Europa enfrenta el desafío de defenderse sola tras el retiro de apoyo militar de Estados Unidos
Internacional

Europa enfrenta el desafío de defenderse sola tras el retiro de apoyo militar de Estados Unidos

La administración de Donald Trump planea recortar drásticamente las fuerzas militares estadounidenses en Europa, retirando 5.000 soldados de Alemania y reduciendo aviones, drones y sistemas de largo alcance que son decisivos para la capacidad disuasoria de la OTAN, según informó el diario El País. La medida, que responde a la rabieta del magnate por la falta de apoyo europeo en el conflicto con Irán, deja al Viejo Continente ante la urgencia de construir una defensa autónoma mientras agencias de inteligencia europeas advierten que Rusia podría atacar territorio de la OTAN en 2029.

INTERNACIONAL6 JUN 2026

La administración de Donald Trump ha anunciado planes para retirar 5.000 soldados estadounidenses de sus bases en Alemania, según informó María R. Sahuquillo para El País. Pero esto es solo el principio de un tijeretazo más amplio: Washington planea recortar las fuerzas que pone a disposición de los aliados europeos en caso de crisis o amenaza, incluyendo elementos de enorme relevancia como aviones militares, aeronaves cisterna, drones y otros sistemas de largo alcance que son decisivos para la capacidad disuasoria de la Alianza Atlántica, según la misma fuente.

Trump dejó claro que la OTAN ya no le sirve porque sus aliados no corrieron a apoyarle en un conflicto con Irán que desató él solo, junto a Benjamin Netanyahu, sin consultar a ninguno de ellos, según el análisis de Ricardo de Querol publicado en Cinco Días.

La desintegración de la capacidad disuasoria de la OTAN sería muy celebrada en el Kremlin, lo que preocupa en los círculos del poder más ilustrados de Washington, según el mismo análisis. La inquietud va a más en los países de la Unión Europea vecinos de Rusia.

AMENAZAS RUSAS EN EL HORIZONTE

Hace tiempo que las agencias de inteligencia de varios países europeos temen que el presidente ruso Vladímir Putin ponga a prueba a la OTAN y la UE en los próximos meses o años, según De Querol. Los posibles objetivos incluyen Narva, una ciudad estonia de más de 50.000 habitantes con mayoría rusohablante; el archipiélago noruego de Svalbard, en el Ártico; y el corredor de Suwalki, donde confluyen Polonia, Lituania, Kaliningrado y Bielorrusia, según la misma fuente.

Algunos informes de inteligencia se atreven a poner fecha a un posible ataque ruso: 2029, según el artículo. Estonia es territorio OTAN, lo que significa que un ataque ruso desencadenaría, en teoría, la respuesta de toda la Alianza Atlántica.

Carlo Masala, politólogo alemán especializado en seguridad europea que ha sido investigador de la Escuela de Defensa de la OTAN, publicó el ensayo de política-ficción "Si Rusia ganara. Un escenario más que probable", editado por Península. El texto imagina que en 2028, después de que se haya impuesto una paz humillante a Ucrania que pierde el territorio ocupado y queda excluida de la OTAN, Rusia lanza sus tropas sobre Narva con el argumento de la defensa de los derechos de sus vecinos rusohablantes, según De Querol.

En esta ficción, la Alianza Atlántica titubea, no sabe cómo responder y los líderes occidentales se convencen de que esa pequeña porción de territorio no merece desencadenar la Tercera Guerra Mundial, según el mismo análisis. El canciller alemán advierte en el libro: "Si la OTAN no responde, Rusia habrá ganado. Espero que todos sean conscientes de ello".

DEPENDENCIA MILITAR DE DÉCADAS

La conclusión evidente es que Europa no puede contar ya con la protección de Estados Unidos en caso de que las tropas de Putin pisen Narva, según De Querol. El poderío militar norteamericano permitió al Viejo Continente despreocuparse de la disuasión ante Rusia o la URSS durante casi ocho décadas.

Europa va a tener que gastar más dinero en defensa, y está en ello, pero eso no basta, según el análisis. Andrea Rizzi enumeró los problemas que implica un enfoque meramente nacional del rearme: fragmentación, duplicación, falta de activos clave como mando y control, inteligencia y reconocimiento, activos espaciales y de golpeo profundo de precisión, aerotransporte, etcétera, que tiene Estados Unidos, y falta de interoperatividad, según De Querol.

