

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la mayor guerrilla de Colombia, ha respaldado este jueves los llamados para que las milicias izquierdistas se unan contra posibles operaciones militares estadounidenses en el país, según declaró su líder Antonio García a AFP, en un contexto de creciente tensión tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
"Si es para defender la patria contra la agresión extranjera, nos uniremos a la lucha", afirmó Antonio García, comandante del ELN, según informó la agencia AFP, respondiendo a los llamados para que las facciones guerrilleras se unifiquen.
Esta declaración surge después de que el presidente estadounidense Donald Trump, tras derrocar a Nicolás Maduro en la vecina Venezuela, sugiriera que las fuerzas estadounidenses podrían dirigir sus armas contra objetivos en Colombia. Trump ha argumentado que Colombia, el mayor productor mundial de cocaína, no está haciendo lo suficiente para detener el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
El ELN, que cuenta con aproximadamente 6.000 combatientes según Le Monde, opera como una de las organizaciones de narcotráfico más poderosas de América Latina, a pesar de presentarse como una fuerza insurgente de izquierda. El grupo controla una franja de la región fronteriza entre Colombia y Venezuela y, antes del derrocamiento de Maduro, mantenía estrechos vínculos con Caracas. Tras la caída de Maduro por fuerzas estadounidenses, se cree que muchos líderes guerrilleros han regresado a Colombia.
Otros grupos guerrilleros colombianos han reaccionado con indignación ante la destitución de Maduro. Iván Mordisco, el rebelde más buscado de Colombia y líder de un grupo disidente, ha hecho un llamado a un pacto de unidad para repeler a Estados Unidos.
"Sabemos que hemos tenido nuestras diferencias en el pasado (...) pero hoy nos enfrentamos a un enemigo común" en Estados Unidos, declaró Mordisco, líder de los remanentes del disuelto movimiento armado FARC, según citó Le Monde.
"Los convocamos urgentemente a una cumbre de comandantes insurgentes de Colombia y de toda nuestra América", añadió en un video enviado a los medios. "Forjemos un gran frente insurgente para hacer retroceder a nuestros enemigos".
En un mensaje desde la clandestinidad, García le dijo a AFP que su grupo estaría dispuesto a luchar contra las fuerzas estadounidenses. El ELN "hace lo que debe en cada etapa de la lucha", afirmó.
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ha señalado que las guerrillas buscan unidad porque "la amenaza de acción letal" contra ellas es ahora mayor, según reportó Le Monde.
Bajo intensa presión de Washington y tras una serie de disputas personales con Trump, el presidente colombiano Gustavo Petro ha accedido a una "acción conjunta" contra el ELN y otros traficantes de drogas. Trump había llegado a decirle a Petro, quien fue guerrillero, que "cuidara su trasero" e impuso sanciones al presidente colombiano y su familia. Sin embargo, tras una llamada telefónica que disminuyó las tensiones, Trump recibirá a Petro en la Casa Blanca en febrero.
En un comunicado publicado el lunes en su cuenta de X, el ELN hizo un llamado a un "acuerdo nacional" para superar los conflictos políticos en Colombia, según informaron ABC News y Halifax City News. El grupo expresó que, después de las elecciones en Colombia este año, le gustaría trabajar con el nuevo gobierno para diseñar acuerdos destinados a combatir la pobreza, proteger los ecosistemas y "superar" el narcotráfico en áreas rurales.
Esta declaración se produce tras informes de que los gobiernos de Colombia y Estados Unidos están buscando formas de realizar operaciones conjuntas contra el ELN, un grupo que el presidente Petro ha descrito como "narcotraficantes disfrazados de guerrilleros".
La presión sobre el ELN ha aumentado desde principios de este mes cuando Estados Unidos capturó al expresidente venezolano Nicolás Maduro en una redada al amanecer y lo trasladó a EE.UU. para enfrentar cargos por narcotráfico. La acusación contra Maduro en Nueva York lo señala de proporcionar protección al ELN en territorio venezolano y trabajar con el grupo para traficar cocaína.
Desde la redada, funcionarios en Colombia están tomando medidas para debilitar la posición del grupo en Venezuela. La semana pasada, el ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, reveló que el presidente Petro y el presidente estadounidense Trump discutieron sobre el ELN y su papel en el narcotráfico durante una llamada telefónica que disminuyó las tensiones entre ambos líderes.
Según Benedetti, los presidentes hablaron sobre posibles operaciones conjuntas contra el ELN. En una entrevista con la emisora colombiana Blu, Benedetti afirmó que "el problema (con el ELN) es que necesitan ser atacados cuando se retiran" a campamentos en Venezuela.
Petro dijo en un mensaje publicado el lunes en X que el ELN debe abandonar el narcotráfico y el reclutamiento de menores si quiere que se reanuden las conversaciones de paz. El presidente también instó al grupo rebelde a dejar de usar campamentos en Venezuela, o enfrentar "acciones conjuntas" que también involucren al gobierno venezolano.
El gobierno colombiano suspendió las conversaciones de paz con el ELN el año pasado, después de que el grupo realizara una ofensiva en la región nororiental del Catatumbo que obligó a más de 50.000 personas a huir de sus hogares.
El ELN fue fundado en la década de 1960 por estudiantes y líderes sindicales inspirados en la revolución cubana. Actualmente cuenta con alrededor de 5.000 combatientes operando en Colombia y Venezuela, según coinciden ABC News y Halifax City News.
Colombia y Venezuela comparten una frontera porosa de 2.200 kilómetros (1.400 millas) donde varios grupos armados compiten por el control de las ganancias del narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando, según Le Monde.
Washington y Bogotá han mantenido cooperación en seguridad durante décadas, pero los lazos se han deteriorado desde que Trump comenzó su segundo mandato en enero pasado.