El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró en Singapur que Washington no está "dando la espalda" a la región Asia-Pacífico pese a sus "obligaciones globales" como la guerra en Irán, al tiempo que instó a los aliados asiáticos a aumentar su gasto militar al 3,5% del PIB. Las declaraciones se producen en medio de tensiones internas en la administración Trump sobre política exterior y tras la suspensión de un paquete de armas de 14.000 millones de dólares a Taiwán.