El ataque al Belma representa una intensificación significativa de las tensiones en una de las rutas marítimas más críticas del mundo. Según datos de seguimiento de buques de MarineTraffic, el Belma entró al Golfo el martes después de pasar por el Estrecho de Ormuz, reportando no llevar carga a bordo. El buque, que había sido previamente sancionado por Estados Unidos bajo un nombre anterior por vínculos con Irán, fue localizado por última vez a unos 100 kilómetros al sureste de la isla de Kharg el jueves.
Además del ataque al Belma, el Centcom informó que redirigio dos buques comerciales adicionales que sí cumplieron con las instrucciones de cambiar de curso. Otro petrolero de crudo bajo sanciones estadounidenses por vínculos con Irán, el Fuyao, invirtió su rumbo el jueves y regresó a aguas iraníes en el Golfo de Omán, según datos de seguimiento de MarineTraffic, aunque no está claro si el cambio de curso fue en respuesta directa al reforzamiento del bloqueo.
El bloqueo naval que Trump reimuso el martes responde a lo que Estados Unidos describe como una serie de ataques iraníes contra buques comerciales en el Estrecho de Ormuz y a días de ataques de represalia entre ambas naciones. Un bloqueo anterior estuvo en vigor entre el 13 de abril y el 18 de junio, durante el cual Estados Unidos afirmó haber redirigido más de 140 buques y deshabilitado nueve naves.
El cese de hostilidades que Trump ahora declara terminado fue firmado el 17 de junio e incluyó tanto el levantamiento del bloqueo naval como la suspensión de sanciones clave estadounidenses sobre el petróleo iraní. Durante las cuatro semanas que duró el alto el fuego, Irán aprovechó para exportar petróleo de manera significativa. Según estimaciones de analistas del grupo de defensa y monitoreo Contra el Irán Nuclear Unido (UANI, por sus siglas en inglés) y de expertos en transporte marítimo de TankerTrackers.com, entre el fin del bloqueo anterior y su reanudación, Irán exportó al menos 74 millones de barriles de petróleo. UANI estimó que estas exportaciones tuvieron un valor superior a 6.000 millones de dólares, equivalentes a 4.400 millones de libras esterlinas.
Durante este período de comercio abierto, Irán vendía petróleo a precios aproximadamente 20% superiores a los anteriores al conflicto, según informó Mohammad Bagher Ghalibaf, negociador jefe iraní. El acuerdo de cese de hostilidades también incluyó que Washington aliviara sanciones de décadas de antigüedad al emitir una licencia temporal que permitía la venta de petróleo iraní y el pago a Teherán en dólares estadounidenses. Estados Unidos restringió esta licencia la semana pasada después de que Irán llevara a cabo una serie de ataques contra buques en el Estrecho de Ormuz.
El impacto en el tráfico marítimo ha sido inmediato y dramático. Los cruces a través del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más críticas para el comercio mundial de energía, han caído significativamente en la última semana y permanecen muy por debajo del promedio anterior al conflicto de 138 tránsitos diarios. Según datos preliminares de la firma de inteligencia marítima Kpler, solo 11 buques cisterna de combustible y buques de carga cruzaron el Estrecho de Ormuz el miércoles, una caída respecto a los 17 buques del lunes y 16 del martes.
El Estrecho de Ormuz es una vía de paso fundamental para el comercio mundial, a través del cual transita aproximadamente un tercio del petróleo comercializado por vía marítima. La disrupción del tráfico en esta zona tiene implicaciones globales para los precios de la energía y la estabilidad económica internacional. La reducción en los cruces refleja la creciente incertidumbre y riesgo percibido por los operadores de buques y las compañías navieras, que enfrentan la amenaza tanto de ataques iraníes como de acciones de aplicación de bloqueo estadounidenses.
La reanudación del bloqueo marca un giro abrupto en la dinámica regional después de semanas de relativa estabilidad comercial. La decisión de Trump de declarar terminado el cese de hostilidades y reimponer sanciones y bloqueos sugiere una estrategia de máxima presión contra Irán, aunque el contexto exacto de los ataques iraníes alegados que precipitaron esta decisión no ha sido completamente detallado en los comunicados públicos disponibles.