Internacional

Estados Unidos e Irán rompen tregua con ataques cruzados; primeras bajas estadounidenses en cuatro meses

Estados Unidos e Irán intensificaron su conflicto el sábado 17 de julio con una nueva ronda de ataques aéreos y de drones que marcó un punto de quiebre definitivo: Irán anunció la suspensión de sus compromisos bajo el acuerdo de alto el fuego firmado hace un mes, mientras el Comando Central estadounidense confirmó las primeras muertes de soldados estadounidenses desde marzo, con dos militares muertos y uno desaparecido en una base en Jordania. El colapso de la tregua provisional ocurre tras una semana de bombardeos renovados que ha dejado al menos 50 muertos en Irán y más de 500 heridos, mientras ambas potencias disputan el control del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo mundial.

INTERNACIONAL18 JUL 2026

El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, anunció el sábado que Teherán ha suspendido todos sus compromisos bajo el memorando de entendimiento alcanzado con Washington el 17 de junio. "Hemos suspendido nuestros compromisos adquiridos en virtud del memorando de entendimiento y ya no los estamos implementando", declaró Gharibabadi a la agencia iraní Tasnim, acusando a la administración Trump de haber "pisoteado" las obligaciones que firmó en ese acuerdo.

El anuncio iraní llegó horas después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara que dos soldados estadounidenses fueron muertos en acción el 17 de julio en Jordania tras ataques iraníes con misiles balísticos y drones. Según CENTCOM, un tercer militar está desaparecido en acción. Cuatro soldados adicionales fueron evacuados médicamente a hospitales en Jordania pero ya han sido dados de alta, mientras otros personal sufrieron heridas menores y regresaron al servicio. CENTCOM indicó que retendrá las identidades de los soldados caídos hasta 24 horas después de que se notifique a sus familiares.

Estas son las primeras bajas del ejército estadounidense desde que comenzó el intercambio de fuego renovado hace una semana. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán, un total de 16 militares estadounidenses han muerto y más de 430 han resultado heridos, según las autoridades estadounidenses. Otros 13 militares estadounidenses —10 soldados del Ejército y tres marineros de la Armada— resultaron heridos desde el lunes pasado, aunque las autoridades estadounidenses no ofrecieron más detalles.

El colapso de la tregua marca un giro crítico en un conflicto que ya dura casi cinco meses sin que se vislumbre una solución. El memorando de entendimiento, alcanzado bajo mediación de Pakistán y Qatar, había terminado semanas de combate intenso y abierto espacio para negociaciones detalladas. Sin embargo, la frágil paz se desmoronó bajo intercambios de fuego renovados entre ambas potencias.

El presidente Donald Trump había declarado la tregua "terminada" el miércoles pasado tras un ataque de drones iraní contra un barco en el estrecho de Ormuz, aunque posteriormente matizó sus palabras. Ahora Irán toma la misma dirección, efectivamente dando por sentenciada la tregua provisional. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araghchi, advirtió el sábado: "Jamás permitiremos que la sangre derramada sea en vano", un lenguaje que refleja la determinación de Teherán de continuar respondiendo a los ataques estadounidenses.

El Líder Supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, emitió una declaración escrita el sábado en la que calificó la firma de Trump como "sin valor e infiable" tras violaciones repetidas del memorando de entendimiento. Khamenei, quien no ha aparecido en público desde que comenzó la guerra, reprendió a Estados Unidos por llevar a cabo ataques mientras el país realizaba una procesión fúnebre por su padre, el anterior Líder Supremo Ali Khamenei. El actual Líder Supremo afirmó que Irán tendrá "lecciones inolvidables" que enseñar a Estados Unidos por buscar "alimentar la guerra e incurrir en costos aún más pesados". "La valentía de los combatientes del Islam y el coraje del pueblo de la región sur de Irán en días recientes han demostrado ejemplos de esas lecciones", agregó.

