

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó por primera vez la venta de cigarrillos electrónicos con sabores a frutas para adultos mayores de 21 años, según anunció la agencia el 5 de mayo de 2026. La decisión marca un giro radical respecto a años de regulación agresiva contra estos productos y llega tras reportes de que el presidente Donald Trump presionó al comisionado de la FDA, Marty Makary, para aprobar los vapeadores saborizados.
La autorización incluye cuatro sabores fabricados por Glas, Inc.: Mentol Clásico, Mentol Fresco, Gold (mango) y Sapphire (arándano), según informó la FDA en un comunicado.
La medida representa un cambio drástico en la política regulatoria de la agencia, que había rechazado previamente solicitudes de comercialización para más de un millón de productos con sabores a frutas, dulces y postres, según reportó The Washington Post. La Corte Suprema de Estados Unidos había respaldado unánimemente a la FDA en la aplicación de estas regulaciones en abril de 2025.
Trump había prometido previamente "salvar" el vapeo, según The Washington Post. Los reportes indican que el presidente ejerció presión sobre Makary para que aprobara los vapeadores saborizados, aunque la FDA no confirmó oficialmente esta influencia en su comunicado.
Los defensores de la salud pública expresaron preocupación inmediata sobre el impacto potencial en los jóvenes. "La decisión de hoy pone en riesgo el progreso que nuestra nación ha logrado en reducir el uso de cigarrillos electrónicos entre los jóvenes", dijo Yolonda C. Richardson, presidenta y directora ejecutiva de Campaign for Tobacco-Free Kids, en un comunicado. "Contradice la evidencia científica abrumadora y las propias conclusiones repetidas de la FDA de que los sabores representan un riesgo sustancial para los jóvenes".
Para abordar estas preocupaciones, la FDA implementó restricciones específicas de comercialización diseñadas para garantizar que la publicidad se dirija exclusivamente a adultos de 21 años o más. Los usuarios deben verificar su edad e identidad con una identificación emitida por el gobierno y emparejar el dispositivo de cigarrillo electrónico con un teléfono inteligente habilitado para Bluetooth, según la agencia.
Esta tecnología, conocida como "restricción de acceso al dispositivo", combinada con las restricciones de comercialización de la FDA, "mitigaría efectivamente la capacidad de los jóvenes para usar el producto", según el comunicado de la agencia.
"Al ayudar a prevenir el uso por parte de los jóvenes, las restricciones de acceso al dispositivo son un potencial cambio de juego", dijo Bret Koplow, director interino del Centro de Productos de Tabaco de la FDA.
La autorización marca un precedente significativo en la regulación del vapeo en Estados Unidos. Durante años, la FDA había mantenido una postura estricta contra los productos saborizados, argumentando que atraían desproporcionadamente a adolescentes y contribuían a una epidemia de vapeo juvenil. La agencia había permitido únicamente sabores a tabaco y mentol en productos autorizados previamente.
La decisión plantea interrogantes sobre el futuro de la regulación del vapeo en el país. Los críticos argumentan que los sabores a frutas son precisamente los que resultan más atractivos para los menores, independientemente de las restricciones tecnológicas implementadas. Los defensores de la industria, por su parte, sostienen que los adultos fumadores tienen derecho a acceder a alternativas con sabores que puedan ayudarles a dejar el tabaco combustible.
La FDA mantiene una lista actualizada de productos de vapeo autorizados en su sitio web oficial. La agencia no especificó si planea revisar solicitudes adicionales de productos con sabores a frutas de otros fabricantes ni estableció un cronograma para futuras autorizaciones.
La implementación de la verificación de edad mediante identificación gubernamental y el emparejamiento Bluetooth representa un enfoque tecnológico sin precedentes en la regulación del tabaco en Estados Unidos. Sin embargo, queda por verse si estas medidas serán suficientes para prevenir el acceso de menores a los productos autorizados, especialmente considerando que los dispositivos podrían ser adquiridos por adultos y posteriormente compartidos con jóvenes.
La decisión llega en un momento de intenso debate sobre el equilibrio entre los derechos de los adultos a acceder a productos de reducción de daños y la protección de los menores contra la adicción a la nicotina. Los datos sobre el impacto real de estas autorizaciones en las tasas de vapeo juvenil no estarán disponibles hasta que los productos lleven tiempo en el mercado.