El Hospital Judío de Berlín, fundado en 1756, fue la única institución judía junto al Cementerio Weissensee que continuó operando durante toda la era nazi y sobrevivió al Holocausto, según documenta la investigación histórica. Cuando tropas soviéticas llegaron al hospital el 24 de abril de 1945 en medio de la Batalla de Berlín, encontraron 370 pacientes, 1.000 residentes, 93 niños y 76 prisioneros vivos, en un momento en que los nazis habían declarado Berlín "limpia de judíos".