Durante la séptima noche consecutiva de ataques estadounidenses, que se extendió desde el viernes al sábado, Teherán registró ocho víctimas mortales adicionales. Según el Ministerio de Sanidad de Irán, al menos 12 personas fueron asesinadas por ataques estadounidenses en el último día, elevando el total de muertes a 50 desde que comenzó esta última fase de la guerra. Hossein Kermanpour, jefe de relaciones públicas del Ministerio de Sanidad iraní, detalló que al menos 500 personas han resultado heridas en ataques estadounidenses desde el 27 de junio, cuando la tregua comenzó a deteriorarse. Entre los muertos hay cinco mujeres y dos niños, según Kermanpour.

Los ataques estadounidenses han causado daños significativos a la infraestructura iraní. Un ataque estadounidense dañó una planta de desalinización en la provincia meridional de Hormozgan, dejando sin agua a 20 pueblos, según el gobernador adjunto de la provincia. La agencia estatal iraní IRNA reportó que la planta de desalinización de Bonji fue destruida, cortando el suministro de agua a aproximadamente 10.000 personas, y que una planta de desalinización en la isla estratégica de Qeshm dentro del estrecho fue dañada. Los ataques nocturnos también causaron daños en dos túneles y un puente, cortando una de las principales autopistas hacia Bandar Abbas, el principal puerto del país ubicado cerca de la parte más estrecha del estrecho de Ormuz. IRNA publicó que tres puentes fueron alcanzados el sábado, incluyendo uno en una ruta hacia Bandar Abbas.

El Comando Central de Estados Unidos informó durante la madrugada del sábado de una nueva ronda de ataques "diseñados para seguir degradando las capacidades militares iraníes" en zonas cercanas al estrecho de Ormuz. Los ataques estadounidenses han incluido sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, almacenamiento subterráneo de armas y capacidades marítimas, según CENTCOM. El objetivo declarado es intensificar los esfuerzos para aflojar el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica por la que solía pasar una quinta parte del crudo mundial.

Trump ha señalado públicamente su intención de intensificar los ataques, incluyendo amenazas contra infraestructura civil y objetivos energéticos potenciales. "Estuvimos en Vietnam durante 19 años. Estamos aquí durante cuatro meses, así que creo que hemos hecho mucho", dijo Trump a la presentadora de CNN Kaitlan Collins esta semana. El martes, Trump le dijo a Fox News que los ataques "continuarán hasta que yo diga que es suficiente", y en un discurso en horario de máxima audiencia el jueves, el presidente dijo: "verán los frutos de ese trabajo muy, muy pronto".

Sin embargo, el vicepresidente JD Vance, negociador principal de la administración con Irán, ha sugerido que la fuerza militar por sí sola no será suficiente para desmantelar completamente el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz. "Puedes bombardearlos, puedes quitarles el radar, puedes quitarles algunos drones y algunos misiles, pero es demasiado fácil disparar contra barcos en los estrechos", dijo Vance en una entrevista de podcast el martes. "Así que tienes que estar realmente dispuesto a hablar e intentar resolver el problema". Ryan Crocker, antiguo embajador estadounidense en varios países de Oriente Medio, respaldó el sentimiento del vicepresidente, diciéndole a CNN que bombardear Irán "hasta la sumisión" no funcionará.

Irán ha respondido a los ataques estadounidenses con oleadas de drones y misiles dirigidos a aliados estadounidenses en toda la región del Golfo Pérsico. El sábado, Teherán disparó drones y misiles contra Kuwait, Baréin, Jordania y Arabia Saudí. La mayoría fueron interceptados, aunque Kuwait reconoció que un proyectil impactó en otra planta desalinizadora y en una instalación petrolera. Las agencias iraníes informan de golpes exitosos contra un centro de comunicaciones militar en Kuwait y de la destrucción de dos aviones militares en Jordania.

