Francia deroga formalmente el Código Negro que clasificaba a personas esclavizadas como propiedad
Internacional

Francia deroga formalmente el Código Negro que clasificaba a personas esclavizadas como propiedad

La Asamblea Nacional de Francia votó el jueves por unanimidad derogar formalmente el Código Negro, una serie de edictos reales emitidos entre 1685 y 1724 que definían a las personas esclavizadas como "propiedad mueble" y justificaban abusos y castigos corporales. Los 254 parlamentarios presentes aprobaron la medida simbólica que elimina legislación que, aunque obsoleta desde la abolición definitiva de la esclavitud en 1848, nunca fue formalmente abrogada durante 178 años.

INTERNACIONAL28 MAY 2026

La votación unánime en la cámara baja del parlamento francés representa un paso histórico en el reconocimiento del papel de Francia en la esclavitud, según múltiples fuentes. La propuesta aún debe ser debatida en el Senado, lo que se considera una formalidad, según reportó DW.

El Código Negro, cuyo primer edicto fue firmado por el rey Luis XIV en el Palacio de Versalles en 1685, establecía las reglas para la esclavitud en todo el imperio colonial francés, según DW. El artículo 44 designaba a las personas traficadas a través del Atlántico como "propiedad mueble", permitiendo a los amos comprarlas, venderlas, hipotecarlas y dejarlas en herencia a sus hijos. El artículo 28 estipulaba que las personas esclavizadas no podían "poseer nada que no perteneciera a su amo", negándoles cualquier nombre legal y asignándoles solo un número y código de registro, según la misma fuente.

Francia fue la tercera nación europea más prolífica en el comercio de personas esclavizadas durante la era colonial, después de Gran Bretaña y Portugal, según DW. Las estimaciones de expertos sugieren que barcos que partían de puertos franceses traficaron más de un millón de hombres, mujeres y niños desde África, según DW, mientras que The Guardian cifra esta cantidad en aproximadamente 1,4 millones de africanos enviados a plantaciones de azúcar en las colonias francesas. La riqueza producida por este comercio construyó ciudades como Nantes y Burdeos, según The Guardian.

La legislación nunca fue formalmente abrogada cuando Francia abolió la esclavitud por segunda y última vez en 1848, ni cuando reconoció la esclavitud y el comercio de esclavos como crímenes contra la humanidad en 2001, según DW.

Max Mathiasin, parlamentario centrista de la isla caribeña francesa de Guadalupe, presentó la ley afirmando: "Esta propuesta no pretende borrar la historia, ni sanar por sí sola las heridas de la historia. Su objetivo es dar un nuevo paso, hacer un acto poderoso de recuerdo, justicia y reconocimiento, derogando formalmente el Código Negro y todos los textos que se derivan de él", según DW.

Steevy Gustave, legislador del partido Los Verdes cuyo padre nació en Martinica, territorio francés de ultramar que fue colonia, dijo al parlamento el jueves que el voto era personal. "Estoy pensando en mi bisabuela, Mama Bebelle. Ella era la nieta de Ambroise Zerambe, nacido en África, luego reducido a la esclavitud bajo el número 336", dijo conteniendo las lágrimas, según DW. Gustave también declaró a la Asamblea Nacional: "Ningún voto por sí solo puede reparar siglos de vidas destrozadas. No somos descendientes de esclavos, somos descendientes de seres humanos nacidos libres, luego reducidos a lo peor: reducidos a la esclavitud", según The Guardian.

Mathiasin, bisnieto de personas esclavizadas, dijo a los parlamentarios que había comprado copias del texto original pero nunca había podido leerlo completamente. "Como bisnieto de personas que fueron esclavizadas, nunca había podido leerlo en su totalidad. Esto fue hecho por seres humanos, contra seres humanos", dijo, según The Guardian. Añadió que el voto era "una forma de restaurar a nuestros antepasados, restaurar nuestra humanidad" y significaba estar a la altura de la promesa de libertad, igualdad y fraternidad de la República Francesa, según la misma fuente.

