Un joven de 21 años con síndrome de Tourette severo recuperó su vida normal tras someterse a una cirugía de estimulación cerebral profunda en el Hospital de Sant Pau de Barcelona. Josep, nombre ficticio del paciente, pasó de estar prácticamente recluido en casa por tics motores y vocales extremos a poder estudiar y socializar normalmente, según informó el centro médico español.