Un estudio de Scope Ratings ofrece ejemplos de estas ineficiencias: en Europa existen 24 tipos de buques grandes de guerra, por solo 5 en Estados Unidos; hay 15 aviones de combate frente a 5 norteamericanos; en Europa se fabrican 23 tipos de torpedos, en Estados Unidos solo 3, según el mismo análisis. De todo esto resulta una capacidad militar real muy limitada. Por mucho que se hable de la autonomía estratégica europea, la dependencia de Estados Unidos puede durar décadas, según De Querol.

DEBATE SOBRE UN EJÉRCITO EUROPEO

La crisis de Groenlandia, congelada por ahora pero devastadora para la confianza de la UE en Washington, ha reanimado el debate sobre la creación de un ejército europeo, no uno que integre a los 27 existentes, sino una fuerza militar específica que el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, cifró en unos 100.000 soldados, dispuesta a intervenir en conflictos y a ocupar el espacio que pueda dejar vacío Estados Unidos, según el artículo.

Lo apoyan algunos países, entre ellos Francia y España, pero se resisten otros, y el jefe de la OTAN, Mark Rutte, según la misma fuente. Con ejército europeo o sin él, hay que girar la vista a la industria europea de defensa, según De Querol. Los gobiernos de los Veintisiete, y aliados cercanos como el Reino Unido, están gastando mucho en el rearme, y no tendría sentido que ese dinero vayan a llevárselo los fabricantes de Estados Unidos, justo el país que está abandonando a Europa a su suerte, según el análisis.

FRAGMENTACIÓN INDUSTRIAL

España todavía está en el intento de conformar el llamado campeón nacional, para proveer al Ejército de Tierra, en torno a Indra, y la operación de fusión con Escribano, de las pocas que había a la vista, quedó paralizada, según De Querol. Del campeón europeo ni se habla, según la misma fuente.

Están en marcha algunas iniciativas de concentración modestas, y alguna decepcionante, según el artículo. El último ejemplo es el FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate, por sus siglas en inglés), en el que deben participar la francesa Dassault, el consorcio multinacional Airbus y la española Indra. Pero va camino de funcionar en dos plataformas, en realidad dos aviones distintos, por el desacuerdo entre París y Berlín, según De Querol.

"Es probable que esto sea un mal necesario en este punto para luego seguir avanzando", dijo el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, según la misma fuente.

Suele pasar que los gobiernos nacionales quieren mantener el control de sus empresas estratégicas, en defensa con más motivo, pero sin superar eso no habrá manera de que la UE sea respetada en el mundo y temida por sus potenciales enemigos, según el análisis.

Un ejemplo un poco más alentador es el llamado Proyecto Bromo, que promete fusionar los sistemas de satélites de Airbus, Leonardo y Thales para competir con Starlink, de Space X, según De Querol. Un plan que puede ofrecer problemas de competencia, según la misma fuente.

Si se quieren gigantes en defensa como los de Estados Unidos (Lockheed Martin, RTX Corporation, Boeing, Northrop Grumman o General Dynamics) o los de China, Europa tiene que concentrar empresas para que sean capaces de ejecutar contratos masivos, según el artículo. Bruselas tendrá que moverse en un delicado equilibrio entre competencia y eficacia. Primaba lo primero, empieza a pesar más lo segundo, según De Querol.

Otro caso sugerente es el de MBDA, fabricante de misiles en el que participan Airbus Group, BAE Systems y Leonardo, lo que significa que implica a Francia, Alemania y España (socios en Airbus) con Reino Unido e Italia, según la misma fuente.

"Europa debería superar su 'trampa de la soberanía', es decir, la ilusión de que 27 mercados nacionales pequeños e ineficientes puedan competir con los complejos militar-industriales integrados de EE UU o China", escribió el analista y coronel retirado José Luis Pontijas en un artículo para el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), según De Querol.

AMENAZAS MÚLTIPLES

Pontijas aporta una clave más: Rusia no es el único enemigo, según el análisis. "El retorno a la defensa colectiva no debe dar lugar a una Alianza monofocal que, al sufrir de 'ceguera geográfica' descuide el flanco sur. Una OTAN que ignora dicho flanco es una OTAN que deja abierta una puerta a los actores no estatales perversos —terrorismo, tráfico de armas, drogas y personas, etc.— y a la creciente huella geopolítica del eje chino-ruso en África", según el experto citado por De Querol.