Kuwait ha sufrido los daños más significativos del sábado. Las autoridades kuwaitíes reportaron "daños significativos" a un sitio "vital" en el sector petrolero y varias lesiones tras ataques iraníes repetidos. Kuwait Petroleum Corporation confirmó que la instalación fue evacuada, aunque se negó a proporcionar más información sobre la ubicación o la magnitud de los daños. El servicio de bomberos de Kuwait informó que sus fuerzas estaban combatiendo dos incendios en dos ubicaciones diferentes tras los ataques iraníes. Una planta de generación de energía y desalinización de agua también fue golpeada por Irán, según el Ministerio de Electricidad, Agua y Energía Renovable de Kuwait. Cinco equipos de bomberos y tres equipos de bomberos del sector petrolero combatieron las llamas en una ubicación, con varios bomberos y un trabajador sufriendo lesiones en el proceso. Tres equipos de bomberos estaban trabajando para controlar el otro incidente.

Kuwait obtiene el 90% de su agua potable a través de desalinización, lo que hace que los ataques contra plantas de desalinización sean particularmente críticos para la seguridad nacional del país. El sábado fue el segundo ataque contra una planta de desalinización en dos días en la pequeña nación desértica. Kuwait cerró brevemente su espacio aéreo por la mañana debido a amenazas de misiles, y Kuwait Airways anunció que estaba reprogramando la mayoría de los vuelos hacia y desde la capital.

Otros países de la región también reportaron ataques iraníes. Irak reveló el derribo de drones de ataque sobre la ciudad de Irbil. La agencia noticiosa estatal de Jordania, Petra, informó que los sistemas de defensa aérea de la nación habían derribado misiles iraníes, y las alarmas antiaéreas sonaron múltiples veces durante el día en Baréin y por la mañana en Arabia Saudí, según sus respectivos gobiernos.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), el ejército paralelo que protege el régimen iraní, señaló en la noche del viernes que dos petroleros "explotaron y ardieron" tras intentar atravesar "una ruta minada al sur del estrecho de Ormuz". El comunicado reiteraba que esa estratégica vía marítima "permanece completamente cerrada debido a la continua agresión estadounidense", emitiendo una advertencia poco velada para que el resto de barcos desestimen la navegación por el estrecho. Esta posición constituye un bloqueo contrario al derecho internacional.

El IRGC, establecido tras la revolución iraní de 1979 como una institución de seguridad paralela al ejército nacional, es una rama élite de las fuerzas armadas iraníes. El jefe de la Guardia Revolucionaria reporta directamente al Líder Supremo. El IRGC ejerce una influencia profunda sobre la política doméstica y la economía, con intereses que se extienden a la construcción, telecomunicaciones, industria automotriz e industria energética. Trump designó oficialmente al IRGC como grupo terrorista en 2019, y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán declaró entonces a Estados Unidos como "patrocinador estatal del terrorismo" y a las tropas estadounidenses que operan en la región como "grupos terroristas". La Unión Europea declaró al grupo como organización terrorista este año tras la represión violenta de Irán contra protestas antigubernamentales, mientras que el Reino Unido designó al IRGC como amenaza a la seguridad nacional a principios de esta semana.

A pesar de los ataques iraníes, el representante iraní ante las Naciones Unidas, Saeed Iravani, envió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, pidiendo que el Consejo de Seguridad "cumpla con sus responsabilidades" y termine con la agresión estadounidense. Iravani acusa a Washington de "crímenes de guerra" por matar a civiles y destruir infraestructura clave, además de bloquear puertos iraníes y atacar a buques que pretendían utilizarlos.

El control del estrecho de Ormuz se ha convertido en el mayor obstáculo en las conversaciones de paz. Irán afirma que el estrecho debe estar bajo su control exclusivo y que los buques que lo navegan deberían pagar tasas a Teherán, aunque durante décadas el mundo lo ha considerado una vía marítima internacional. En días recientes, Irán ha disparado contra barcos. Los cruces por el estrecho se han reducido a su mínimo de tres semanas, según un rastreador internacional de envíos. Irán cerró de facto el estrecho al tráfico marítimo tras el comienzo de la guerra con ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, lo que hizo que el precio del petróleo se disparara y dio a Teherán una influencia significativa en las negociaciones.

