataques atribuyendo a Baréin y Kuwait una "responsabilidad directa y clara" en los ataques de Estados Unidos, por lo que apeló al derecho a la "legítima defensa". El comunicado acusa también a Washington de violar tanto el alto el fuego en vigor desde el 8 de abril como el derecho internacional.

La versión estadounidense difiere completamente. Centcom sostiene que Irán disparó primero misiles contra Kuwait y Baréin, lo que provocó que las fuerzas estadounidenses respondieran atacando Qeshm.

El petrolero Lexie es el sexto buque que el ejército estadounidense ha inutilizado desde que comenzó su bloqueo de Irán el 13 de abril, según Centcom. El comando militar estadounidense informó que hasta ahora ha redirigido 122 embarcaciones que buscaban entrar o salir de puertos iraníes.

Durante el fin de semana, las fuerzas estadounidenses atacaron sitios de radar y drones iraníes, a lo que Teherán respondió atacando una base militar en Kuwait que, según afirmó, estaba involucrada en la operación estadounidense.

El último intercambio de ataques subraya la falta de progreso político para resolver la crisis de Oriente Próximo, a pesar de las afirmaciones optimistas del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en su primera comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán.

Rubio reiteró el martes que un acuerdo con Teherán estaba al alcance, y afirmó que el régimen había aceptado negociar aspectos de su programa nuclear que se había negado a discutir incluso hace un mes. En su comparecencia ante el Congreso, Rubio insistió en que la operación militar contra Irán había concluido y que los ataques que pueda acometer su país tienen "una naturaleza meramente defensiva" y para proteger las embarcaciones civiles que cruzan el estrecho de Ormuz.

Sus comentarios contrastan directamente con el mensaje de Irán, que ha indicado que suspenderá las conversaciones de paz con Estados Unidos en protesta por la ofensiva de Israel en Líbano, amenazando con el colapso de las negociaciones con Washington.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo: "El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano. Su violación en un frente es una violación del alto el fuego en todos los frentes. Estados Unidos e Israel son responsables de las consecuencias de cualquier violación".

Irán y Estados Unidos anunciaron la semana pasada un acuerdo preliminar para establecer un marco para el final de la guerra, sin que ese compromiso sea una realidad a día de hoy. Los nuevos ataques se producen después de que el presidente estadounidense Donald Trump negara en redes sociales que las negociaciones con Irán estén suspendidas, como había asegurado ese país.

El pasado jueves, Irán desmintió que el borrador de acuerdo estuviera cerrado, únicamente a falta de que Trump lo rubricara, y reiteró una exigencia clave: que una tregua definitiva en Oriente Próximo incluya a todos sus frentes, es decir, también a Líbano.

Los aviones de guerra israelíes han lanzado docenas de ataques en todo el sur de Líbano a pesar de un nuevo acuerdo supuestamente negociado por Trump con el objetivo de reforzar el maltrecho alto el fuego en Líbano. El presidente estadounidense dijo el lunes que había detenido un ataque israelí inminente contra Beirut y que había hablado con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y representantes de Hezbolá, y ambos acordaron que "todos los disparos cesarán".

Sin embargo, el martes, la Agencia Nacional de Noticias de Líbano, administrada por el Estado, informó de 30 ataques israelíes en todo el sur. Cerca de la ciudad de Sidón, los equipos de rescate recuperaron los cuerpos de seis miembros de la misma familia, incluidos dos niños y una mujer, después de un ataque israelí.

El ejército israelí también emitió una nueva advertencia de evacuación para la ciudad sureña de Nabatiye, que tenía 40.000 habitantes antes de la guerra que se inició en 2024, antes de nuevos ataques, acusando a la "organización terrorista Hezbolá" de violar el alto el fuego. Los bombardeos han matado al menos a seis libaneses este miércoles. Desde marzo, más de 3.500 personas han muerto en ataques israelíes en Líbano, según El País.

La gota que colmó el vaso de la paciencia de Teherán fue el bombardeo israelí de la periferia sur de Beirut, en la que la República Islámica había trazado una línea roja que Israel pronto atravesó. La negativa de Netanyahu a aceptar un alto el fuego en ese país árabe motivó una llamada telefónica entre Trump y Netanyahu en la que el republicano llamó al primer ministro israelí "puto loco", entre otros exabruptos, según confirmó el presidente estadounidense este miércoles en declaraciones en el pódcast Pod Force One de la periodista conservadora Miranda Devine.

En esa conversación, Trump ha tratado, sin embargo, de restar importancia a esa diatriba. "Me sentí un poco inquieto por el hecho de que estuviera constantemente en guerra con Líbano", dijo, según la entrevista con The New York Post.

