Florida registra repunte de sarampión mientras debate político sobre vacunas intensifica crisis sanitaria
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Florida registra repunte de sarampión mientras debate político sobre vacunas intensifica crisis sanitaria

Florida ha experimentado un aumento significativo de casos de sarampión en las primeras semanas de 2026, con al menos 21 contagios confirmados, casi igualando el total del año anterior. Este repunte coincide con un debate político sobre la flexibilización de los requisitos de vacunación infantil y forma parte de una crisis nacional que ya ha registrado 733 casos en lo que va del año, la cifra más alta desde 1991.

SALUD7 FEB 2026

El estado de Florida enfrenta un preocupante incremento de casos de sarampión, con 21 contagios confirmados en las primeras cinco semanas de 2026, casi alcanzando el total de todo el año pasado (29), según informó el doctor George Rust, experto académico en salud pública. Este aumento forma parte de una tendencia nacional alarmante, con 733 casos registrados en Estados Unidos en lo que va del año, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La Universidad Ave Maria, en el condado de Collier, en la costa oeste de Florida, ha reportado un brote significativo con al menos 20 casos, mientras que la Universidad de Florida ha confirmado dos contagios. Sin embargo, el conteo oficial del Departamento de Salud estatal reconoce solo siete casos, aunque ha activado el rastreo de contactos para identificar posibles nuevos contagios.

"Se están viendo más casos en Florida que en décadas", advirtió el doctor Rust. "De hecho, la mayoría de los médicos que ejercen en este país nunca han visto un caso de sarampión", añadió.

El repunte de casos en Florida ocurre en un contexto político complejo. El año pasado, el cirujano general del estado, Joseph Ladapo, eliminó algunos requisitos de vacunación para matricular a niños en escuelas, suspendiendo las vacunas contra hepatitis B, varicela, Hib y neumococo, aunque mantuvo la triple viral (MMR) que protege contra el sarampión. El Departamento de Salud estatal justificó la medida como una forma de priorizar la "libertad médica".

Actualmente, la legislatura estatal debate un proyecto de ley que busca ampliar las exenciones para padres que no quieren vacunar a sus hijos. Además de los motivos religiosos ya permitidos, la propuesta añadiría la "conciencia" de los padres como justificación válida. Esta iniciativa, aunque no elimina por completo los mandatos de vacunación como pretendía Ladapo, ha encontrado resistencia de ambos lados del espectro político y fue aprobada por un estrecho margen en el comité de salud la semana pasada.

Ladapo, designado por el gobernador republicano Ron DeSantis en 2021, había sido criticado anteriormente por desafiar recomendaciones científicas durante la pandemia y por permitir en 2024 que niños no vacunados asistieran a la escuela en medio de un brote de sarampión, pese a orientaciones de los CDC.

"Aunque los mandatos de vacunación contra el sarampión aún no han sido eliminados por la legislatura estatal, [Ladapo] ha socavado de manera constante la confianza en la vacuna y ha negado los principios científicos y los valores fundamentales de la salud pública. Como resultado, las tasas de vacunación están disminuyendo y los casos de sarampión están aumentando", sostuvo el doctor Rust.

Según el experto, el aumento de exenciones ha contribuido a que algunas escuelas privadas y distritos escolares estén "muy por debajo de los niveles necesarios" para mantener la inmunidad colectiva.

A nivel nacional, la situación es igualmente preocupante. Un recuento de la Universidad Johns Hopkins sitúa a Florida como el cuarto estado con más casos confirmados de sarampión en 2026, por detrás de Carolina del Sur (548), Utah (48) y Arizona (34). Los CDC contabilizaron 733 casos en lo que va del año, lo que representa casi la tercera parte de los 2.276 registrados en todo 2025, cuando hubo un récord de infecciones desde 1991.

La doctora Rana Alissa, presidenta de la filial de Florida de la Academia Estadounidense de Pediatría (FCAAP), advierte que la situación empeorará: "Sabemos que dos dosis de la vacuna previenen el sarampión en el 97% de los casos, por eso necesitamos una inmunidad colectiva alta para proteger a toda la población. Pero ahora que estamos muy por debajo de ese umbral y vemos una caída sostenida en la vacunación, el sarampión está regresando. Y va a empeorar. Lo peor aún está por venir".

Los expertos señalan que los brotes están ligados a que las tasas de vacunación han caído por debajo del umbral necesario para la inmunidad de rebaño, que se estima en alrededor del 95%. Según los CDC, la cobertura nacional de la vacuna MMR bajó del 95% en 2019 a menos del 93% en 2025, dejando a unos 300.000 niños sin protección frente a la infección.

El sarampión es una enfermedad viral extremadamente contagiosa que antes causaba cientos de miles de muertes al año en Estados Unidos. El virus se transmite por el aire, provoca fiebre alta, tos y un sarpullido característico, y puede derivar en complicaciones graves como neumonía e incluso la muerte. Una persona infectada puede transmitir el virus a entre 12 y 18 personas susceptibles en espacios cerrados, según los CDC.

La vacuna triple viral (MMR) ofrece cerca de un 97% de protección contra la enfermedad, mientras que una persona no inmunizada tiene hasta un 90% de probabilidad de contagiarse. Aproximadamente el 95% de los casos actuales corresponden a personas no vacunadas o con estado vacunal desconocido.

El debate sobre la vacunación se ha convertido en un tema nacional bajo el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., nombrado por el presidente Donald Trump, quien ha impulsado despidos masivos en el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y destituido a los líderes de los CDC, en parte por desacuerdos sobre cambios en las políticas de vacunación.

Para la doctora Alissa, se trata "claramente de una maniobra política". La vacunación "se ha convertido en un asunto de la derecha contra la izquierda. Si estás del lado derecho, vas a oponerte a cada principio ético y a pedir que se elimine la vacuna por alguna razón desconocida. Aún no sabemos cuál es la intención detrás de esto, porque no hay evidencia ni base científica que justifique lo que se está haciendo", afirmó.

"Los líderes políticos están participando en un experimento peligroso de salud pública cuyo resultado probable ya conocemos", advierte el doctor Rust. "Se están produciendo brotes de sarampión en todo Estados Unidos. Los niños están siendo hospitalizados. Han ocurrido muertes. Necesitamos volver a lo que la salud pública aprendió hace décadas: las vacunas previenen el sufrimiento y salvan vidas".

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