Más de un mes después del inicio de la Operación Furia Épica el 28 de febrero de 2026, la guerra contra Irán se ha convertido en un conflicto de desgaste sin perspectivas claras de conclusión, según análisis de expertos en seguridad internacional. Pese a que el presidente Donald Trump afirmó que el cambio de régimen ya ocurrió y que Estados Unidos cumplirá sus objetivos pronto, la capacidad de Teherán para mantener el bloqueo del Estrecho de Hormuz y lanzar ataques con drones baratos desafía las predicciones de una victoria rápida, mientras los costos económicos y estratégicos se multiplican para Washington y sus aliados.