El gobierno de Estados Unidos confirmó el jueves que no permitirá el ingreso al país de ciudadanos estadounidenses que contraigan ébola durante el brote actual en la República Democrática del Congo y Uganda, marcando un cambio radical respecto a la política aplicada durante la epidemia de África Occidental en 2014. Los infectados serán evacuados a instalaciones médicas en Europa aún por determinar, según funcionarios de la administración.