La administración del presidente Donald Trump propuso este martes que todos los empleados federales de Estados Unidos, tanto nuevos como actuales, firmen acuerdos de confidencialidad en un intento por frenar las filtraciones a la prensa, según publicó la Oficina de Gestión de Personal (OPM) en el Registro Federal. La medida, que estará abierta a comentarios públicos durante 30 días, ha generado críticas de sindicatos y expertos legales que advierten sobre posibles violaciones a la Primera Enmienda y el derecho de los empleados a denunciar irregularidades.