Trump ha recuperado en los últimos días sus amenazas de atacar centrales eléctricas y puentes para tratar de obligar a Irán a relajar su control. Washington también restableció en la última semana su bloqueo naval a los puertos iraníes para detener sus envíos de crudo. Una cantidad cada vez mayor de la energía que se produce en la región se envía a través de oleoductos, pero su volumen no es, ni de cerca, suficiente como para compensar la disminución del transporte marítimo a través del estrecho.

Estados Unidos ha reforzado su flota de aviones de reabastecimiento en Israel como parte de ajustes a su postura militar en Oriente Medio, según un oficial militar israelí. Israel no ha estado involucrado en las últimas oleadas de ataques contra Irán desde el colapso de la frágil tregua entre Washington y Teherán, a pesar de su participación anterior en la "Operación Furia Épica". Tampoco Irán ha intentado lanzar ataques contra Israel, pero el sábado nuevamente amenazó a cualquier país que ayude a Estados Unidos. Estados Unidos eligió estacionar algunos de los aviones cisterna en bases de la Fuerza Aérea Israelí, en coordinación con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), para reducir la disrupción al tráfico aéreo civil y por consideraciones operacionales.

Los estados del Golfo están observando con creciente aprensión mientras el conflicto entre Irán y Estados Unidos se intensifica nuevamente. Un patrón de ataques y contraataques está firmemente establecido, con la complicación adicional de la creciente tensión entre Arabia Saudí y los hutíes aliados de Irán en Yemen, quienes están determinados a romper un bloqueo contra ellos. La pista diplomática parece moribunda por ahora. El flujo de delegaciones paquistaníes y qataríes visitando Irán en un esfuerzo por sostener la tregua ha dado paso al pesimismo entre diplomáticos regionales. Qatar mismo ha sido golpeado dos veces en el reciente brote de violencia.

Los drones iraníes también han atacado Omán, días después de negociaciones entre los dos estados sobre un esquema de gestión del estrecho. El IRGC ha atacado barcos navegando cerca de la costa de Omán. El tráfico en el estrecho de Ormuz se ha reducido a un hilo.

Irán ha advertido repetidamente que está listo para intensificar los ataques contra vecinos que albergan instalaciones militares estadounidenses. Una agencia semioficial, Fars, publicó una lista de cinco puertos en Baréin, Arabia Saudí, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos que dijo podrían convertirse en objetivos si la infraestructura iraní fuera atacada.

El analista israelí Danny Citrinowicz advirtió sobre el riesgo de escalada incontrolada: "Cada escalada estadounidense es respondida por una escalada iraní, mientras cada lado busca establecer nuevos umbrales de disuasión con cada intercambio". Más que forzar a Irán de vuelta a la mesa de negociaciones, "un resultado igualmente plausible es un conflicto que se espirala más allá de las intenciones de ambos lados, expandiéndose hacia una guerra regional mucho más amplia con oportunidades cada vez menores para restaurar la diplomacia", escribió Citrinowicz en X el sábado.

El presidente del Líbano, Joseph Aoun, se dirige a Washington para conversaciones con el presidente Trump en la Casa Blanca, según un comunicado de la presidencia libanesa. Se espera que los líderes "discutan la situación en el Líbano y formas de consolidar el alto el fuego, restaurar la seguridad y la estabilidad en todo el Líbano en general y el sur en particular, asegurar la retirada de Israel de los territorios libaneses que ocupa, y extender la autoridad estatal sobre todas las regiones", según el comunicado.

El memorando de entendimiento alcanzado por Estados Unidos e Irán el mes pasado tenía como objetivo terminar los combates en el Líbano como parte de un plan de alto el fuego más amplio. A pesar de ese acuerdo inicial y de los altos el fuego mediados por Estados Unidos entre los gobiernos israelí y libanés, los combates entre Israel y el grupo militante respaldado por Irán Hezbollah han continuado. El mes pasado, Israel y el Líbano llegaron a un acuerdo que requiere que las fuerzas israelíes se retiren de dos áreas en el sur del Líbano antes de futuras negociaciones.