La inestabilidad en el Sahel es otra seria amenaza a Europa, en especial a los países sureños, según el artículo.

Habrá que prestar atención a si los proyectos se amoldan a las necesidades que saltan a la vista en los frentes de batalla de hoy, según De Querol. Por ejemplo, la enorme importancia adquirida por los drones está permitiendo que en ciertas guerras la parte débil (Ucrania, Irán) resista a la fuerte, según la misma fuente.

Kiev acaba de sorprender con una exhibición de fuerza: el bombardeo masivo, por un enjambre de 350 drones, de San Petersburgo, según el artículo. También con drones ha sido atacada la UE desde Rusia, en supuestos incidentes aislados, la última vez en Bucarest, según De Querol.

RUSIA EN APUROS

Rusia está enrabietada, estancada en el frente ucranio, donde registra miles de bajas; con sus arcas públicas tan exhaustas como su población y, el colmo, atacada por Kiev en su propio suelo, según el análisis. Un Putin en apuros puede ser incluso más peligroso, según De Querol.

"Todos los lugares desde donde provenga una amenaza militar directa contra Rusia son objetivos legítimos", dijo Putin apuntando a los que apoyan a Kiev, según la misma fuente.

ESCENARIOS DISTÓPICOS

La exministra de Exteriores española Arancha González Laya ha publicado el libro "Solos en el mundo" (Arpa), según De Querol. El primer capítulo, que ha adelantado en El País, es un relato distópico que se sitúa en 2049: Rusia ya conquistó toda Ucrania, Estados Unidos se hizo con Groenlandia, la OTAN se deshizo de facto, la democracia estadounidense es "un decorado de cartón piedra", y la Unión Europea ha mutado en "un bloque tecnocrático, funcional, sin alma", según el análisis.

González Laya concluye con esta proyección a mediados del siglo XXI de la debilidad del bloque europeo: "La UE no tiene ejército ni capacidad de disuasión. Alemania no logró rearmarse. Francia actúa por su cuenta. Solo los bálticos y Polonia invierten, y lo hacen con ayuda estadounidense. El Báltico se ha convertido en una trinchera, el Mediterráneo en un coladero y los Balcanes en un polvorín. El colapso del proyecto europeo es ya una realidad", según De Querol.

Lo mejor de las distopías es que no tienen que hacerse realidad, según el análisis. Como las pesadillas, sirven para que imaginemos escenarios posibles, pero no inevitables. Para que pensemos en qué hacer en situaciones extremas. Pero emerge un serio problema cuando sabemos qué se tiene que hacer y no lo hacemos, concluye De Querol.

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6 jun 2026
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La administración de Donald Trump ha anunciado planes para retirar 5.000 soldados estadounidenses de sus bases en Alemania, según informó María R. Sahuquillo para El País. Pero esto es solo el principio de un tijeretazo más amplio: Washington planea recortar las fuerzas que pone a disposición de los aliados europeos en caso de crisis o amenaza, incluyendo elementos de enorme relevancia como aviones militares, aeronaves cisterna, drones y otros sistemas de largo alcance que son decisivos para la capacidad disuasoria de la Alianza Atlántica, según la misma fuente.

Trump dejó claro que la OTAN ya no le sirve porque sus aliados no corrieron a apoyarle en un conflicto con Irán que desató él solo, junto a Benjamin Netanyahu, sin consultar a ninguno de ellos, según el análisis de Ricardo de Querol publicado en Cinco Días.

La desintegración de la capacidad disuasoria de la OTAN sería muy celebrada en el Kremlin, lo que preocupa en los círculos del poder más ilustrados de Washington, según el mismo análisis. La inquietud va a más en los países de la Unión Europea vecinos de Rusia.

AMENAZAS RUSAS EN EL HORIZONTE

Hace tiempo que las agencias de inteligencia de varios países europeos temen que el presidente ruso Vladímir Putin ponga a prueba a la OTAN y la UE en los próximos meses o años, según De Querol. Los posibles objetivos incluyen Narva, una ciudad estonia de más de 50.000 habitantes con mayoría rusohablante; el archipiélago noruego de Svalbard, en el Ártico; y el corredor de Suwalki, donde confluyen Polonia, Lituania, Kaliningrado y Bielorrusia, según la misma fuente.

