La final de Eurovisión 2026 registró 131 millones de espectadores globales, 35 millones menos que en 2025, según la Unión Europea de Radiodifusión (UER). La caída se produjo tras el boicot de España, Irlanda, Islandia, Países Bajos y Eslovenia, que se retiraron del certamen en protesta por la participación de Israel, en una edición celebrada en Viena el pasado mayo que contó con solo 35 países participantes, la cifra más baja desde 2004.