Con su habitual locuacidad, el presidente estadounidense ha asegurado que Irán ha aceptado no poseer armas nucleares y que el líder supremo, Mojtaba Jameneí, está participando en las negociaciones para buscar una salida al conflicto. Luego ha dicho que "le gustaría conocer" al mandatario iraní, a quien tanto Israel como Estados Unidos han amenazado con matar y cuyo paradero se desconoce.

Minutos después de que se conociera el contenido del pódcast, la agencia semioficial iraní Tasnim, vinculada con la Guardia Revolucionaria, publicó un mensaje en sus redes sociales en el que desmiente al republicano y asegura que Irán no se ha comunicado con Estados Unidos en los últimos días.

"Irán ha suspendido prácticamente el intercambio de mensajes [con Washington] a través de intermediarios hasta que se cumplan las condiciones iraníes respecto a Líbano. Por lo tanto, la afirmación de Trump de que Irán está estudiando el asunto [el borrador de acuerdo de paz] es completamente diferente de la realidad", asegura la Guardia Revolucionaria a través de su medio afiliado.

Según funcionarios occidentales citados por Bloomberg, el riesgo de que Irán esté buscando dotarse de armas nucleares es mayor hoy que antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus primeros ataques militares contra la República Islámica hace un año. El País ha accedido a un documento de uso restringido del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el que la agencia nuclear de la ONU advierte de la elevada cantidad de uranio altamente enriquecido del que dispone Irán.

La República Islámica ya disponía de ese material cuya pureza se aproxima a la necesaria para fabricar armas atómicas antes de la guerra de junio de 2025. Sin embargo, hasta ese momento, ese uranio estaba sujeto a una inspección semanal del OIEA, algo que ya no sucede.

Las nuevas hostilidades entre Estados Unidos e Irán han avivado además la inquietud de los mercados energéticos. El precio del barril del petróleo brent ha aumentado en esta jornada un 1,6% hasta rozar los 98 dólares (unos 85 euros), según El País. Este miércoles ha sido el tercer día consecutivo de subidas, una reacción al estancamiento de las negociaciones de paz y a unas esperanzas que se desvanecen de una pronta reapertura del estrecho de Ormuz.

El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y la península arábiga, es el principal canal de exportación para el petróleo y el gas producidos en el golfo Pérsico, y va camino ya de alcanzar los 90 días de bloqueo por parte de Teherán.

Las señales que llegan desde Irán no auguran una salida rápida al parón de las negociaciones. "Los estadounidenses solo entienden la fuerza", ha asegurado Esmail Kosari, miembro del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior de Irán, un político del ala conservadora de la República Islámica, que ha pedido una respuesta más contundente a las agresiones de Estados Unidos, a quien ha acusado de tener una "mentalidad satánica".

Estos nuevos ataques reavivan unas hostilidades que no parecen dirigidas a romper definitivamente las negociaciones, sino solo a demostrar al adversario que el pulso bélico se mantiene. Sin embargo, la escalada de violencia, combinada con el estancamiento diplomático y la situación en Líbano, complica significativamente las perspectivas de alcanzar un acuerdo de paz en el corto plazo. La continuación del bloqueo del estrecho de Ormuz mantiene la presión sobre los mercados energéticos globales y la economía mundial, mientras que la situación humanitaria en Líbano continúa deteriorándose con miles de víctimas civiles.

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3 jun 2026
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El último intercambio de fuego comenzó el martes cuando el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) atacó un petrolero vacío con bandera de Botsuana, el M/T Lexie, según informó el comando militar estadounidense. Una aeronave disparó un misil para inutilizar el motor del buque mientras navegaba por aguas internacionales hacia la isla iraní de Kharg, al norte del estrecho cerca de Kuwait, después de que la tripulación ignorara repetidas advertencias durante un período de 24 horas, según Centcom.

Poco después, el ejército de Kuwait informó que sus defensas aéreas estaban interceptando ataques con misiles y drones, e instó al público a "no acercarse ni tocar ningún escombro, metralla u objetos no identificados que puedan resultar de la interceptación de objetivos aéreos hostiles", según reportó la agencia estatal de noticias kuwaití KUNA. También sonaron sirenas en Baréin.

El Ministerio de Sanidad de Kuwait confirmó que los ataques iraníes mataron al menos a una persona e hirieron a otras 63. El aeropuerto internacional del país fue uno de los objetivos de los misiles y drones iraníes, lo que obligó a suspender los vuelos por los graves daños materiales causados, según KUNA. El gobierno kuwaití también informó de daños en "varias misiones diplomáticas" de otros países que no identificó.