Antes del comienzo del conflicto, Estados Unidos había mantenido conversaciones con Irán sobre su programa nuclear. Trump enfrenta ahora presión política para poner fin a la guerra y evitar el tipo de conflicto prolongado en Oriente Medio contra el que había hecho campaña. Sin embargo, el conflicto ya dura casi cinco meses sin que se vislumbre una solución clara, y la escalada renovada sugiere que ambas potencias están preparadas para una confrontación prolongada.

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18 jul 2026
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El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, anunció el sábado que Teherán ha suspendido todos sus compromisos bajo el memorando de entendimiento alcanzado con Washington el 17 de junio. "Hemos suspendido nuestros compromisos adquiridos en virtud del memorando de entendimiento y ya no los estamos implementando", declaró Gharibabadi a la agencia iraní Tasnim, acusando a la administración Trump de haber "pisoteado" las obligaciones que firmó en ese acuerdo.

El anuncio iraní llegó horas después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara que dos soldados estadounidenses fueron muertos en acción el 17 de julio en Jordania tras ataques iraníes con misiles balísticos y drones. Según CENTCOM, un tercer militar está desaparecido en acción. Cuatro soldados adicionales fueron evacuados médicamente a hospitales en Jordania pero ya han sido dados de alta, mientras otros personal sufrieron heridas menores y regresaron al servicio. CENTCOM indicó que retendrá las identidades de los soldados caídos hasta 24 horas después de que se notifique a sus familiares.

Estas son las primeras bajas del ejército estadounidense desde que comenzó el intercambio de fuego renovado hace una semana. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán, un total de 16 militares estadounidenses han muerto y más de 430 han resultado heridos, según las autoridades estadounidenses. Otros 13 militares estadounidenses —10 soldados del Ejército y tres marineros de la Armada— resultaron heridos desde el lunes pasado, aunque las autoridades estadounidenses no ofrecieron más detalles.

El colapso de la tregua marca un giro crítico en un conflicto que ya dura casi cinco meses sin que se vislumbre una solución. El memorando de entendimiento, alcanzado bajo mediación de Pakistán y Qatar, había terminado semanas de combate intenso y abierto espacio para negociaciones detalladas. Sin embargo, la frágil paz se desmoronó bajo intercambios de fuego renovados entre ambas potencias.

El presidente Donald Trump había declarado la tregua "terminada" el miércoles pasado tras un ataque de drones iraní contra un barco en el estrecho de Ormuz, aunque posteriormente matizó sus palabras. Ahora Irán toma la misma dirección, efectivamente dando por sentenciada la tregua provisional. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araghchi, advirtió el sábado: "Jamás permitiremos que la sangre derramada sea en vano", un lenguaje que refleja la determinación de Teherán de continuar respondiendo a los ataques estadounidenses.

El Líder Supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, emitió una declaración escrita el sábado en la que calificó la firma de Trump como "sin valor e infiable" tras violaciones repetidas del memorando de entendimiento. Khamenei, quien no ha aparecido en público desde que comenzó la guerra, reprendió a Estados Unidos por llevar a cabo ataques mientras el país realizaba una procesión fúnebre por su padre, el anterior Líder Supremo Ali Khamenei. El actual Líder Supremo afirmó que Irán tendrá "lecciones inolvidables" que enseñar a Estados Unidos por buscar "alimentar la guerra e incurrir en costos aún más pesados". "La valentía de los combatientes del Islam y el coraje del pueblo de la región sur de Irán en días recientes han demostrado ejemplos de esas lecciones", agregó.

Durante la séptima noche consecutiva de ataques estadounidenses, que se extendió desde el viernes al sábado, Teherán registró ocho víctimas mortales adicionales. Según el Ministerio de Sanidad de Irán, al menos 12 personas fueron asesinadas por ataques estadounidenses en el último día, elevando el total de muertes a 50 desde que comenzó esta última fase de la guerra. Hossein Kermanpour, jefe de relaciones públicas del Ministerio de Sanidad iraní, detalló que al menos 500 personas han resultado heridas en ataques estadounidenses desde el 27 de junio, cuando la tregua comenzó a deteriorarse. Entre los muertos hay cinco mujeres y dos niños, según Kermanpour.

