El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció este domingo que la administración Trump está abierta a suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina de 18.4 centavos por galón mientras los estadounidenses enfrentan precios crecientes del combustible vinculados al conflicto con Irán y las disrupciones en el Estrecho de Hormuz. La medida buscaría aliviar el impacto económico en consumidores y empresas mientras persisten las tensiones militares y económicas en el Golfo Pérsico.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró que la administración del presidente Donald Trump está considerando suspender el impuesto federal a la gasolina como parte de sus esfuerzos para contener el aumento de precios del combustible provocado por el conflicto con Irán y las interrupciones en rutas marítimas críticas para el transporte de petróleo.
"Estamos abiertos a todas las ideas", dijo Wright durante una entrevista en el programa "Meet the Press" de la cadena NBC cuando se le preguntó si Trump apoyaría suspender temporalmente el impuesto federal de 18.4 centavos por galón sobre la gasolina, según reportó Fox News. "Todas las ideas para reducir los precios para los consumidores estadounidenses y las empresas estadounidenses", agregó el funcionario.
Wright enmarcó la posible suspensión del impuesto a la gasolina como parte de un esfuerzo más amplio de la administración para responder a los mayores costos energéticos que han seguido a meses de tensiones militares y económicas con Irán y disrupciones en las rutas globales de transporte de petróleo. "Estamos trabajando todos los días para compensar este aumento de precios debido a un conflicto crítico en Irán para reducir los precios y estamos abiertos a todas esas ideas", dijo el secretario.
Los comentarios se produjeron después de que la presentadora Kristen Welker señalara que varios estados, incluyendo Georgia, Indiana y Utah, han suspendido temporalmente los impuestos estatales a la gasolina para proporcionar alivio a los conductores, según la fuente. Miembros del Congreso también han propuesto suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina mientras los precios del combustible aumentan en todo el país.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, el impuesto federal a la gasolina se ha mantenido en 18.4 centavos por galón desde 1993 y ayuda a financiar programas de carreteras e infraestructura, según la información proporcionada.
Wright declinó repetidamente predecir si los precios de la gasolina podrían alcanzar los 5 dólares por galón, a pesar de que analistas advierten que las restricciones en las refinerías y la inestabilidad continua en el Golfo Pérsico podrían empujar los precios significativamente más altos durante la temporada de viajes de verano. "Estoy evitando predicciones de precios", dijo Wright. "Los precios de la gasolina y el diésel han subido, y permanecerán altos mientras este conflicto esté en marcha, y luego bajarán, y en última instancia bajarán más de lo que estaban antes".
El secretario de Energía indicó que la administración ya ha tomado varios pasos destinados a estabilizar los mercados de combustible, incluyendo liberaciones coordinadas de las reservas estratégicas de petróleo y ajustes regulatorios destinados a impulsar la producción de las refinerías. "Estamos liberando petróleo de nuestras reservas estratégicas de petróleo y logrando que otras 30 naciones hagan eso en coordinación con nosotros", dijo Wright. "Revisamos las regulaciones de la EPA sobre la mezcla de gasolina de verano para facilitar que las refinerías estadounidenses produzcan más gasolina".
Wright también reveló que funcionarios de la administración han estado comunicándose directamente con las refinerías para alentar programas de mantenimiento estacional más cortos. "Hemos estado en contacto con todas las refinerías estadounidenses pidiéndoles que hagan trabajos de mantenimiento más cortos esta primavera para que puedan seguir produciendo más productos", dijo el secretario.
La entrevista también se centró intensamente en Irán y el Estrecho de Hormuz, un punto crítico de tránsito de petróleo global donde el tráfico marítimo ha disminuido drásticamente durante el conflicto, según la fuente. Wright argumentó que resolver el enfrentamiento con Irán finalmente estabilizaría los mercados energéticos.
"Terminar el programa nuclear de Irán, eso es masivamente positivo para el flujo de energía", dijo Wright. "Lo que significa que más energía fluirá en el futuro, lo que significa precios de energía más bajos para los estadounidenses y el resto del mundo". Sin embargo, reconoció el impacto inmediato: "A corto plazo está causando incomodidad", dijo el funcionario.
La posible suspensión del impuesto federal a la gasolina representaría una medida significativa de alivio económico en un momento en que los precios del combustible ejercen presión sobre los presupuestos familiares y los costos operativos de las empresas. El impuesto de 18.4 centavos por galón, aunque relativamente modesto en comparación con los precios totales en el surtidor, podría proporcionar un alivio tangible si se suspende temporalmente mientras persisten las tensiones geopolíticas que afectan los mercados energéticos globales.
La situación en el Estrecho de Hormuz, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial, continúa siendo un factor crítico en la volatilidad de los precios energéticos. Las disrupciones en esta ruta marítima estratégica, combinadas con las tensiones militares con Irán, han creado incertidumbre en los mercados globales de energía y han elevado los costos para consumidores en Estados Unidos y otras naciones dependientes de las importaciones de petróleo.
La administración Trump enfrenta presión política para actuar ante el aumento de los precios del combustible, que históricamente han tenido un impacto significativo en la percepción pública de la gestión económica gubernamental. La suspensión del impuesto federal a la gasolina, si se implementa, se sumaría a las medidas ya anunciadas de liberación de reservas estratégicas y flexibilización regulatoria como parte de una estrategia multifacética para mitigar el impacto económico del conflicto con Irán en los consumidores estadounidenses.