El nuevo marco de "Junta de Comercio" entre Estados Unidos y China apunta hacia la reducción de aranceles sobre productos seleccionados, incluyendo productos agrícolas estadounidenses, pero los detalles de implementación y los plazos procedimentales significan que el impacto real en los mercados podría tardar semanas o meses en materializarse, según el representante comercial estadounidense Jamieson Greer.