Los ataques estadounidenses han causado daños significativos a la infraestructura iraní. Un ataque estadounidense dañó una planta de desalinización en la provincia meridional de Hormozgan, dejando sin agua a 20 pueblos, según el gobernador adjunto de la provincia. La agencia estatal iraní IRNA reportó que la planta de desalinización de Bonji fue destruida, cortando el suministro de agua a aproximadamente 10.000 personas, y que una planta de desalinización en la isla estratégica de Qeshm dentro del estrecho fue dañada. Los ataques nocturnos también causaron daños en dos túneles y un puente, cortando una de las principales autopistas hacia Bandar Abbas, el principal puerto del país ubicado cerca de la parte más estrecha del estrecho de Ormuz. IRNA publicó que tres puentes fueron alcanzados el sábado, incluyendo uno en una ruta hacia Bandar Abbas.

El Comando Central de Estados Unidos informó durante la madrugada del sábado de una nueva ronda de ataques "diseñados para seguir degradando las capacidades militares iraníes" en zonas cercanas al estrecho de Ormuz. Los ataques estadounidenses han incluido sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, almacenamiento subterráneo de armas y capacidades marítimas, según CENTCOM. El objetivo declarado es intensificar los esfuerzos para aflojar el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica por la que solía pasar una quinta parte del crudo mundial.

Trump ha señalado públicamente su intención de intensificar los ataques, incluyendo amenazas contra infraestructura civil y objetivos energéticos potenciales. "Estuvimos en Vietnam durante 19 años. Estamos aquí durante cuatro meses, así que creo que hemos hecho mucho", dijo Trump a la presentadora de CNN Kaitlan Collins esta semana. El martes, Trump le dijo a Fox News que los ataques "continuarán hasta que yo diga que es suficiente", y en un discurso en horario de máxima audiencia el jueves, el presidente dijo: "verán los frutos de ese trabajo muy, muy pronto".

Sin embargo, el vicepresidente JD Vance, negociador principal de la administración con Irán, ha sugerido que la fuerza militar por sí sola no será suficiente para desmantelar completamente el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz. "Puedes bombardearlos, puedes quitarles el radar, puedes quitarles algunos drones y algunos misiles, pero es demasiado fácil disparar contra barcos en los estrechos", dijo Vance en una entrevista de podcast el martes. "Así que tienes que estar realmente dispuesto a hablar e intentar resolver el problema". Ryan Crocker, antiguo embajador estadounidense en varios países de Oriente Medio, respaldó el sentimiento del vicepresidente, diciéndole a CNN que bombardear Irán "hasta la sumisión" no funcionará.

Irán ha respondido a los ataques estadounidenses con oleadas de drones y misiles dirigidos a aliados estadounidenses en toda la región del Golfo Pérsico. El sábado, Teherán disparó drones y misiles contra Kuwait, Baréin, Jordania y Arabia Saudí. La mayoría fueron interceptados, aunque Kuwait reconoció que un proyectil impactó en otra planta desalinizadora y en una instalación petrolera. Las agencias iraníes informan de golpes exitosos contra un centro de comunicaciones militar en Kuwait y de la destrucción de dos aviones militares en Jordania.

Kuwait ha sufrido los daños más significativos del sábado. Las autoridades kuwaitíes reportaron "daños significativos" a un sitio "vital" en el sector petrolero y varias lesiones tras ataques iraníes repetidos. Kuwait Petroleum Corporation confirmó que la instalación fue evacuada, aunque se negó a proporcionar más información sobre la ubicación o la magnitud de los daños. El servicio de bomberos de Kuwait informó que sus fuerzas estaban combatiendo dos incendios en dos ubicaciones diferentes tras los ataques iraníes. Una planta de generación de energía y desalinización de agua también fue golpeada por Irán, según el Ministerio de Electricidad, Agua y Energía Renovable de Kuwait. Cinco equipos de bomberos y tres equipos de bomberos del sector petrolero combatieron las llamas en una ubicación, con varios bomberos y un trabajador sufriendo lesiones en el proceso. Tres equipos de bomberos estaban trabajando para controlar el otro incidente.

