Internacional

Hutíes atacan petroleros saudíes en el mar Rojo mientras EE.UU. intensifica ataques contra Irán en duodécima noche consecutiva

El movimiento hutí respaldado por Irán atacó dos buques petroleros saudíes en el mar Rojo el miércoles por la noche, cumpliendo su amenaza de bloqueo naval anunciada el lunes contra Arabia Saudí. El ataque al petrolero Encelia provocó un incendio en su proa, mientras el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con "castigo militar importante" contra los hutíes e Irán si continúan los ataques. Simultáneamente, Estados Unidos lanzó su duodécima noche consecutiva de ataques aéreos contra Irán, escalando un conflicto que ha cerrado el estrecho de Ormuz y disparado el precio del crudo Brent a 100 dólares por barril, el nivel más alto desde mayo.

INTERNACIONAL23 JUL 2026

El portavoz militar hutí Yahya Sarea anunció que el grupo había atacado con misiles y drones los petroleros saudíes Encelia y Layla, afirmando que ambas embarcaciones habían "violado" el bloqueo naval que los hutíes impusieron sobre Arabia Saudí. La Agencia de Prensa Saudí confirmó que el Encelia fue "atacado mientras navegaba en el mar Rojo, resultando en un incendio en la proa del buque". La agencia británica de operaciones de comercio marítimo (UKMTO) reportó que un proyectil de origen desconocido impactó un petrolero aproximadamente 130 kilómetros al suroeste de Al Shuqaiq, en la costa del mar Rojo de Arabia Saudí, a las 20:00 GMT del miércoles. Según datos de MarineTraffic verificados por la BBC, el Encelia había zarpado del puerto saudí de Yanbu el lunes y se dirigía hacia el estrecho de Bab al-Mandab. La tripulación del Encelia fue rescatada sin reportes de víctimas, según confirmó la Agencia de Prensa Saudí, que describió el ataque como "una violación de las leyes y normas internacionales que garantizan la seguridad de los buques mercantes".

No ha habido confirmación de un ataque al segundo petrolero, Layla. Según datos de MarineTraffic, el Layla zarpó de Yanbu el 14 de julio con destino al puerto saudí de Jizan, con fecha estimada de llegada el 16 de julio. La última transmisión de ubicación del Layla fue el viernes, aproximadamente 90 kilómetros al este de las islas Farasan.

El ataque representa la primera acción militar hutí desde que el movimiento anunció el lunes un bloqueo naval "con efecto inmediato" contra Arabia Saudí, en represalia por el bloqueo saudí de puertos y aeropuertos en el territorio controlado por los hutíes en el noroeste de Yemen, así como por un ataque aéreo contra el aeropuerto de Saná la semana anterior que los hutíes atribuyeron al reino. Sarea afirmó que los hutíes habían "forzado aproximadamente 10 barcos a retroceder y regresar" desde el anuncio del bloqueo.

El estrecho de Bab al-Mandab, por el que pasa aproximadamente el 12% del comercio mundial, incluyendo una cuarta parte del tráfico global de contenedores entre Europa y Asia a través del canal de Suez, se ha convertido en un punto crítico de vulnerabilidad. Los ataques hutíes representan un "doble golpe" para los envíos de petróleo, según la firma de análisis marítimo Lloyd's List Intelligence, que señaló que las amenazas hutíes "plantean preguntas sobre la viabilidad" de la ruta del mar Rojo, que Arabia Saudí ha utilizado para desviar millones de barriles diarios de exportaciones de petróleo a través de un oleoducto terrestre hacia Yanbu mientras el estrecho de Ormuz permanece efectivamente cerrado por los ataques iraníes.

El impacto en los mercados fue inmediato. El precio del crudo Brent de referencia internacional se disparó más del 6% el jueves, alcanzando aproximadamente 100 dólares por barril, su nivel más alto desde mayo, antes de que ambas partes alcanzaran un acuerdo preliminar de paz que posteriormente se vino abajo. El encarecimiento refleja el temor a que al cierre del estrecho de Ormuz, por donde circulaba el 20% del petróleo consumido en todo el mundo antes de la guerra, se le sume ahora el bloqueo al tránsito por el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.

Trump reaccionó a los ataques hutíes con amenazas publicadas en su cuenta de Truth Social. El presidente escribió que los hutíes "habían actuado con gran profesionalidad e inteligencia" durante el conflicto con Irán, pero que "desafortunadamente, ahora están comenzando de nuevo, disparando contra dos barcos petroleros saudíes anoche". Trump advirtió: "Si hacen esto otra vez, Estados Unidos responsabilizará a Irán, en el sentido de que los hutíes son un sustituto y/o un apoderado de Irán, y se infligirá un castigo militar importante a Irán y, por supuesto, a los propios hutíes".