Centcom declaró que dos misiles iraníes disparados contra Kuwait "cayeron antes de llegar o se rompieron en el camino", y que tres misiles dirigidos a Baréin fueron interceptados por fuerzas estadounidenses y bareiníes. El comando militar estadounidense añadió posteriormente que defendió contra una nueva oleada de drones dirigidos a fuerzas estadounidenses en Kuwait y que ningún personal resultó herido.

Las fuerzas estadounidenses también derribaron tres drones de ataque de un solo uso "lanzados por Irán hacia marineros civiles que transitaban legítimamente por aguas regionales", aunque no proporcionaron más detalles, según Centcom. Además, las fuerzas estadounidenses realizaron ataques contra una estación militar iraní de control terrestre en la isla de Qeshm.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán afirmó que atacó el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos en Baréin con misiles y drones en respuesta al ataque contra Qeshm, una afirmación que Centcom negó. La Guardia Revolucionaria aseguró que lanzó ataques con misiles y drones contra una base aérea y helicópteros estadounidenses "ubicados en un país de la región", así como contra el cuartel general de la Quinta Flota.

Posteriormente, la Guardia Revolucionaria negó haber atacado el aeropuerto de Kuwait y dijo que los daños en la terminal aérea fueron causados por las fuerzas estadounidenses al interceptar uno de sus misiles, según la agencia Tasnim, vinculada a ese cuerpo de seguridad.

El Ministerio de Exteriores iraní justificó los ataques atribuyendo a Baréin y Kuwait una "responsabilidad directa y clara" en los ataques de Estados Unidos, por lo que apeló al derecho a la "legítima defensa". El comunicado acusa también a Washington de violar tanto el alto el fuego en vigor desde el 8 de abril como el derecho internacional.

La versión estadounidense difiere completamente. Centcom sostiene que Irán disparó primero misiles contra Kuwait y Baréin, lo que provocó que las fuerzas estadounidenses respondieran atacando Qeshm.

El petrolero Lexie es el sexto buque que el ejército estadounidense ha inutilizado desde que comenzó su bloqueo de Irán el 13 de abril, según Centcom. El comando militar estadounidense informó que hasta ahora ha redirigido 122 embarcaciones que buscaban entrar o salir de puertos iraníes.

Durante el fin de semana, las fuerzas estadounidenses atacaron sitios de radar y drones iraníes, a lo que Teherán respondió atacando una base militar en Kuwait que, según afirmó, estaba involucrada en la operación estadounidense.

El último intercambio de ataques subraya la falta de progreso político para resolver la crisis de Oriente Próximo, a pesar de las afirmaciones optimistas del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en su primera comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán.

Rubio reiteró el martes que un acuerdo con Teherán estaba al alcance, y afirmó que el régimen había aceptado negociar aspectos de su programa nuclear que se había negado a discutir incluso hace un mes. En su comparecencia ante el Congreso, Rubio insistió en que la operación militar contra Irán había concluido y que los ataques que pueda acometer su país tienen "una naturaleza meramente defensiva" y para proteger las embarcaciones civiles que cruzan el estrecho de Ormuz.

Sus comentarios contrastan directamente con el mensaje de Irán, que ha indicado que suspenderá las conversaciones de paz con Estados Unidos en protesta por la ofensiva de Israel en Líbano, amenazando con el colapso de las negociaciones con Washington.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, dijo: "El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos es inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano. Su violación en un frente es una violación del alto el fuego en todos los frentes. Estados Unidos e Israel son responsables de las consecuencias de cualquier violación".

Irán y Estados Unidos anunciaron la semana pasada un acuerdo preliminar para establecer un marco para el final de la guerra, sin que ese compromiso sea una realidad a día de hoy. Los nuevos ataques se producen después de que el presidente estadounidense Donald Trump negara en redes sociales que las negociaciones con Irán estén suspendidas, como había asegurado ese país.

El pasado jueves, Irán desmintió que el borrador de acuerdo estuviera cerrado, únicamente a falta de que Trump lo rubricara, y reiteró una exigencia clave: que una tregua definitiva en Oriente Próximo incluya a todos sus frentes, es decir, también a Líbano.

Los aviones de guerra israelíes han lanzado docenas de ataques en todo el sur de Líbano a pesar de un nuevo acuerdo supuestamente negociado por Trump con el objetivo de reforzar el maltrecho alto el fuego en Líbano. El presidente estadounidense dijo el lunes que había detenido un ataque israelí inminente contra Beirut y que había hablado con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y representantes de Hezbolá, y ambos acordaron que "todos los disparos cesarán".

Sin embargo, el martes, la Agencia Nacional de Noticias de Líbano, administrada por el Estado, informó de 30 ataques israelíes en todo el sur. Cerca de la ciudad de Sidón, los equipos de rescate recuperaron los cuerpos de seis miembros de la misma familia, incluidos dos niños y una mujer, después de un ataque israelí.