Algunos informes de inteligencia se atreven a poner fecha a un posible ataque ruso: 2029, según el artículo. Estonia es territorio OTAN, lo que significa que un ataque ruso desencadenaría, en teoría, la respuesta de toda la Alianza Atlántica.

Carlo Masala, politólogo alemán especializado en seguridad europea que ha sido investigador de la Escuela de Defensa de la OTAN, publicó el ensayo de política-ficción "Si Rusia ganara. Un escenario más que probable", editado por Península. El texto imagina que en 2028, después de que se haya impuesto una paz humillante a Ucrania que pierde el territorio ocupado y queda excluida de la OTAN, Rusia lanza sus tropas sobre Narva con el argumento de la defensa de los derechos de sus vecinos rusohablantes, según De Querol.

En esta ficción, la Alianza Atlántica titubea, no sabe cómo responder y los líderes occidentales se convencen de que esa pequeña porción de territorio no merece desencadenar la Tercera Guerra Mundial, según el mismo análisis. El canciller alemán advierte en el libro: "Si la OTAN no responde, Rusia habrá ganado. Espero que todos sean conscientes de ello".

DEPENDENCIA MILITAR DE DÉCADAS

La conclusión evidente es que Europa no puede contar ya con la protección de Estados Unidos en caso de que las tropas de Putin pisen Narva, según De Querol. El poderío militar norteamericano permitió al Viejo Continente despreocuparse de la disuasión ante Rusia o la URSS durante casi ocho décadas.

Europa va a tener que gastar más dinero en defensa, y está en ello, pero eso no basta, según el análisis. Andrea Rizzi enumeró los problemas que implica un enfoque meramente nacional del rearme: fragmentación, duplicación, falta de activos clave como mando y control, inteligencia y reconocimiento, activos espaciales y de golpeo profundo de precisión, aerotransporte, etcétera, que tiene Estados Unidos, y falta de interoperatividad, según De Querol.

Un estudio de Scope Ratings ofrece ejemplos de estas ineficiencias: en Europa existen 24 tipos de buques grandes de guerra, por solo 5 en Estados Unidos; hay 15 aviones de combate frente a 5 norteamericanos; en Europa se fabrican 23 tipos de torpedos, en Estados Unidos solo 3, según el mismo análisis. De todo esto resulta una capacidad militar real muy limitada. Por mucho que se hable de la autonomía estratégica europea, la dependencia de Estados Unidos puede durar décadas, según De Querol.

DEBATE SOBRE UN EJÉRCITO EUROPEO

La crisis de Groenlandia, congelada por ahora pero devastadora para la confianza de la UE en Washington, ha reanimado el debate sobre la creación de un ejército europeo, no uno que integre a los 27 existentes, sino una fuerza militar específica que el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, cifró en unos 100.000 soldados, dispuesta a intervenir en conflictos y a ocupar el espacio que pueda dejar vacío Estados Unidos, según el artículo.

Lo apoyan algunos países, entre ellos Francia y España, pero se resisten otros, y el jefe de la OTAN, Mark Rutte, según la misma fuente. Con ejército europeo o sin él, hay que girar la vista a la industria europea de defensa, según De Querol. Los gobiernos de los Veintisiete, y aliados cercanos como el Reino Unido, están gastando mucho en el rearme, y no tendría sentido que ese dinero vayan a llevárselo los fabricantes de Estados Unidos, justo el país que está abandonando a Europa a su suerte, según el análisis.

FRAGMENTACIÓN INDUSTRIAL

España todavía está en el intento de conformar el llamado campeón nacional, para proveer al Ejército de Tierra, en torno a Indra, y la operación de fusión con Escribano, de las pocas que había a la vista, quedó paralizada, según De Querol. Del campeón europeo ni se habla, según la misma fuente.

Están en marcha algunas iniciativas de concentración modestas, y alguna decepcionante, según el artículo. El último ejemplo es el FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate, por sus siglas en inglés), en el que deben participar la francesa Dassault, el consorcio multinacional Airbus y la española Indra. Pero va camino de funcionar en dos plataformas, en realidad dos aviones distintos, por el desacuerdo entre París y Berlín, según De Querol.

"Es probable que esto sea un mal necesario en este punto para luego seguir avanzando", dijo el consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, según la misma fuente.

Suele pasar que los gobiernos nacionales quieren mantener el control de sus empresas estratégicas, en defensa con más motivo, pero sin superar eso no habrá manera de que la UE sea respetada en el mundo y temida por sus potenciales enemigos, según el análisis.