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio declaró que los hutíes "aparentemente se han dejado engañar por Irán" y expresó esperanza en que "desescalen". El tono de Rubio fue más duro en declaraciones posteriores, afirmando que "el precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón", mientras describía la política de Trump como "cabeza por ojo" en respuesta a la política iraní de "ojo por ojo".

Simultáneamente a los ataques hutíes, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que había lanzado otra ola de ataques aéreos contra Irán bajo la dirección de Trump, marcando la duodécima noche consecutiva de operaciones. Los ataques se dirigieron a "objetivos militares iraníes, incluyendo capacidades marítimas, instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, sitios de vigilancia costera y activos de defensa aérea", según Centcom.

Los medios estatales iraníes reportaron que dos personas fueron asesinadas en un ataque con misiles estadounidenses en el cruce fronterizo de Shalamcheh con Irak, y que un objetivo militar fue golpeado en la provincia meridional de Bushehr, ubicación de la única planta de energía nuclear comercial de Irán. Centcom señaló que sus ataques buscan "degradar aún más la capacidad de Irán de amenazar a marineros civiles y buques comerciales que transitan por aguas regionales".

El Ministerio de Salud de Irán reportó que 55 personas han muerto y 629 han resultado heridas desde que se reanudaron los ataques aéreos estadounidenses el 27 de junio. Los medios estatales iraníes informaron de ataques con misiles estadounidenses cerca de las ciudades de Ahvaz, Ramshir y Andimeshk en el oeste de Irán.

En respuesta, las fuerzas armadas iraníes dijeron que habían atacado instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Jordania. La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) advirtió al Reino Unido que cualquier base utilizada para atacar a Irán sería un "objetivo legítimo", después de reportes de que bombarderos estadounidenses B-1 de largo alcance utilizados en los ataques contra Irán habían despegado de la base RAF Fairford en Gloucestershire. El gobierno británico respondió que "nuestras Fuerzas Armadas están listas para mantener al Reino Unido seguro de cualquier tipo de ataques, ya sea en nuestro territorio o desde el extranjero", añadiendo que el nuevo primer ministro Andy Burnham "fue notificado de la decisión tomada la semana pasada de extender el acuerdo existente para que Estados Unidos use bases británicas en la defensa colectiva de la región, incluyendo operaciones defensivas estadounidenses para degradar los sitios de misiles y capacidades siendo utilizados para atacar barcos en el estrecho de Ormuz".

Jordania reportó que había interceptado tres misiles y que un cuarto cayó en una zona deshabitada, mientras que seis drones fueron interceptados la noche del miércoles. Kuwait reportó un ataque de drones en su cruce fronterizo con Irak que causó daños pero no víctimas. Se activaron las sirenas antiaéreas en Baréin mientras las autoridades instaban a la población a mantener la calma y buscar refugio.

La Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que el estrecho de Ormuz estaba "completamente cerrado" y que tres petroleros intentaron transitar por una ruta que describió como "minada e insegura". Según el IRGC, uno de los petroleros se incendió tras una explosión y los otros dos dieron la vuelta. Irán sostiene que tiene derecho a gestionar el tráfico en el estrecho y potencialmente cobrar tarifas, una posición que contrasta con el estatus previo a la guerra del estrecho como abierto a todos sin peajes.

Trump había prometido en otra publicación en redes sociales que "cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una planta de energía". Irán ha respondido atacando infraestructura energética y plantas desalinizadoras que suministran agua potable en países vecinos del golfo, regiones áridas con escasez de agua.

El mediador Omán anunció que estaba trabajando para reanudar las conversaciones entre los hutíes y Arabia Saudí. El primer ministro iraquí Ali al-Zaidi, quien tiene estrechos vínculos tanto con Estados Unidos como con Irán, visitó Teherán el jueves para pedir paz y diálogo, prometiendo no permitir que el territorio iraquí sea utilizado para ataques contra Irán, según informó su oficina. Al-Zaidi se había reunido con Trump a principios de mes en Washington.

Un diplomático árabe afirmó que los estados del golfo Pérsico son cada vez más pesimistas sobre la posibilidad de encontrar una salida, mientras que países de la región como Pakistán y Turquía siguen presionando para una desescalada. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la región está siendo arrastrada "a un círculo de confrontación cada vez más amplio", en el que una crisis alimenta a otra y cada escalada provoca otra. "La diplomacia es el único camino a seguir", dijo Guterres al Consejo de Seguridad de la ONU, pidiendo que se fortalezcan los esfuerzos de Pakistán para mediar el fin de la guerra.

La escalada ocurre en un contexto de creciente presión interna sobre la administración Trump. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una moción que reclama al presidente que termine la guerra contra Irán o solicite permiso al Congreso para continuar. Cuatro congresistas republicanos se unieron a los demócratas en esta votación, la segunda de estas características aprobada por la Cámara baja. Una petición similar naufragó en el Senado por un margen de 49 a 47, con una senadora republicana votando a favor y otros dos absteniéndose. El número de soldados estadounidenses muertos ha alcanzado 18 desde el inicio de la operación en febrero, con un repunte en los últimos días.

