Estudios revelan que la inteligencia artificial debilita capacidades cognitivas mientras la desigualdad económica amplía la brecha de salud
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Estudios revelan que la inteligencia artificial debilita capacidades cognitivas mientras la desigualdad económica amplía la brecha de salud

Nuevas investigaciones científicas advierten que el uso excesivo de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT está deteriorando habilidades cognitivas fundamentales como el pensamiento crítico, la creatividad y la memoria, según estudios realizados por instituciones como el MIT y la Universidad de Georgetown en Estados Unidos. Paralelamente, un estudio separado revela que las personas con mayores recursos económicos viven vidas saludables y sin discapacidades durante nueve años más que las personas de menores ingresos en Estados Unidos y Reino Unido.

TECNOLOGÍA6 MAY 2026

La inteligencia artificial está transformando la forma en que trabajamos, aprendemos y pensamos, pero un conjunto creciente de investigaciones científicas sugiere que esta transformación podría tener un costo cognitivo significativo para quienes dependen excesivamente de estas herramientas.

Un estudio realizado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) examinó a tres grupos de 54 personas a quienes se les pidió escribir un ensayo, según reportó BBC. El primer grupo utilizó ChatGPT, el segundo empleó motores de búsqueda tradicionales y el tercero escribió completamente por su cuenta. Los resultados mostraron que quienes no utilizaron inteligencia artificial presentaron la conectividad cerebral más fuerte, mientras que los usuarios de ChatGPT mostraron el menor compromiso neuronal. Los participantes que usaron IA no pudieron recordar una sola oración del ensayo que habían escrito momentos antes, un fenómeno que los investigadores denominaron "deuda cognitiva".

"Lo que está sucediendo con la IA es que nos está dando, por primera vez, una forma fácil de intercambiar proceso por producto", explicó Adam Greene, profesor de neurociencia y director del Laboratorio de Cognición Relacional en la Universidad de Georgetown en Estados Unidos, según BBC. "Es como si estuvieras en el gimnasio y un robot levantara la pesa por ti. No obtienes nada".

La investigación de Michael Gerlich en la Escuela de Negocios Suiza evaluó a 666 personas en Reino Unido y encontró una fuerte correlación entre el uso frecuente de IA y menores habilidades de pensamiento crítico, según Psychology Today. Este hallazgo se suma a preocupaciones más amplias sobre el deterioro cognitivo generacional: mientras que cada generación desde 1930 había mostrado aumentos en el coeficiente intelectual en un fenómeno conocido como "Efecto Flynn", en décadas recientes este efecto se ha ralentizado o incluso revertido. La Generación Z parece tener un coeficiente intelectual más bajo que la generación de sus padres, según reportó Psychology Today.

Un estudio de la Universidad de Pensilvania identificó lo que los investigadores llaman "rendición cognitiva": las personas confían en la IA por encima de su propio pensamiento e intuición, incluso cuando la IA está equivocada, según BBC. El problema se agrava cuando los usuarios tienen menos conocimiento sobre un tema. "Si el usuario no tiene la experiencia para juzgar si el resultado es excelente o no, ese es el peligro", dijo Hank Lee, candidato a doctorado en la Universidad Carnegie Mellon que coautor de un estudio de Microsoft Research sobre el tema, según BBC.

Las preocupaciones no se limitan a la cognición individual. Una encuesta de Harvard entre estadounidenses de 18 a 29 años mostró que casi el 60 por ciento consideraba la IA como una amenaza para sus perspectivas laborales, siendo los graduados universitarios quienes se sentían más vulnerables, según Psychology Today. Además, el 41 por ciento dijo que pensaba que la IA haría el trabajo menos significativo.

Sin embargo, no todos los expertos ven la situación de manera apocalíptica. Jared Benge, profesor y neuropsicólogo clínico en la Escuela de Medicina Dell de la Universidad de Texas en Austin, coautor de un metaanálisis que examinó 57 estudios que cubrían más de 411.000 adultos, no encontró evidencia de "demencia digital", un concepto que surgió hace dos décadas sugiriendo que la dependencia excesiva de la tecnología causaría deterioro de la memoria a corto plazo y otros procesos cognitivos. De hecho, el uso de tecnología parecía reducir el riesgo de deterioro cognitivo, según BBC.

"¿Por qué pensamos que la IA va a ser tan diferente de otras cosas a las que nuestro cerebro ya se ha adaptado?", preguntó Benge según BBC. "No es inherente a la herramienta ser buena o mala".

Los expertos coinciden en que el problema no es la IA en sí misma, sino cómo la utilizamos. Barbara Oakley, profesora emérita de ingeniería en la Universidad de Oakland en Estados Unidos que estudia cómo aprende el cerebro, señaló que cuando las personas buscan información con IA, a menudo piensan que la han memorizado cuando en realidad no es así, según BBC. Una encuesta de 494 estudiantes encontró que quienes usaban ChatGPT con más frecuencia tenían más probabilidades de reportar pérdida de memoria, según BBC.

