

La Unión Europea ha presentado una contrapropuesta al plan de paz de Estados Unidos para Ucrania que incluye aumentar el límite de soldados ucranianos a 800.000 en tiempos de paz, en lugar de los 600.000 propuestos por Washington, y que las negociaciones territoriales partan de la actual línea del frente. Mientras tanto, representantes de EE.UU., Ucrania y varios países europeos mantuvieron este domingo reuniones en Ginebra para discutir el plan, con señales de avance en las conversaciones.
La respuesta europea al plan de paz para Ucrania propuesto por el presidente de EE.UU., Donald Trump, plantea modificaciones significativas que incluyen un aumento en el límite de efectivos militares ucranianos y un enfoque diferente sobre las concesiones territoriales, según un documento consultado por la agencia Reuters.
La contrapropuesta europea sugiere que el ejército ucraniano se limite a 800.000 militares en "tiempos de paz", en lugar de los 600.000 que contempla el plan estadounidense. También establece que "las negociaciones sobre intercambios territoriales comenzarán desde la línea de contacto" actual, lo que evitaría que Ucrania tenga que ceder territorios que no han sido conquistados por Rusia durante la guerra.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha especificado que cualquier plan para una paz duradera debe incluir en primer lugar el principio de que "las fronteras no pueden ser alteradas por la fuerza", un punto que choca con las cesiones territoriales que Ucrania tendría que hacer a Rusia según el plan estadounidense.
"Cualquier plan para una paz creíble y sostenible debe en primer lugar detener las matanzas y poner fin a la guerra sin sembrar las semillas de un futuro conflicto", afirmó Von der Leyen en un comunicado. La mandataria europea también reclamó que "cualquier acuerdo debe incluir el retorno a Ucrania de todos los niños secuestrados por Rusia".
La propuesta europea también contempla que Ucrania celebre elecciones lo antes posible tras la firma del tratado de paz y recoge el compromiso de la OTAN de "no establecer tropas permanentemente bajo su mando en Ucrania en tiempos de paz".
En cuanto a la adhesión de Ucrania a la OTAN, el documento señala que esta "depende del consenso de sus miembros, que no existe", pero a diferencia del plan estadounidense, no exige a Kiev renunciar definitivamente a su aspiración de unirse a la Alianza Atlántica.
Mientras tanto, representantes de EE.UU., Ucrania, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y la Unión Europea mantuvieron este domingo en Ginebra (Suiza) una serie de reuniones para tratar el plan de paz de Trump.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, comunicó que se había avanzado en las conversaciones. "La conclusión es que creo que esta es una reunión y día muy, muy significativos, diría yo, probablemente el mejor que hemos tenido hasta ahora en todo este proceso, desde que llegamos al poder en enero", afirmó Rubio a los periodistas.
Rubio también confirmó que están realizando "algunos cambios y ajustes" al plan original. "Basándonos en las aportaciones de todas las partes implicadas aquí, hemos podido repasar algunos de esos puntos ahora uno por uno y creo que hemos avanzado bastante", aseguró al lado del líder de la delegación ucraniana, Andrí Yermak.
Por su parte, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Rustem Umerov, aseguró que han conseguido incluir la mayoría de las "prioridades" ucranianas en la última versión del documento. "La versión actual del documento, aunque se encuentra en las últimas etapas de coordinación, ya refleja la mayoría de las prioridades clave de Ucrania", apuntó Umerov en su cuenta en Telegram.
El enviado ucraniano aprovechó además para agradecer la "enormemente constructiva interacción con Estados Unidos" y "su atención a nuestros comentarios, lo que nos permite avanzar en el proceso".
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, también se mostró optimista sobre las conversaciones. "Se están llevando a cabo más trabajos para conseguir que todos los elementos sean realmente eficaces para alcanzar el objetivo principal esperado por nuestro pueblo: poner fin de una vez por todas al derramamiento de sangre y a la guerra", declaró.
Sin embargo, en medio de estas negociaciones, Trump acusó a Ucrania de no mostrar gratitud por los esfuerzos estadounidenses. "El 'liderazgo' ucranio no ha expresado ningún agradecimiento por nuestros esfuerzos. Europa sigue comprando petróleo a Rusia. Estados Unidos sigue vendiendo grandes cantidades de armas a la OTAN para su distribución en Ucrania", escribió en su red social Truth Social.
Zelenski respondió rápidamente reiterando su agradecimiento a Estados Unidos. "El liderazgo de Estados Unidos es importante, estamos agradecidos por todo lo que están haciendo por la seguridad y seguimos trabajando de la manera más constructiva posible", dijo a través de su cuenta en la red social X.
El canciller alemán, Friedrich Merz, expresó dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes del plazo dado por Trump, que según informaciones de prensa sería el próximo jueves, coincidiendo con el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. "Hoy es domingo. El plan del presidente Trump es llegar a un acuerdo el jueves. Todavía estamos muy lejos de eso. Eso no significa que sea completamente imposible de alcanzar... Pero soy escéptico sobre si tal resultado es posible dadas las diferencias actuales", afirmó Merz.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, consideró que el plan de paz para Ucrania propuesto por EE.UU. necesita "una revisión en profundidad" y tener en cuenta a Ucrania y Europa, "porque toca cuestiones que afectan al futuro de Ucrania y a la seguridad europea".
En paralelo a las negociaciones diplomáticas, continúan los ataques en el frente. Ucrania lanzó un ataque con drones contra la central eléctrica de Shatura, en la región de Moscú, uno de los puntos de suministro más importantes de la zona. El ataque no causó víctimas, pero provocó incendios en la central que dañaron algunas instalaciones y obligaron a cortes de los sistemas de calefacción.
Por su parte, Rusia atacó el sistema energético en la región de Odesa y causó 15 heridos en Dnipró. En total, Rusia lanzó 98 drones en el norte, sur y este de Ucrania, de los que 27 no pudieron ser interceptados e impactaron en 12 puntos, según el parte diario de la Fuerza Aérea ucraniana.
El presidente turco, Recep Tayip Erdogan, anunció que conversará con su homólogo ruso, Vladímir Putin, el lunes para debatir los esfuerzos internacionales para conseguir la paz en Ucrania. Erdogan intentará, según dijo, convencer a Putin de que retome el acuerdo del mar Negro sobre el tránsito seguro de productos agrícolas, que Rusia abandonó unilateralmente hace varios meses.