Un soldado estadounidense está desaparecido en Irán tras el derribo de un caza F-15, mientras Israel lanza bombardeos en Beirut contra Hezbolá, en el contexto de una guerra que ya ha dejado más de 1.300 muertos en Líbano.
La guerra entre Estados Unidos e Irán, que comenzó el 28 de febrero de 2026, ha escalado en las últimas horas con el derribo de un caza F-15 estadounidense por parte de las fuerzas iraníes. Un soldado de la tripulación ha sido rescatado, pero el paradero del segundo permanece desconocido. El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha afirmado que este incidente no afectará las negociaciones con Irán, que se encuentran en un punto muerto debido a las demandas inaceptables de Washington, según reportes. Mientras tanto, el ejército israelí ha intensificado sus bombardeos en Beirut, atacando posiciones del grupo chií Hezbolá en respuesta a lanzamientos de cohetes desde Líbano. Hasta la fecha, las operaciones militares han dejado un saldo de 1.368 muertos y 4.138 heridos en Líbano. En un contexto de creciente tensión, las autoridades de Dubái han interceptado un ataque contra la sede de Oracle, una de las empresas estadounidenses amenazadas por Irán. La situación en la región sigue siendo crítica, con advertencias de que el estrecho de Ormuz podría convertirse en un punto de conflicto permanente. La Casa Blanca ha solicitado un aumento del 40% en el presupuesto de defensa, lo que refleja la gravedad de la situación actual.