Kuwait obtiene el 90% de su agua potable a través de desalinización, lo que hace que los ataques contra plantas de desalinización sean particularmente críticos para la seguridad nacional del país. El sábado fue el segundo ataque contra una planta de desalinización en dos días en la pequeña nación desértica. Kuwait cerró brevemente su espacio aéreo por la mañana debido a amenazas de misiles, y Kuwait Airways anunció que estaba reprogramando la mayoría de los vuelos hacia y desde la capital.

Otros países de la región también reportaron ataques iraníes. Irak reveló el derribo de drones de ataque sobre la ciudad de Irbil. La agencia noticiosa estatal de Jordania, Petra, informó que los sistemas de defensa aérea de la nación habían derribado misiles iraníes, y las alarmas antiaéreas sonaron múltiples veces durante el día en Baréin y por la mañana en Arabia Saudí, según sus respectivos gobiernos.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), el ejército paralelo que protege el régimen iraní, señaló en la noche del viernes que dos petroleros "explotaron y ardieron" tras intentar atravesar "una ruta minada al sur del estrecho de Ormuz". El comunicado reiteraba que esa estratégica vía marítima "permanece completamente cerrada debido a la continua agresión estadounidense", emitiendo una advertencia poco velada para que el resto de barcos desestimen la navegación por el estrecho. Esta posición constituye un bloqueo contrario al derecho internacional.

El IRGC, establecido tras la revolución iraní de 1979 como una institución de seguridad paralela al ejército nacional, es una rama élite de las fuerzas armadas iraníes. El jefe de la Guardia Revolucionaria reporta directamente al Líder Supremo. El IRGC ejerce una influencia profunda sobre la política doméstica y la economía, con intereses que se extienden a la construcción, telecomunicaciones, industria automotriz e industria energética. Trump designó oficialmente al IRGC como grupo terrorista en 2019, y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán declaró entonces a Estados Unidos como "patrocinador estatal del terrorismo" y a las tropas estadounidenses que operan en la región como "grupos terroristas". La Unión Europea declaró al grupo como organización terrorista este año tras la represión violenta de Irán contra protestas antigubernamentales, mientras que el Reino Unido designó al IRGC como amenaza a la seguridad nacional a principios de esta semana.

A pesar de los ataques iraníes, el representante iraní ante las Naciones Unidas, Saeed Iravani, envió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, pidiendo que el Consejo de Seguridad "cumpla con sus responsabilidades" y termine con la agresión estadounidense. Iravani acusa a Washington de "crímenes de guerra" por matar a civiles y destruir infraestructura clave, además de bloquear puertos iraníes y atacar a buques que pretendían utilizarlos.

El control del estrecho de Ormuz se ha convertido en el mayor obstáculo en las conversaciones de paz. Irán afirma que el estrecho debe estar bajo su control exclusivo y que los buques que lo navegan deberían pagar tasas a Teherán, aunque durante décadas el mundo lo ha considerado una vía marítima internacional. En días recientes, Irán ha disparado contra barcos. Los cruces por el estrecho se han reducido a su mínimo de tres semanas, según un rastreador internacional de envíos. Irán cerró de facto el estrecho al tráfico marítimo tras el comienzo de la guerra con ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, lo que hizo que el precio del petróleo se disparara y dio a Teherán una influencia significativa en las negociaciones.

Trump ha recuperado en los últimos días sus amenazas de atacar centrales eléctricas y puentes para tratar de obligar a Irán a relajar su control. Washington también restableció en la última semana su bloqueo naval a los puertos iraníes para detener sus envíos de crudo. Una cantidad cada vez mayor de la energía que se produce en la región se envía a través de oleoductos, pero su volumen no es, ni de cerca, suficiente como para compensar la disminución del transporte marítimo a través del estrecho.