Si se adopta, el proyecto de ley requeriría que el gobierno informe al parlamento sobre las consecuencias de la ley colonial y los efectos duraderos de la esclavitud en el racismo y la discriminación en la sociedad francesa, así como sobre cómo se enseña la historia de la esclavitud en las escuelas, según DW.

El presidente francés Emmanuel Macron prestó su apoyo a la moción este mes, incluso planteando el tema de las reparaciones pero sin hacer propuestas concretas, según DW. Macron dijo que el código "nunca debería haber sobrevivido a la abolición de la esclavitud" en 1848, según The Guardian. "El silencio, incluso la indiferencia, que hemos mantenido durante casi dos siglos hacia este Código Negro ya no es un descuido. Se ha convertido en una forma de ofensa", añadió, según la misma fuente. Macron agregó que el tema de las reparaciones era uno que "no debemos rechazar", pero el país "no debe hacer falsas promesas", según The Guardian.

La cuestión de alguna forma de reparaciones es de larga data, con sugerencias que van desde disculpas formales hasta compensación financiera. Los opositores argumentan que es problemático responsabilizar a estados o instituciones modernas por crímenes históricos, según DW.

Mathiasin dijo que no quería que este tema más polémico "pesara" sobre la noción mucho menos disputada de eliminar el Código Negro del registro, pero otros discreparon, según DW. "En mi opinión, debemos luchar sobre el tema de las reparaciones, que es la cuestión esencial", dijo Marcellin Nadeau, parlamentario de izquierda de Martinica, uno de más de la mitad de los miembros de la Asamblea Nacional que, por una razón u otra, no votaron, según DW.

El expresidente de Martinica, Serge Letchimy, escribió a principios de este mes una carta abierta a Macron pidiendo "una ley que establezca claramente el principio de que los crímenes de tráfico y esclavitud han causado daños históricos, culturales, sociales, económicos y psicológicos duraderos", según DW. Se refirió a un plan de 10 puntos que las naciones caribeñas han sugerido, incluida la cancelación de la deuda internacional, así como apoyo para la atención médica y la erradicación del analfabetismo, según la misma fuente.

Las plantaciones más ricas estaban en Saint-Domingue, una colonia francesa en el tercio occidental de la isla caribeña de La Española, establecida en 1687, según The Guardian. En 1804, las personas esclavizadas en la colonia se levantaron, asegurando la independencia en el territorio que se convirtió en Haití. Sin embargo, París obligó a los esclavos liberados a pagar reparaciones para cubrir las pérdidas de sus propietarios, una deuda que todavía estaban pagando hasta 1947, según The Guardian.

Después de abolir la esclavitud, Francia mantuvo varias de sus colonias. Las cuatro más antiguas —Guadalupe, Martinica, Guayana Francesa en la costa noreste de América del Sur y la isla de Reunión en el Océano Índico— se convirtieron en departamentos franceses de ultramar en 1946, según The Guardian. Su población de 1,9 millones, en su mayoría descendientes de personas esclavizadas, son ciudadanos franceses y están gobernados desde París, según la misma fuente.

Aunque considerados parte de Francia, siguen siendo algunos de sus territorios más pobres, con un desempleo casi el doble de la tasa en Francia continental, y muchos hogares viviendo por debajo de la línea nacional de pobreza, según The Guardian. "En Guadalupe, las posiciones más importantes en las estructuras del estado están ocupadas por blancos", dijo Mathiasin, según The Guardian.

Pierre-Yves Bocquet, subdirector de la Fundación para la Memoria de la Esclavitud de Francia, dijo que el código estaba en la raíz de la "excepción colonial" del país, instalando la idea de que el lema fundacional de la república francesa no se aplicaba a ciertas personas bajo su gobierno, según The Guardian. "Incluso hoy, aceptamos que las personas en los territorios de ultramar puedan tener menos derechos que en Francia continental", dijo, según la misma fuente.

Los 60 artículos dentro del código abarcaban todos los aspectos de la vida de una persona esclavizada, según The Guardian. El artículo 44 declaraba a una persona "propiedad mueble", mientras que otras cláusulas decretaban que quienes huían fueran mutilados y que la palabra de una persona esclavizada no contaba para nada, según la misma fuente. Los artículos 2 y 3 también requerían que todas las personas esclavizadas fueran bautizadas y criadas como católicas, según DW.

