El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó el primer caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas desde 1966, detectado en un becerro de tres semanas en el condado de Zavala, cerca de la frontera con México. El hallazgo ocurre mientras la industria ganadera estadounidense enfrenta el menor tamaño de su hato bovino en 75 años y precios récord de la carne de res, elevando la preocupación por las consecuencias económicas de una posible propagación del parásito que había sido erradicado del país hace más de medio siglo.