Estados Unidos ha reforzado su flota de aviones de reabastecimiento en Israel como parte de ajustes a su postura militar en Oriente Medio, según un oficial militar israelí. Israel no ha estado involucrado en las últimas oleadas de ataques contra Irán desde el colapso de la frágil tregua entre Washington y Teherán, a pesar de su participación anterior en la "Operación Furia Épica". Tampoco Irán ha intentado lanzar ataques contra Israel, pero el sábado nuevamente amenazó a cualquier país que ayude a Estados Unidos. Estados Unidos eligió estacionar algunos de los aviones cisterna en bases de la Fuerza Aérea Israelí, en coordinación con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), para reducir la disrupción al tráfico aéreo civil y por consideraciones operacionales.

Los estados del Golfo están observando con creciente aprensión mientras el conflicto entre Irán y Estados Unidos se intensifica nuevamente. Un patrón de ataques y contraataques está firmemente establecido, con la complicación adicional de la creciente tensión entre Arabia Saudí y los hutíes aliados de Irán en Yemen, quienes están determinados a romper un bloqueo contra ellos. La pista diplomática parece moribunda por ahora. El flujo de delegaciones paquistaníes y qataríes visitando Irán en un esfuerzo por sostener la tregua ha dado paso al pesimismo entre diplomáticos regionales. Qatar mismo ha sido golpeado dos veces en el reciente brote de violencia.

Los drones iraníes también han atacado Omán, días después de negociaciones entre los dos estados sobre un esquema de gestión del estrecho. El IRGC ha atacado barcos navegando cerca de la costa de Omán. El tráfico en el estrecho de Ormuz se ha reducido a un hilo.

Irán ha advertido repetidamente que está listo para intensificar los ataques contra vecinos que albergan instalaciones militares estadounidenses. Una agencia semioficial, Fars, publicó una lista de cinco puertos en Baréin, Arabia Saudí, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos que dijo podrían convertirse en objetivos si la infraestructura iraní fuera atacada.

El analista israelí Danny Citrinowicz advirtió sobre el riesgo de escalada incontrolada: "Cada escalada estadounidense es respondida por una escalada iraní, mientras cada lado busca establecer nuevos umbrales de disuasión con cada intercambio". Más que forzar a Irán de vuelta a la mesa de negociaciones, "un resultado igualmente plausible es un conflicto que se espirala más allá de las intenciones de ambos lados, expandiéndose hacia una guerra regional mucho más amplia con oportunidades cada vez menores para restaurar la diplomacia", escribió Citrinowicz en X el sábado.

El presidente del Líbano, Joseph Aoun, se dirige a Washington para conversaciones con el presidente Trump en la Casa Blanca, según un comunicado de la presidencia libanesa. Se espera que los líderes "discutan la situación en el Líbano y formas de consolidar el alto el fuego, restaurar la seguridad y la estabilidad en todo el Líbano en general y el sur en particular, asegurar la retirada de Israel de los territorios libaneses que ocupa, y extender la autoridad estatal sobre todas las regiones", según el comunicado.

El memorando de entendimiento alcanzado por Estados Unidos e Irán el mes pasado tenía como objetivo terminar los combates en el Líbano como parte de un plan de alto el fuego más amplio. A pesar de ese acuerdo inicial y de los altos el fuego mediados por Estados Unidos entre los gobiernos israelí y libanés, los combates entre Israel y el grupo militante respaldado por Irán Hezbollah han continuado. El mes pasado, Israel y el Líbano llegaron a un acuerdo que requiere que las fuerzas israelíes se retiren de dos áreas en el sur del Líbano antes de futuras negociaciones.

Antes del comienzo del conflicto, Estados Unidos había mantenido conversaciones con Irán sobre su programa nuclear. Trump enfrenta ahora presión política para poner fin a la guerra y evitar el tipo de conflicto prolongado en Oriente Medio contra el que había hecho campaña. Sin embargo, el conflicto ya dura casi cinco meses sin que se vislumbre una solución clara, y la escalada renovada sugiere que ambas potencias están preparadas para una confrontación prolongada.

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