Los investigadores ofrecen varias estrategias para mitigar estos efectos. Greene sugiere que las personas deben poner sus propias ideas en papel primero, incluso si son borradores, antes de recurrir a la IA. "La distinción y diversidad de las ideas humanas va a ser el gran valor agregado en los próximos años", dijo Greene según BBC, prediciendo que obligarnos a "pensar fuera de los bots" se convertirá en un instinto natural de supervivencia para tener éxito en la sociedad.

Lee recomienda formar una opinión aproximada sobre un tema antes de consultar a la IA, utilizando la herramienta para desafiar la perspectiva propia en lugar de reemplazar el pensamiento, según BBC. Un estudio no publicado de 2024 reveló que preparar el cerebro con algo de resolución de problemas ligera antes de usar un chatbot de IA puede mejorar lo que se aprende de la IA, según BBC.

Christopher Schaffer, profesor de la Universidad de Cornell, encontró una solución tan antigua que resultó nueva: exámenes orales. En un momento en que muchos estudiantes universitarios dependen de ChatGPT como atajo para obtener calificaciones más altas, Schaffer pide a sus estudiantes que respondan verbalmente las preguntas del examen, según Psychology Today.

Sal Khan, fundador de Khan Academy, promueve el uso de IA como "entrenador" en lugar de sustituto del pensamiento humano. En su charla TED, reveló KhanMigo, un asistente de IA que no hace el trabajo por el estudiante sino que trabaja con él, sin dar respuestas pero equipando a los usuarios para encontrarlas, según Psychology Today.

Los expertos identifican cuatro habilidades que los humanos pueden proporcionar y que ningún robot puede encarnar completamente, según Psychology Today: inteligencia emocional y empatía, juicio ético y razonamiento moral, comprensión contextual y pensamiento crítico, e innovación y originalidad verdaderas. Un informe de Forbes señala que los humanos pueden entender y responder a emociones complejas, contexto cultural y dinámicas interpersonales de formas que la IA no puede. La IA puede simular empatía, pero carece de sentimientos reales, toma de perspectiva y la capacidad de formar relaciones profundas y de confianza.

Desigualdad económica y salud

En un tema aparentemente no relacionado pero igualmente preocupante sobre desigualdades humanas, un estudio importante reveló que las personas con mayores recursos económicos viven vidas saludables y sin discapacidades durante un promedio de nueve años más que las personas menos adineradas, según St. Louis Today. La investigación expone las inquietantes desigualdades económicas detrás de la esperanza de vida en Estados Unidos y Reino Unido.

El estudio no proporciona detalles adicionales sobre la metodología o las instituciones responsables de la investigación, pero la brecha de nueve años representa una disparidad significativa en la calidad de vida relacionada directamente con el nivel socioeconómico. Esta diferencia no se refiere únicamente a la longevidad total, sino específicamente a los años vividos sin discapacidades o problemas de salud graves.

Implicaciones futuras

La convergencia de estos hallazgos plantea preguntas fundamentales sobre el futuro de la cognición humana y la equidad social. Mientras la inteligencia artificial se vuelve cada vez más difícil de evitar, con respuestas de IA apareciendo en la parte superior de Google y gigantes tecnológicos apresurándose a incorporar más de ella en los teléfonos, según BBC, la responsabilidad recae en los usuarios individuales y en la sociedad para garantizar que estas herramientas fortalezcan en lugar de debilitar las capacidades humanas.

"Nuestros cerebros siempre se han adaptado a la tecnología. Nos adaptamos todo el tiempo. Es nuestra fortaleza como especie", dijo Benge según BBC. "¿Hemos perdido la capacidad de correr maratones porque tenemos automóviles? No. Se convierte en algo que los humanos hacen porque queremos hacerlo".

Greene advierte que no se puede esperar que las grandes empresas tecnológicas ayuden en este proceso. "Ningún desarrollador quiere que le digan que su programa funciona demasiado bien o que hace que sea demasiado fácil para una persona encontrar una respuesta", dijo Gerlich según Psychology Today. El desarrollo humano, no los atajos humanos, debe ser la búsqueda prioritaria.

La clave, según los expertos, es utilizar la IA de manera que complemente las capacidades humanas en lugar de competir con ellas. Esto requiere fricción intencional: tomar notas a mano, permitirse experimentar aburrimiento, sentarse con problemas difíciles antes de pedir ayuda a un robot, y mantener el cerebro humano en el asiento del conductor.

"La IA siempre será más inteligente que tú, pero la IA nunca será más sabia que tú si continúas creciendo social y emocionalmente", resume Psychology Today. Las herramientas cambian, pero aparentemente el deseo de pensar, crear y resolver las cosas por nosotros mismos es más difícil de automatizar.

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