

El zar de la frontera de la Administración Trump, Tom Homan, amenazó el martes con desplegar más agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que nunca en Nueva York, en respuesta a un paquete de leyes impulsado por la gobernadora demócrata Kathy Hochul para proteger a la población indocumentada. La advertencia intensifica el enfrentamiento entre el Gobierno federal y uno de los últimos bastiones demócratas que aún no ha sido objeto de megaoperativos migratorios masivos.
Tom Homan, originario de Nueva York y zar de la frontera del presidente Donald Trump, lanzó una advertencia directa durante una feria de seguridad fronteriza celebrada este martes en Arizona. "¿Qué va a pasar con lugares como Nueva York y [si] la gente aprueba legislación absurda para no cooperar con nosotros? Vamos a inundar la zona", afirmó según reportó el canal Newsmax y recogió El País.
El funcionario añadió que habrá más agentes del ICE "que nunca" en el estado: "Así que, felicidades. Porque cuando enviamos estos equipos allí, vamos a encontrar a los malos. La mayoría de las veces los encontramos y, cuando encontramos al malo, está con otros. Es posible que esos otros no sean un objetivo prioritario, pero están en el país de manera ilegal. ¿Y adivinen qué? También se los van a llevar", según las fuentes.
La amenaza de Homan responde directamente a un paquete de leyes que se está discutiendo en la Legislatura estatal de Nueva York y que se espera se aprueben próximamente, según El País. Entre los proyectos de ley hay uno que restringiría la cooperación entre los departamentos de policía locales y las autoridades federales de inmigración. Bajo la norma, se prohibiría a los cuerpos de seguridad locales firmar acuerdos con el Gobierno federal para que los policías puedan llevar a cabo ciertas funciones de aplicación de la ley migratoria.
Estos pactos, llamados 287(g), se han multiplicado por todo el país bajo la Administración de Trump, ampliando el papel de las autoridades locales en la campaña contra la inmigración del presidente, según las fuentes. Otras medidas impedirían que las cárceles locales puedan retener a personas en nombre del ICE y prohibirían que los agentes de las fuerzas del orden, incluido el ICE, se cubran el rostro durante sus operativos. El Departamento de Seguridad Nacional ya ha calificado esta segunda medida —impulsada también por otras ciudades y Estados demócratas— como inconstitucional, según El País.
La gobernadora Hochul respondió desafiante a las declaraciones de Homan en una rueda de prensa posterior. "Todo lo que le diré al señor Homan es que el propio Donald Trump dijo que no enviaría una oleada de agentes del ICE al Estado de Nueva York a menos que yo lo pidiera. Y yo no lo estoy pidiendo", afirmó la demócrata, en referencia a una reunión que tuvo con el presidente en marzo, según las fuentes consultadas.
Hochul prometió que Nueva York seguirá cooperando con el ICE "en casos de delincuentes peligrosos". "Eso no va a cambiar", aseguró según El País. La gobernadora también afirmó que los legisladores están ultimando el presupuesto del estado que incluye más protección para los inmigrantes, incluyendo un veto a los acuerdos 287(g), según reportó Diario Libre citando medios locales.
Nueva York es un llamado Estado santuario, según las fuentes. Estas jurisdicciones limitan la cooperación de las autoridades locales con las federales en materia migratoria, y con las nuevas iniciativas impulsadas por la gobernadora Hochul, la demócrata busca solidificar las medidas de protección del Estado para los migrantes. Los territorios santuario como Nueva York han estado constantemente en el punto de mira del Gobierno de Trump, empeñado en llevar a cabo la mayor deportación de la historia de Estados Unidos, según El País.
Tanto el Estado de Nueva York como la ciudad están entre los pocos grandes bastiones demócratas que aún no han sido objeto declarado de la ofensiva migratoria de la Administración Trump, según las fuentes. Los megaoperativos que tuvieron lugar el año pasado en urbes como Los Ángeles, Chicago o Minneapolis, que dieron pie a protestas masivas en contra de los agentes migratorios, aún no han llegado a la Gran Manzana. Aunque los agentes migratorios han tenido una presencia constante en la ciudad desde la vuelta de Trump al poder, sus operativos han sido más puntuales y esparcidos, en vez de a gran escala, según El País.
El enfrentamiento se intensifica después de que este pasado fin de semana causara conmoción un arresto de ICE dentro de un hospital en el barrio de Bushwick, en el distrito de Brooklyn, donde agentes del ICE llevaron a un detenido que requería atención médica después de ser arrestado, según las fuentes. Más de un centenar de personas tomaron las calles a las afueras del hospital en protesta.
Durante la protesta de la noche del sábado, los manifestantes se enfrentaron a los agentes de policía que acudieron para controlar la situación, lo que suscitó dudas sobre si el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) actuó en coordinación con el ICE, en violación de las leyes santuario de la ciudad y el Estado, según El País. Resultó especialmente preocupante el hecho de que los agentes del NYPD parecieran ayudar al ICE a escoltar al hombre fuera del hospital para colocarlo bajo su custodia.
Una concejala local, Sandy Nurse, dijo en Facebook que estuvo allí y "pareció haber coordinación directa entre ICE y NYPD, con los policías acordonando la zona de las ambulancias para permitir a ICE llevar a la persona a sus vehículos e irse", lo que va en contra de las políticas de "ciudad santuario" de Nueva York, según reportó Diario Libre.
El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, respondió al suceso en una rueda de prensa el lunes: "Quiero ser muy claro: no hubo ninguna coordinación ni planificación previa entre el Departamento de Policía de Nueva York e ICE antes de este incidente. Los agentes del NYPD no fueron enviados al hospital para participar ni facilitar una operación del ICE", según El País.
El regidor, quien ha repetido que no tolerará los abusos del ICE en la ciudad, agregó: "Nuestras leyes no dejan lugar a dudas ni margen para la interpretación en cuanto al hecho de que la Policía de Nueva York no participará en la aplicación de la legislación civil en materia de inmigración, y también he dejado muy clara mi postura respecto a las redadas del ICE en general. Creo que son crueles, creo que son inhumanas y creo que no contribuyen en absoluto a la seguridad pública", según las fuentes.
La Administración federal ha advertido repetidamente en el último año que Nueva York podría correr la misma suerte que otras localidades y Estados gobernados por demócratas: un despliegue de miles de agentes migratorios y redadas masivas, según El País. La amenaza de Homan representa la escalada más reciente en este enfrentamiento entre el Gobierno federal y las autoridades estatales y locales de Nueva York sobre la aplicación de las leyes migratorias y la protección de la población indocumentada en uno de los estados más poblados del país.