El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos continúa arrestando y deportando venezolanos a pesar de que un terremoto devastó su país el 24 de junio de 2026, dejando más de 2.000 muertos y 4.000 desaparecidos, según las autoridades venezolanas. La comunidad venezolana en territorio estadounidense, que suma 1,2 millones de personas, exige la extensión del Estatus de Protección Temporal mientras el Gobierno de Donald Trump insiste en que la protección es temporal y mantiene a unos 6.000 venezolanos en centros de detención.
Tres días después de que los sismos sacudieran Venezuela, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestó a un grupo de repartidores de comida venezolanos que almorzaban en un restaurante de Washington D.C. el sábado 27 de junio de 2026, según testigos presenciales. "Estamos asustados. Este trabajo es nuestro medio de vida. Nosotros estamos mandando mucha ayuda a Venezuela con nuestros salarios", dijo una mujer que presenció la detención y pidió permanecer en anonimato, según reportó El País.
El caso de Nelson Contreras ilustra la situación que enfrentan miles de venezolanos. Contreras, de 35 años, llegó a Estados Unidos en 2022 y se había casado apenas una semana antes de su cita migratoria. El pasado jueves acudió a su chequeo con oficiales del ICE, quienes le pidieron regresar el sábado. Esa noche, mientras trabajaba en una despensa de alimentos en Maryland, llamó a su esposa Ariel Whaley. "En medio de la llamada, de repente me dijo: 'Grábame'. Quiso que tomara una captura de pantalla de los dos. Quizá sentía que esa sería una de las últimas veces que vería su rostro antes de que pudieran enviarlo de vuelta a Venezuela", relató Whaley. El ICE detuvo a Contreras y hoy se encuentra en un centro de detención en Pensilvania, esperando la decisión de un juez, según la fuente.
**Deportación el mismo día del terremoto**
El martes 24 de junio de 2026, el mismo día en que los terremotos golpearon Venezuela, el Gobierno estadounidense operó un vuelo de deportación desde Texas con 147 personas, quienes en su mayoría murieron tras el derrumbe del hotel donde las autoridades chavistas los estaban procesando a su llegada a Caracas, según El País. Esa misma noche, otro grupo de venezolanos en el centro de detención de Dilley, Texas, estaba a punto de ser deportado, pero debido a la magnitud del desastre fueron devueltos al centro.
A una semana de los mayores temblores que Venezuela ha sentido en más de un siglo, las autoridades reportan más de 2.000 muertos y sobre 4.000 desaparecidos, según la fuente. Los apagones han dificultado las labores de rescate entre los escombros, el sistema sanitario está colapsado, y el país con las mayores reservas de petróleo del mundo no ha tenido el suficiente combustible para las maquinarias que operan en las zonas de desastre, según el reporte. Además, hay gente que ha denunciado amenazas por exponer públicamente la ineptitud del régimen.
**La batalla por el Estatus de Protección Temporal**
El pasado 29 de junio de 2026, a cinco días de los terremotos, el Gobierno estadounidense advirtió públicamente: "La 'T' de TPS significa 'TEMPORAL'", según publicó el Departamento de Seguridad Nacional en la red social X. Con ello comunicaba que el Estatus de Protección Temporal (TPS), que ha beneficiado en los últimos años a nacionales de Afganistán, Nicaragua, Honduras, Haití, Siria, Somalia y también Venezuela, tenía los días contados. El anuncio llegaba después de que el Tribunal Supremo consintiera la eliminación del programa para unos 350.000 haitianos y casi 6.000 sirios. "Te ayudaremos a marcharte, si así lo deseas. Si decides no hacerlo, te detendremos y te obligaremos a marcharte", reiteró el Departamento de Seguridad Nacional, según la fuente.
El Gobierno estadounidense movilizó 150 millones de dólares en asistencia a Venezuela y contribuyó con 100 millones de dólares al fondo común de Naciones Unidas para la recuperación del país, además de personal y equipamiento para labores de rescate, según El País.
La ley estadounidense valida la designación del TPS cuando, por razones humanitarias, los migrantes se ven en peligro de regresar a su país. En 2010, cuando el terremoto en Haití dejó un saldo devastador de más de 300.000 muertos, los haitianos en Estados Unidos se beneficiaron de esa protección. A los sirios que salieron huyendo de la represión de Bashar al-Assad, la Administración de Barack Obama les extendió la misma posibilidad. Hace cinco años, el Gobierno de Joe Biden ofreció el TPS a los venezolanos por las "condiciones extraordinarias y temporales" que atravesaba el país. Antes de dejar la presidencia en 2025, Biden les extendió por 18 meses más esa protección, según la fuente.
Desde que en noviembre pasado la entonces secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem anunciara la culminación del TPS para venezolanos, suman casi 600.000 los que permanecen en el país sin permiso de trabajo y expuestos a la detención o la deportación, según El País. La Administración de Trump deportó a casi 14.000 venezolanos el año pasado y mantiene a unos 6.000 de ellos en centros de detención, según la fuente.