El ejército israelí también emitió una nueva advertencia de evacuación para la ciudad sureña de Nabatiye, que tenía 40.000 habitantes antes de la guerra que se inició en 2024, antes de nuevos ataques, acusando a la "organización terrorista Hezbolá" de violar el alto el fuego. Los bombardeos han matado al menos a seis libaneses este miércoles. Desde marzo, más de 3.500 personas han muerto en ataques israelíes en Líbano, según El País.

La gota que colmó el vaso de la paciencia de Teherán fue el bombardeo israelí de la periferia sur de Beirut, en la que la República Islámica había trazado una línea roja que Israel pronto atravesó. La negativa de Netanyahu a aceptar un alto el fuego en ese país árabe motivó una llamada telefónica entre Trump y Netanyahu en la que el republicano llamó al primer ministro israelí "puto loco", entre otros exabruptos, según confirmó el presidente estadounidense este miércoles en declaraciones en el pódcast Pod Force One de la periodista conservadora Miranda Devine.

En esa conversación, Trump ha tratado, sin embargo, de restar importancia a esa diatriba. "Me sentí un poco inquieto por el hecho de que estuviera constantemente en guerra con Líbano", dijo, según la entrevista con The New York Post.

Con su habitual locuacidad, el presidente estadounidense ha asegurado que Irán ha aceptado no poseer armas nucleares y que el líder supremo, Mojtaba Jameneí, está participando en las negociaciones para buscar una salida al conflicto. Luego ha dicho que "le gustaría conocer" al mandatario iraní, a quien tanto Israel como Estados Unidos han amenazado con matar y cuyo paradero se desconoce.

Minutos después de que se conociera el contenido del pódcast, la agencia semioficial iraní Tasnim, vinculada con la Guardia Revolucionaria, publicó un mensaje en sus redes sociales en el que desmiente al republicano y asegura que Irán no se ha comunicado con Estados Unidos en los últimos días.

"Irán ha suspendido prácticamente el intercambio de mensajes [con Washington] a través de intermediarios hasta que se cumplan las condiciones iraníes respecto a Líbano. Por lo tanto, la afirmación de Trump de que Irán está estudiando el asunto [el borrador de acuerdo de paz] es completamente diferente de la realidad", asegura la Guardia Revolucionaria a través de su medio afiliado.

Según funcionarios occidentales citados por Bloomberg, el riesgo de que Irán esté buscando dotarse de armas nucleares es mayor hoy que antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus primeros ataques militares contra la República Islámica hace un año. El País ha accedido a un documento de uso restringido del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el que la agencia nuclear de la ONU advierte de la elevada cantidad de uranio altamente enriquecido del que dispone Irán.

La República Islámica ya disponía de ese material cuya pureza se aproxima a la necesaria para fabricar armas atómicas antes de la guerra de junio de 2025. Sin embargo, hasta ese momento, ese uranio estaba sujeto a una inspección semanal del OIEA, algo que ya no sucede.

Las nuevas hostilidades entre Estados Unidos e Irán han avivado además la inquietud de los mercados energéticos. El precio del barril del petróleo brent ha aumentado en esta jornada un 1,6% hasta rozar los 98 dólares (unos 85 euros), según El País. Este miércoles ha sido el tercer día consecutivo de subidas, una reacción al estancamiento de las negociaciones de paz y a unas esperanzas que se desvanecen de una pronta reapertura del estrecho de Ormuz.

El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y la península arábiga, es el principal canal de exportación para el petróleo y el gas producidos en el golfo Pérsico, y va camino ya de alcanzar los 90 días de bloqueo por parte de Teherán.

Las señales que llegan desde Irán no auguran una salida rápida al parón de las negociaciones. "Los estadounidenses solo entienden la fuerza", ha asegurado Esmail Kosari, miembro del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior de Irán, un político del ala conservadora de la República Islámica, que ha pedido una respuesta más contundente a las agresiones de Estados Unidos, a quien ha acusado de tener una "mentalidad satánica".

Estos nuevos ataques reavivan unas hostilidades que no parecen dirigidas a romper definitivamente las negociaciones, sino solo a demostrar al adversario que el pulso bélico se mantiene. Sin embargo, la escalada de violencia, combinada con el estancamiento diplomático y la situación en Líbano, complica significativamente las perspectivas de alcanzar un acuerdo de paz en el corto plazo. La continuación del bloqueo del estrecho de Ormuz mantiene la presión sobre los mercados energéticos globales y la economía mundial, mientras que la situación humanitaria en Líbano continúa deteriorándose con miles de víctimas civiles.

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