Una investigación publicada el mes pasado mostró que la semaglutida, el fármaco presente en Ozempic, pareció desacelerar el envejecimiento biológico en personas con VIH y lipohipertrofia tras ocho meses de tratamiento, según análisis de sangre que miden biomarcadores relacionados con la edad. El estudio, liderado por la Universidad de California en San Diego, representa una de las primeras investigaciones académicas que evalúa la hipótesis de que los medicamentos GLP-1 podrían extender la longevidad humana.
La intersección entre la medicina de longevidad y los fármacos para pérdida de peso está generando nuevas líneas de investigación científica. Durante varios años, biohackers e investigadores del envejecimiento han especulado sobre la posibilidad de que medicamentos GLP-1 como Ozempic o Zepbound pudieran ayudar a las personas a vivir más tiempo, según reportó The New York Times. Farmacias en línea ya comercializan versiones compuestas de estos fármacos supuestamente para extender la esperanza de vida saludable, aunque hasta ahora la investigación académica sobre esta hipótesis había sido escasa.
El estudio, publicado en mayo de 2026, incluyó a personas con VIH y lipohipertrofia, una condición caracterizada por depósitos grasos que se desarrollan bajo la piel. Los participantes que tomaron semaglutida durante ocho meses mostraron una desaceleración en su envejecimiento biológico, medido mediante pruebas de sangre que evalúan biomarcadores relacionados con la edad, según Michael Corley, profesor asociado de medicina en el Instituto Stein para la Investigación sobre el Envejecimiento de la Universidad de California en San Diego, quien dirigió el estudio.
La elección de personas con VIH como población de estudio no fue casual. Las personas con esta infección experimentan un envejecimiento acelerado debido a la enfermedad, lo que las convierte en una población adecuada para realizar investigaciones relacionadas con la edad, explicó Corley. El ensayo, aunque preliminar, "nos proporcionó una oportunidad para decir, oye, ¿hay alguna señal aquí que justifique todo el revuelo?", dijo el investigador.
El entusiasmo en torno a los GLP-1 como posibles fármacos de longevidad proviene de múltiples líneas de evidencia. Existe amplia investigación que demuestra que los GLP-1 mejoran la salud metabólica de las personas al ayudar a regular los niveles de insulina y azúcar en sangre, además de causar pérdida de peso, según la fuente. Varios estudios también muestran que estos medicamentos benefician la salud cardiovascular, hepática y renal.
Dado que los fármacos ofrecen protección contra condiciones como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, ambas entre las principales causas de muerte a nivel mundial, ya podría ser razonable considerar a los GLP-1 como medicamentos de longevidad, según el análisis presentado.
La investigación representa un primer paso en la evaluación científica rigurosa de una hipótesis que hasta ahora había circulado principalmente en círculos de optimización de salud y biohacking. Sin embargo, el carácter preliminar del estudio significa que se necesitarán investigaciones adicionales con poblaciones más amplias y diversos perfiles de salud para confirmar si estos efectos sobre el envejecimiento biológico se replican en la población general y si se traducen en una extensión real de la esperanza de vida.