

La Federación Turca de Fútbol (TFF) ha suspendido a 1.024 jugadores profesionales como parte de una investigación exhaustiva sobre apuestas ilegales en el fútbol, incluyendo 27 jugadores de la primera división del país.
La Federación Turca de Fútbol (TFF) ha tomado una decisión sin precedentes al suspender a 1.024 jugadores profesionales tras descubrir su participación en apuestas deportivas, una práctica prohibida por los reglamentos de la FIFA y la UEFA.
Según la información proporcionada por la BBC, los jugadores suspendidos han sido remitidos al Consejo Disciplinario de Fútbol Profesional (PFDK) del país. Como consecuencia de esta investigación, los partidos en la tercera y cuarta división del fútbol turco han sido aplazados durante dos semanas, aunque los encuentros en las dos divisiones superiores continuarán.
Los clubes más importantes del país ya han comenzado a reaccionar. Besiktas, uno de los equipos más grandes de Turquía, emitió un comunicado indicando que dos de sus jugadores han sido referidos al PFDK, manifestando su "plena confianza" en la inocencia de los involucrados. De manera similar, Galatasaray, campeón de la Superliga, también confirmó que dos de sus jugadores están implicados y que seguirán el proceso "meticulosamente".
La investigación, que inicialmente salió a la luz el 27 de octubre, reveló datos alarmantes sobre la participación de árbitros en apuestas. El presidente de la TFF, Ibrahim Haciosmanoglu, declaró que de 571 árbitros que trabajan en las ligas profesionales turcas, 371 tenían cuentas de apuestas y 152 estaban realizando activamente apuestas.
Entre los detalles más sorprendentes, Haciosmanoglu señaló que 10 árbitros realizaron más de 10.000 apuestas, con uno de ellos llegando a 18.227 apuestas. Además, 142 árbitros han apostado en más de 1.000 partidos.
Los medios locales también han informado que ocho personas, incluyendo un presidente de club, han sido arrestadas por las autoridades turcas como parte de las investigaciones. Los fiscales turcos ya habían emitido órdenes de detención para 21 personas, entre ellas 17 árbitros y dos presidentes de clubes de fútbol.
La TFF ha solicitado a la FIFA un período adicional de 15 días, además de la ventana de transferencias de invierno, para que los clubes puedan gestionar la escasez de plantilla provocada por estas suspensiones.
Esta investigación representa un golpe significativo contra la corrupción en el fútbol turco, enviando un mensaje contundente sobre la integridad del deporte y las consecuencias de violar sus regulaciones.