Los diversos edictos que siguieron hasta 1724 quedaron sin efecto en 1848 con la segunda y definitiva abolición de la esclavitud por parte de Francia, pero los edictos reales extintos permanecieron en los libros de la república, según DW.

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28 may 2026
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La votación unánime en la cámara baja del parlamento francés representa un paso histórico en el reconocimiento del papel de Francia en la esclavitud, según múltiples fuentes. La propuesta aún debe ser debatida en el Senado, lo que se considera una formalidad, según reportó DW.

El Código Negro, cuyo primer edicto fue firmado por el rey Luis XIV en el Palacio de Versalles en 1685, establecía las reglas para la esclavitud en todo el imperio colonial francés, según DW. El artículo 44 designaba a las personas traficadas a través del Atlántico como "propiedad mueble", permitiendo a los amos comprarlas, venderlas, hipotecarlas y dejarlas en herencia a sus hijos. El artículo 28 estipulaba que las personas esclavizadas no podían "poseer nada que no perteneciera a su amo", negándoles cualquier nombre legal y asignándoles solo un número y código de registro, según la misma fuente.

Francia fue la tercera nación europea más prolífica en el comercio de personas esclavizadas durante la era colonial, después de Gran Bretaña y Portugal, según DW. Las estimaciones de expertos sugieren que barcos que partían de puertos franceses traficaron más de un millón de hombres, mujeres y niños desde África, según DW, mientras que The Guardian cifra esta cantidad en aproximadamente 1,4 millones de africanos enviados a plantaciones de azúcar en las colonias francesas. La riqueza producida por este comercio construyó ciudades como Nantes y Burdeos, según The Guardian.

La legislación nunca fue formalmente abrogada cuando Francia abolió la esclavitud por segunda y última vez en 1848, ni cuando reconoció la esclavitud y el comercio de esclavos como crímenes contra la humanidad en 2001, según DW.

Max Mathiasin, parlamentario centrista de la isla caribeña francesa de Guadalupe, presentó la ley afirmando: "Esta propuesta no pretende borrar la historia, ni sanar por sí sola las heridas de la historia. Su objetivo es dar un nuevo paso, hacer un acto poderoso de recuerdo, justicia y reconocimiento, derogando formalmente el Código Negro y todos los textos que se derivan de él", según DW.

Steevy Gustave, legislador del partido Los Verdes cuyo padre nació en Martinica, territorio francés de ultramar que fue colonia, dijo al parlamento el jueves que el voto era personal. "Estoy pensando en mi bisabuela, Mama Bebelle. Ella era la nieta de Ambroise Zerambe, nacido en África, luego reducido a la esclavitud bajo el número 336", dijo conteniendo las lágrimas, según DW. Gustave también declaró a la Asamblea Nacional: "Ningún voto por sí solo puede reparar siglos de vidas destrozadas. No somos descendientes de esclavos, somos descendientes de seres humanos nacidos libres, luego reducidos a lo peor: reducidos a la esclavitud", según The Guardian.

Mathiasin, bisnieto de personas esclavizadas, dijo a los parlamentarios que había comprado copias del texto original pero nunca había podido leerlo completamente. "Como bisnieto de personas que fueron esclavizadas, nunca había podido leerlo en su totalidad. Esto fue hecho por seres humanos, contra seres humanos", dijo, según The Guardian. Añadió que el voto era "una forma de restaurar a nuestros antepasados, restaurar nuestra humanidad" y significaba estar a la altura de la promesa de libertad, igualdad y fraternidad de la República Francesa, según la misma fuente.

Si se adopta, el proyecto de ley requeriría que el gobierno informe al parlamento sobre las consecuencias de la ley colonial y los efectos duraderos de la esclavitud en el racismo y la discriminación en la sociedad francesa, así como sobre cómo se enseña la historia de la esclavitud en las escuelas, según DW.