Un ejemplo un poco más alentador es el llamado Proyecto Bromo, que promete fusionar los sistemas de satélites de Airbus, Leonardo y Thales para competir con Starlink, de Space X, según De Querol. Un plan que puede ofrecer problemas de competencia, según la misma fuente.

Si se quieren gigantes en defensa como los de Estados Unidos (Lockheed Martin, RTX Corporation, Boeing, Northrop Grumman o General Dynamics) o los de China, Europa tiene que concentrar empresas para que sean capaces de ejecutar contratos masivos, según el artículo. Bruselas tendrá que moverse en un delicado equilibrio entre competencia y eficacia. Primaba lo primero, empieza a pesar más lo segundo, según De Querol.

Otro caso sugerente es el de MBDA, fabricante de misiles en el que participan Airbus Group, BAE Systems y Leonardo, lo que significa que implica a Francia, Alemania y España (socios en Airbus) con Reino Unido e Italia, según la misma fuente.

"Europa debería superar su 'trampa de la soberanía', es decir, la ilusión de que 27 mercados nacionales pequeños e ineficientes puedan competir con los complejos militar-industriales integrados de EE UU o China", escribió el analista y coronel retirado José Luis Pontijas en un artículo para el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), según De Querol.

AMENAZAS MÚLTIPLES

Pontijas aporta una clave más: Rusia no es el único enemigo, según el análisis. "El retorno a la defensa colectiva no debe dar lugar a una Alianza monofocal que, al sufrir de 'ceguera geográfica' descuide el flanco sur. Una OTAN que ignora dicho flanco es una OTAN que deja abierta una puerta a los actores no estatales perversos —terrorismo, tráfico de armas, drogas y personas, etc.— y a la creciente huella geopolítica del eje chino-ruso en África", según el experto citado por De Querol.

La inestabilidad en el Sahel es otra seria amenaza a Europa, en especial a los países sureños, según el artículo.

Habrá que prestar atención a si los proyectos se amoldan a las necesidades que saltan a la vista en los frentes de batalla de hoy, según De Querol. Por ejemplo, la enorme importancia adquirida por los drones está permitiendo que en ciertas guerras la parte débil (Ucrania, Irán) resista a la fuerte, según la misma fuente.

Kiev acaba de sorprender con una exhibición de fuerza: el bombardeo masivo, por un enjambre de 350 drones, de San Petersburgo, según el artículo. También con drones ha sido atacada la UE desde Rusia, en supuestos incidentes aislados, la última vez en Bucarest, según De Querol.

RUSIA EN APUROS

Rusia está enrabietada, estancada en el frente ucranio, donde registra miles de bajas; con sus arcas públicas tan exhaustas como su población y, el colmo, atacada por Kiev en su propio suelo, según el análisis. Un Putin en apuros puede ser incluso más peligroso, según De Querol.

"Todos los lugares desde donde provenga una amenaza militar directa contra Rusia son objetivos legítimos", dijo Putin apuntando a los que apoyan a Kiev, según la misma fuente.

ESCENARIOS DISTÓPICOS

La exministra de Exteriores española Arancha González Laya ha publicado el libro "Solos en el mundo" (Arpa), según De Querol. El primer capítulo, que ha adelantado en El País, es un relato distópico que se sitúa en 2049: Rusia ya conquistó toda Ucrania, Estados Unidos se hizo con Groenlandia, la OTAN se deshizo de facto, la democracia estadounidense es "un decorado de cartón piedra", y la Unión Europea ha mutado en "un bloque tecnocrático, funcional, sin alma", según el análisis.

González Laya concluye con esta proyección a mediados del siglo XXI de la debilidad del bloque europeo: "La UE no tiene ejército ni capacidad de disuasión. Alemania no logró rearmarse. Francia actúa por su cuenta. Solo los bálticos y Polonia invierten, y lo hacen con ayuda estadounidense. El Báltico se ha convertido en una trinchera, el Mediterráneo en un coladero y los Balcanes en un polvorín. El colapso del proyecto europeo es ya una realidad", según De Querol.

Lo mejor de las distopías es que no tienen que hacerse realidad, según el análisis. Como las pesadillas, sirven para que imaginemos escenarios posibles, pero no inevitables. Para que pensemos en qué hacer en situaciones extremas. Pero emerge un serio problema cuando sabemos qué se tiene que hacer y no lo hacemos, concluye De Querol.

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