Una explosión en una escuela judía de Ámsterdam durante la madrugada del 14 de marzo de 2026 fue calificada como un "ataque deliberado contra la comunidad judía" por la alcaldesa Femke Halsema. El estallido causó daños limitados en el muro exterior del centro educativo ubicado en el distrito de Buitenveldert, sin reportarse heridos, según informaron las autoridades neerlandesas.
La alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, condenó el incidente como "un acto cobarde de agresión hacia la comunidad judía", enfatizando que Ámsterdam "debe ser un lugar donde los judíos puedan vivir con seguridad", según declaraciones recogidas por la BBC. El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, afirmó que "no debe haber lugar para el antisemitismo" en los Países Bajos.
Los bomberos y la policía fueron desplegados rápidamente al lugar tras la explosión nocturna. Las autoridades policiales están examinando imágenes de circuito cerrado de televisión que supuestamente muestran a una persona colocando explosivos en el sitio, según reportes preliminares.
Hasta el momento, la policía no ha emitido comentarios públicos sobre el posible motivo del ataque, aunque se encuentra en curso una investigación formal. La seguridad ya había sido reforzada en instituciones judías tras un presunto ataque incendiario contra una sinagoga en Róterdam el viernes anterior.
Halsema expresó que comprende "el miedo y la ira de los judíos de Ámsterdam" que han sido "cada vez más confrontados con el antisemitismo". El ataque se produce en un contexto de creciente preocupación sobre posibles ataques contra comunidades judías y estadounidenses en todo el mundo tras los ataques conjuntos israelí-estadounidenses contra Irán en días recientes.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel declaró el sábado que "en los Países Bajos, una epidemia de antisemitismo está desatada". En un comunicado, el ministerio mencionó los recientes ataques en Ámsterdam y Róterdam, así como "el pogromo contra israelíes en Ámsterdam en noviembre de 2024", en referencia a un ataque contra aficionados al fútbol israelíes en la capital neerlandesa.
"¿Dónde será el próximo ataque? El gobierno neerlandés necesita hacer mucho más para combatir el antisemitismo", añadió el ministerio israelí en su declaración.
El incidente subraya la creciente tensión en torno a la seguridad de las comunidades judías en Europa, particularmente en los Países Bajos, donde las autoridades enfrentan presión para implementar medidas de protección más robustas. La serie de ataques recientes contra instituciones judías en el país ha generado alarma tanto a nivel nacional como internacional sobre el resurgimiento de la violencia antisemita.