Las cadenas hoteleras españolas Meliá e Iberostar se exponen a demandas legales del Gobierno cubano tras abandonar la gestión de 15 y 12 hoteles respectivamente, todos propiedad de Gaesa, el conglomerado militar que controla el 70% del PIB de Cuba, según El País. La decisión, tomada antes del 5 de junio de 2026, fecha límite establecida por Estados Unidos para evitar sanciones millonarias, no elimina los riesgos legales para las empresas españolas, que ahora enfrentan posibles arbitrajes internacionales por ruptura unilateral de contratos.