El gabinete del primer ministro rumano Ilie Bolojan fue derrocado el martes mediante una moción de censura parlamentaria, en un hecho sin precedentes que marca la primera vez en la historia poscomunista del país que el Partido Socialdemócrata (PSD) se alió con la extrema derecha prorrusa para tumbar un gobierno democrático. La caída del ejecutivo, que llevaba apenas 10 meses en el poder, rompe el 'cortafuegos' contra la ultraderecha acordado en 2025 por todas las fuerzas proeuropeas y abre la puerta a una posible toma del poder por parte de partidos radicales si se convocan elecciones anticipadas.
El gobierno de Rumania liderado por Ilie Bolojan, del Partido Nacional Liberal (PNL), cayó el martes tras perder una votación de confianza en el parlamento, según informó Deutsche Welle. Bolojan había asumido el cargo hace apenas 10 meses, en junio de 2025, durante una grave crisis política que sacudió al país balcánico.
La inestabilidad gubernamental no es nueva en Rumania. Desde la crisis constitucional de 2012, el país ha tenido no menos de 11 primeros ministros electos, siete líderes interinos y 19 gabinetes diferentes, según datos recopilados por Deutsche Welle. La última vez que un primer ministro rumano completó un mandato completo fue entre 2004 y 2008.
Sin embargo, esta crisis gubernamental tiene características inéditas. Por primera vez en la historia poscomunista de Rumania, el Partido Socialdemócrata (PSD), parte del campo democrático y proeuropeo, se unió con la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), un partido de extrema derecha y orientación prorrusa, para presentar conjuntamente una moción de censura en el parlamento y luego votar juntos para derribar al gobierno, según Deutsche Welle.
Aunque ha habido casos previos de votaciones conjuntas en el parlamento rumano, esta fue la primera acción coordinada y planificada conjuntamente de este tipo, lo que significa que el 'cortafuegos' contra la extrema derecha, explícitamente acordado y anunciado el año pasado por todos los partidos parlamentarios prodemocráticos, ha colapsado, aunque el PSD minimiza esa interpretación de los acontecimientos, según la fuente.
La caída del gobierno podría ahora allanar el camino para que la extrema derecha tome el poder si se convocan elecciones anticipadas, según Deutsche Welle.
**Crisis de meses dentro de la coalición**
La votación de censura fue precedida por una crisis de meses dentro del gabinete de Bolojan, según Deutsche Welle. Las cosas llegaron a un punto crítico hace dos semanas, cuando los socialdemócratas retiraron a sus ministros del gobierno y comenzaron a reunir apoyo en el parlamento para una moción de censura.
El gobierno de Bolojan asumió el cargo en junio de 2025 durante una crisis política mayor, prometiendo reformas ambiciosas, según la fuente. Era una coalición de cuatro partidos unidos bajo una bandera ampliamente proeuropea que incluía a los socialdemócratas, los liberales nacionales, la Unión Salvar Rumania (USR) progresista-liberal y el partido que representa a la minoría húngara de Rumania (UDMR).
**Contexto electoral turbulento**
En ese momento, Rumania acababa de dejar atrás dos difíciles elecciones presidenciales: la primera en noviembre de 2024, que fue anulada por interferencia extranjera, y la segunda en mayo de 2025, en la que George Simion, líder del partido de extrema derecha AUR, perdió por un estrecho margen, obteniendo poco más del 46% de los votos, según Deutsche Welle.
En las elecciones parlamentarias celebradas a finales de 2024, tres partidos de extrema derecha, incluido el AUR, obtuvieron juntos alrededor del 30% de los votos, según la fuente.
Tras su victoria en mayo de 2025, el recién elegido presidente de Rumania, el exactivista cívico liberal-conservador Nicusor Dan, pidió un cortafuegos contra la extrema derecha y la formación de una coalición proeuropea fuerte, que posteriormente se formó, según Deutsche Welle.
**Programa de reformas radicales**
El nuevo gobierno asumió el cargo en medio de una grave crisis económica marcada por un déficit presupuestario superior al 9%, crecimiento decreciente, un aparato estatal y administrativo sobredimensionado y reformas estancadas en múltiples sectores, según Deutsche Welle.
Una de las primeras medidas del gobierno fue introducir una serie de aumentos de impuestos, incluido un incremento en el impuesto sobre las ventas, según la fuente. Aunque esto generó descontento público, las encuestas de opinión indican que muchos rumanos todavía sienten que la agenda de reformas del gobierno de Bolojan es necesaria.
El gobierno también impulsó uno de los programas de reforma más radicales en la historia reciente de Rumania, dirigido al aparato estatal y administrativo, las empresas estatales y el sistema de pensiones, según Deutsche Welle. Se eliminaron decenas de miles de puestos tanto a nivel de gobierno nacional como local, se simplificaron las estructuras burocráticas y se recortaron empleos costosos y redundantes en empresas estatales.