**Testimonios desde el exilio**
"Desde el arresto de Maduro, el 3 de enero, he vivido aterrorizada", aseguró Ariel Whaley, haciendo referencia a la captura del presidente venezolano por parte del ejército estadounidense. "La crisis humanitaria ya era muy grave y el terremoto la ha agravado de una manera descomunal. También ha dejado en evidencia lo mal preparado que está el Gobierno venezolano para atender las necesidades de su población. Me daría muchísimo miedo que él, o cualquier otro venezolano, fuera enviado de regreso en medio de tanta confusión, dolor, destrucción y necesidad", dijo Whaley, según la fuente.
Yonatan Matheus, solicitante de asilo que llegó a Nueva York desde La Guaira, ha visto en imágenes los escombros de la residencia de su prima y los hogares deshechos de otros de sus familiares. Hasta la medianoche del martes no supo que su gente estaba bien. "Varios familiares y personas cercanas perdieron sus hogares, otras familias lo perdieron todo y muchos miembros de mi comunidad fallecieron. Es una sensación muy difícil de explicar: quieres estar allí para abrazar, ayudar y acompañar, pero simplemente no puedes", relató Matheus, según El País.
"Quienes huimos de la persecución no deberíamos vivir con el temor constante de perder la protección que el derecho internacional reconoce a quienes no pueden regresar a su país", sostuvo Matheus. "En momentos de una emergencia de esta magnitud, corresponde evaluar todas las medidas humanitarias disponibles para proteger a los venezolanos. Lo importante es que nadie sea obligado a regresar a un país que atraviesa una situación de emergencia mientras muchas familias intentan recuperarse", agregó.
**Petición formal al Gobierno**
El abogado venezolano John De la Vega, quien forma parte de la campaña que solicita a la Administración de Trump una extensión del TPS, considera que es un momento pertinente y justificado para que Washington la tramite. "Una de las razones por las que el Servicio de Inmigración puede otorgar un TPS está basada en desastres naturales, y da como ejemplo los terremotos, y lo que estamos viendo en Venezuela está afectando a decenas de miles de venezolanos. No existe ni siquiera un aeropuerto para que las personas puedan retornar a su país de manera segura", señaló De la Vega, según la fuente. "Estamos hablando de que no es una medida extraordinaria lo que está pidiendo la comunidad, sino que simplemente utilicen e implementen las leyes", agregó.
Esta semana, varios políticos, activistas, organizaciones y abogados enviaron una carta dirigida a Trump y al Departamento de Seguridad Nacional para solicitar "de manera formal y urgente una redesignación" del TPS para los venezolanos, según El País. Después de exponer en cifras el saldo material y humano de la catástrofe natural, y de insistir en que se trata de una "emergencia nacional de gran escala", los firmantes aseguraron que "Venezuela no es segura y se ha vuelto exponencialmente más peligrosa". "El país no puede absorber ni manejar de forma segura el retorno de miles de venezolanos deportados", afirmaron en la carta.
José Antonio Colina, uno de los firmantes y presidente del grupo Venezolanos Perseguidos por Razones Políticas en el Exilio, cree que, en medio de "una política migratoria agresiva en la cual se nos habían venido quitando las protecciones", la petición común es que el Gobierno estadounidense otorgue algún tipo de protección. "Que no sean devueltos a un país que no esté en capacidad de poderlos recibir", dijo Colina, según la fuente.
Más allá de la deportación, Colina espera que se detenga la persecución a los venezolanos por agentes del ICE y que los liberen de los centros de detención. "Al no poder ser enviados hacia Venezuela, ¿qué van a hacer? ¿Van a dejar a esa gente en las cárceles de inmigración aquí en Estados Unidos? ¿Hasta cuándo? Ellos enviaron ayuda humanitaria, están enviando dinero, están enviando rescatistas. ¿Por qué no dar protección a los venezolanos que se encuentran aquí?", cuestionó Colina, según El País.
**Contexto migratorio**
Unos 1,2 millones de venezolanos emigraron de su país y se asentaron en Estados Unidos, sobre todo en la última década, según la fuente. Las causas fueron años de crisis económica, corrupción, represión y lo que la fuente describe como "la catástrofe que les dejó el terremoto del chavismo". Ahora estos sismos han vuelto a destapar las razones no solo por las que los venezolanos se marcharon a probar la suerte del migrante, sino por las que no pueden regresar, según el reporte.
La situación plantea interrogantes sobre el futuro inmediato de cientos de miles de venezolanos en Estados Unidos. Si son detenidos por el ICE, se preguntan a qué país van a volver. De ser devueltos, cómo van a ayudar a los suyos. Son preguntas que, según la fuente, los migrantes venezolanos en Estados Unidos no han dejado de hacerse, aún cuando han pasado pocos días para mirar más allá del luto, los cuerpos en descomposición y el dolor nacional.