Más de 50 millones de etíopes votarán el 1 de junio de 2026 en un contexto marcado por la competencia entre potencias regionales por influencia en el Cuerno de África, mientras el reconocimiento israelí de Somalilandia intensifica las tensiones en una región ya desestabilizada por el conflicto en Sudán y las disputas por el Mar Rojo, según analistas consultados por medios internacionales.