

El presidente ucraniano Volodímir Zelenski anunció el miércoles que Hungría devolvió el efectivo y oro incautados en marzo a empleados del banco estatal Oschadbank, poniendo fin a una disputa diplomática que incluyó acusaciones de terrorismo de estado y lavado de dinero. La devolución se produce tras la salida del poder de Viktor Orbán, quien lideró Hungría durante 16 años, y la llegada del nuevo primer ministro Péter Magyar, visto como más moderado hacia Ucrania y la Unión Europea.
Hungría devolvió el efectivo y oro confiscados a empleados del banco estatal ucraniano Oschadbank en marzo, según anunció el presidente Volodímir Zelenski el miércoles en redes sociales. "Un paso importante en las relaciones con Hungría: hoy se devolvieron los fondos y objetos de valor de Oschadbank que fueron incautados por los servicios especiales húngaros en marzo de este año", dijo Zelenski.
El mandatario ucraniano agradeció a Hungría por su "enfoque constructivo y paso civilizado", y reconoció al equipo ucraniano que "luchó por una decisión justa y defendió los intereses de nuestro estado y nuestra gente", según su declaración.
El incidente original desencadenó una crisis diplomática cuando la policía húngara realizó una redada contra un convoy de transportistas de efectivo cerca de Budapest y confiscó 40 millones de dólares, 35 millones de euros y 9 kilogramos de oro, según informó Euronews. Hungría expulsó al día siguiente a siete ciudadanos ucranianos que acompañaban el transporte y abrió una investigación por presunto lavado de dinero.
Horváth Lawyers, el bufete que representa a Oschadbank y sus siete empleados en Hungría, informó a Euronews que los vehículos ucranianos estaban realizando una transferencia rutinaria desde el Raiffeisen Bank de Austria hasta la sede de Oschadbank en Kiev. El banco ucraniano exigió la devolución inmediata del efectivo y oro confiscados, según los abogados.
La confiscación provocó acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, acusó a Hungría de secuestro y terrorismo de estado, mientras que su homólogo húngaro, Péter Szijjártó, sugirió que los fondos podrían estar vinculados a actividades criminales. "La pregunta surge con razón: ¿no es este el dinero de la mafia de guerra ucraniana?", dijo Szijjártó, según Euronews.
El entonces primer ministro Viktor Orbán ordenó al gobierno retener el efectivo y oro hasta por 60 días en medio de la investigación en curso por lavado de dinero. Orbán, quien lideró Hungría durante 16 años hasta su derrota en las elecciones parlamentarias del 12 de abril, era ampliamente considerado el líder más pro-ruso de la Unión Europea y mantenía una relación particularmente espinosa con Kiev, según Euronews.
Durante su mandato, Orbán utilizó repetidamente el poder de veto de Hungría para bloquear asistencia financiera a Ucrania y obstaculizar la membresía del país en la UE, según la fuente. Sin embargo, el nuevo primer ministro Péter Magyar ofreció la semana pasada reunirse con Zelenski para "abrir un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales" y abordar una disputa prolongada sobre los derechos de los húngaros étnicos en Ucrania.
A finales de la semana pasada, la Unión Europea dio aprobación final a un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania después de que Hungría levantara su veto, poniendo fin a un impasse de dos meses causado por el veto húngaro encabezado por Orbán, según Euronews. El avance se produjo dos días después de que Zelenski anunciara que el oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso barato a Hungría y Eslovaquia, había sido reparado y podía reanudar operaciones.
La interrupción de los flujos de petróleo a través de Druzhba estuvo en el centro de la decisión de Orbán de vetar el préstamo en febrero. El bloqueo de último minuto indignó a otros líderes de la UE, quienes lo condenaron furiosamente como un intento "inaceptable" de "chantaje", según la fuente.
Magyar, visto como un sucesor más moderado de Orbán, dijo que quiere un reinicio en las relaciones con Bruselas y evaluaría unirse a la eurozona. También es percibido como menos conflictivo hacia Ucrania, afirmando que quiere que Hungría tenga relaciones amistosas con todos sus vecinos, según Euronews.
La devolución del efectivo y oro marca un cambio significativo en la postura húngara hacia Ucrania tras el cambio de gobierno. El caso había generado tensiones adicionales en un momento en que las relaciones entre ambos países ya estaban deterioradas por desacuerdos sobre minorías étnicas y el apoyo húngaro a posiciones rusas respecto a la guerra en Ucrania.
La resolución del conflicto por los fondos confiscados y el levantamiento del veto al préstamo europeo sugieren una posible mejora en las relaciones bilaterales bajo el nuevo liderazgo húngaro, aunque quedan pendientes otros temas de fricción entre ambos países vecinos.