El presidente francés Emmanuel Macron prestó su apoyo a la moción este mes, incluso planteando el tema de las reparaciones pero sin hacer propuestas concretas, según DW. Macron dijo que el código "nunca debería haber sobrevivido a la abolición de la esclavitud" en 1848, según The Guardian. "El silencio, incluso la indiferencia, que hemos mantenido durante casi dos siglos hacia este Código Negro ya no es un descuido. Se ha convertido en una forma de ofensa", añadió, según la misma fuente. Macron agregó que el tema de las reparaciones era uno que "no debemos rechazar", pero el país "no debe hacer falsas promesas", según The Guardian.

La cuestión de alguna forma de reparaciones es de larga data, con sugerencias que van desde disculpas formales hasta compensación financiera. Los opositores argumentan que es problemático responsabilizar a estados o instituciones modernas por crímenes históricos, según DW.

Mathiasin dijo que no quería que este tema más polémico "pesara" sobre la noción mucho menos disputada de eliminar el Código Negro del registro, pero otros discreparon, según DW. "En mi opinión, debemos luchar sobre el tema de las reparaciones, que es la cuestión esencial", dijo Marcellin Nadeau, parlamentario de izquierda de Martinica, uno de más de la mitad de los miembros de la Asamblea Nacional que, por una razón u otra, no votaron, según DW.

El expresidente de Martinica, Serge Letchimy, escribió a principios de este mes una carta abierta a Macron pidiendo "una ley que establezca claramente el principio de que los crímenes de tráfico y esclavitud han causado daños históricos, culturales, sociales, económicos y psicológicos duraderos", según DW. Se refirió a un plan de 10 puntos que las naciones caribeñas han sugerido, incluida la cancelación de la deuda internacional, así como apoyo para la atención médica y la erradicación del analfabetismo, según la misma fuente.

Las plantaciones más ricas estaban en Saint-Domingue, una colonia francesa en el tercio occidental de la isla caribeña de La Española, establecida en 1687, según The Guardian. En 1804, las personas esclavizadas en la colonia se levantaron, asegurando la independencia en el territorio que se convirtió en Haití. Sin embargo, París obligó a los esclavos liberados a pagar reparaciones para cubrir las pérdidas de sus propietarios, una deuda que todavía estaban pagando hasta 1947, según The Guardian.

Después de abolir la esclavitud, Francia mantuvo varias de sus colonias. Las cuatro más antiguas —Guadalupe, Martinica, Guayana Francesa en la costa noreste de América del Sur y la isla de Reunión en el Océano Índico— se convirtieron en departamentos franceses de ultramar en 1946, según The Guardian. Su población de 1,9 millones, en su mayoría descendientes de personas esclavizadas, son ciudadanos franceses y están gobernados desde París, según la misma fuente.

Aunque considerados parte de Francia, siguen siendo algunos de sus territorios más pobres, con un desempleo casi el doble de la tasa en Francia continental, y muchos hogares viviendo por debajo de la línea nacional de pobreza, según The Guardian. "En Guadalupe, las posiciones más importantes en las estructuras del estado están ocupadas por blancos", dijo Mathiasin, según The Guardian.

Pierre-Yves Bocquet, subdirector de la Fundación para la Memoria de la Esclavitud de Francia, dijo que el código estaba en la raíz de la "excepción colonial" del país, instalando la idea de que el lema fundacional de la república francesa no se aplicaba a ciertas personas bajo su gobierno, según The Guardian. "Incluso hoy, aceptamos que las personas en los territorios de ultramar puedan tener menos derechos que en Francia continental", dijo, según la misma fuente.

Los 60 artículos dentro del código abarcaban todos los aspectos de la vida de una persona esclavizada, según The Guardian. El artículo 44 declaraba a una persona "propiedad mueble", mientras que otras cláusulas decretaban que quienes huían fueran mutilados y que la palabra de una persona esclavizada no contaba para nada, según la misma fuente. Los artículos 2 y 3 también requerían que todas las personas esclavizadas fueran bautizadas y criadas como católicas, según DW.

Los diversos edictos que siguieron hasta 1724 quedaron sin efecto en 1848 con la segunda y definitiva abolición de la esclavitud por parte de Francia, pero los edictos reales extintos permanecieron en los libros de la república, según DW.

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