**Reforma de pensiones controvertida**
La reforma más controvertida, que desencadenó tensiones dentro de la coalición el otoño pasado, fue la abolición del régimen especial de pensiones para miembros del poder judicial, según Deutsche Welle. Bajo el antiguo sistema, estos funcionarios públicos podían jubilarse antes de los 50 años con una pensión promedio de 5.000 euros (5.800 dólares) al mes, en algunos casos hasta 15.000 euros. La pensión promedio en Rumania es de solo 500-600 euros, según la fuente.
El gobierno de Bolojan comenzó a eliminar gradualmente estas pensiones especiales y a aumentar la edad de jubilación. Queda por ver si esta reforma se mantendrá, según Deutsche Welle.
**Responsabilidad del PSD**
A pesar de las indicaciones de que la agenda de reformas estaba teniendo un efecto positivo, por ejemplo, al reducir el déficit presupuestario, la oposición del PSD al curso de Bolojan aumentó en los últimos meses, según Deutsche Welle.
A pesar de su nombre, el Partido Socialdemócrata es un sucesor del antiguo Partido Comunista que ahora defiende algunas posiciones populistas de derecha y nacionalistas e incluso tiene una pequeña facción de extrema derecha, según la fuente. Aunque el PSD, que formó parte de gobiernos anteriores, no es el único responsable de la crisis económica de Rumania y el retraso de reformas, sí tiene una responsabilidad considerable, según Deutsche Welle.
Esto explica por qué Bolojan describió la moción de censura contra su gobierno como "deshonesta, cínica y artificial" y acusó al PSD de haber desempeñado "el papel de la oposición" en el gobierno desde el principio, según la fuente.
**Reacciones europeas y opciones futuras**
La cooperación de los socialdemócratas con la extrema derecha fue recibida con preocupación y críticas en toda Europa, particularmente dentro del Grupo de Socialistas y Demócratas (S&D) en el Parlamento Europeo, del cual el PSD es miembro, según Deutsche Welle.
No está claro qué sucederá a continuación, según la fuente. El presidente puede nominar repetidamente a un candidato para el puesto de primer ministro y encargarle formar un gobierno. El gabinete propuesto enfrentaría entonces una votación de confianza en el parlamento. Si la perdiera, el proceso comenzaría de nuevo desde cero.
Si varios intentos no tienen éxito, el presidente puede disolver el parlamento, aunque no está obligado a hacerlo, según Deutsche Welle.
De los partidos de la coalición, algunos miembros del PNL de Bolojan abogan por la formación de un nuevo gobierno con los socialdemócratas. La USR y el UDMR se oponen a la idea, según la fuente.
La AUR de extrema derecha ha descartado repetidamente en el pasado una coalición con los socialdemócratas, porque lo ve como un "partido del establishment". Quiere elecciones anticipadas lo antes posible con la esperanza de poder aumentar su apoyo desde las elecciones generales de 2024, según Deutsche Welle.
**Posición presidencial**
Sin embargo, el presidente Nicusor Dan rápidamente frenó tal escenario, según la fuente. En una breve declaración el martes por la noche, describió la votación de censura como una "decisión democrática" y pidió calma, diciendo que hay un consenso prooccidental y proeuropeo en el país.
Dan descartó elecciones anticipadas y expresó confianza en que al final de todas las consultas y procedimientos constitucionales, Rumania "volverá a tener un gobierno prooccidental", según Deutsche Welle.
**Implicaciones**
La ruptura del cortafuegos democrático en Rumania representa un punto de inflexión político significativo en un país miembro de la Unión Europea y la OTAN. La alianza táctica entre el PSD y la extrema derecha prorrusa plantea interrogantes sobre la estabilidad del campo proeuropeo en Europa del Este, particularmente en un momento en que la región enfrenta presiones geopolíticas relacionadas con la guerra en Ucrania y la influencia rusa.
La crisis rumana también pone de relieve las tensiones entre la necesidad de reformas económicas dolorosas pero necesarias y la resistencia política de partidos que han sido parte del problema. Con un déficit presupuestario superior al 9% y un aparato estatal sobredimensionado, Rumania necesita reformas estructurales profundas, pero la voluntad política para implementarlas parece estar erosionándose.
La posibilidad de que la extrema derecha llegue al poder mediante elecciones anticipadas es una preocupación real, dado que George Simion obtuvo el 46% en las elecciones presidenciales de mayo de 2025 y que los partidos de extrema derecha combinados alcanzaron el 30% en las parlamentarias de 2024. Si el presidente Dan no logra facilitar la formación de un nuevo gobierno proeuropeo, Rumania podría enfrentar un giro político radical que alteraría su orientación estratégica dentro de la Unión Europea y la OTAN.