Tom Barret, uno de los congresistas republicanos que votó contra la mayoría de su partido, justificó su posición diciendo: "Solo el Congreso tiene la autoridad para autorizar una acción militar en Irán. Sigo dispuesto a colaborar con quien sea para eliminar las amenazas hostiles contra nuestra nación sin arrastrarnos a otra guerra interminable".

Las encuestas han mostrado que la guerra es impopular entre los estadounidenses, un hecho reflejado en la estrecha aprobación de la resolución en la Cámara de Representantes.

El conflicto tiene raíces en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Estados Unidos e Irán, que establecía un cese provisional dándoles 60 días para alcanzar una tregua definitiva. Durante ese período, ambas partes debían negociar el programa nuclear iraní y la gestión del estrecho de Ormuz. Sin embargo, desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron conjuntamente una guerra contra Irán, Teherán ha redirigido el pulso hacia el estrecho, donde exige que la navegación de cada buque comercial le repercuta en el cobro de tasas inexistentes antes de la guerra. Aunque Washington concedió a Irán la suspensión de sanciones para la venta de crudo durante la aplicación del memorando de entendimiento, la República Islámica mantuvo los ataques contra buques que circulaban fuera de las rutas que Irán diseñó en el estrecho de Ormuz, propiciando la respuesta estadounidense y el actual regreso a la guerra abierta.

El Comando Central de Estados Unidos señaló que ha ordenado la desviación de 12 buques comerciales y deshabilitado uno desde que se reanudó el bloqueo naval a los puertos iraníes hace nueve días.

Los hutíes han atacado buques mercantes en el mar Rojo y el golfo de Adén desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, diciendo que actuaban en apoyo de los palestinos. Cuatro barcos fueron hundidos, nueve tripulantes fueron asesinados, y el tráfico comercial a través del estrecho de Bab al-Mandab alcanzó un mínimo histórico cuando las compañías navieras dejaron de usar el canal de Suez y redirigieron sus buques alrededor del sur de África. Aunque los hutíes pausaron sus ataques en respuesta al alto el fuego en Gaza en octubre pasado, el número de barcos que se mueven a través del estrecho aún no ha regresado a los niveles anteriores.

Durante el pico de la guerra en Gaza, los hutíes atacaron muchos buques con poca o ninguna conexión con ese conflicto, interrumpiendo el comercio mundial. Según varias fuentes citadas por Reuters, Teherán pidió la semana pasada a los yemeníes que se prepararan para cerrar el mar Rojo en caso de que Washington atacara plantas energéticas iraníes, sugiriendo coordinación entre Irán y los hutíes.

El deterioro de la seguridad en las aguas ribereñas de Arabia Saudí coincide con el anuncio del miércoles de un acuerdo de cooperación nuclear civil entre Washington y Riad, aunque Trump precisó el jueves que el pacto, pendiente de aprobación por el Congreso estadounidense, está condicionado a que el país árabe se adhiera a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel. El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, que busca un golpe de efecto para su candidatura ante las elecciones de octubre, anticipó que tal paso por parte de Riad supondría "un salto histórico para la paz en Oriente Próximo", aunque Arabia Saudí no se ha pronunciado al respecto.

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23 jul 2026
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El portavoz militar hutí Yahya Sarea anunció que el grupo había atacado con misiles y drones los petroleros saudíes Encelia y Layla, afirmando que ambas embarcaciones habían "violado" el bloqueo naval que los hutíes impusieron sobre Arabia Saudí. La Agencia de Prensa Saudí confirmó que el Encelia fue "atacado mientras navegaba en el mar Rojo, resultando en un incendio en la proa del buque". La agencia británica de operaciones de comercio marítimo (UKMTO) reportó que un proyectil de origen desconocido impactó un petrolero aproximadamente 130 kilómetros al suroeste de Al Shuqaiq, en la costa del mar Rojo de Arabia Saudí, a las 20:00 GMT del miércoles. Según datos de MarineTraffic verificados por la BBC, el Encelia había zarpado del puerto saudí de Yanbu el lunes y se dirigía hacia el estrecho de Bab al-Mandab. La tripulación del Encelia fue rescatada sin reportes de víctimas, según confirmó la Agencia de Prensa Saudí, que describió el ataque como "una violación de las leyes y normas internacionales que garantizan la seguridad de los buques mercantes".

No ha habido confirmación de un ataque al segundo petrolero, Layla. Según datos de MarineTraffic, el Layla zarpó de Yanbu el 14 de julio con destino al puerto saudí de Jizan, con fecha estimada de llegada el 16 de julio. La última transmisión de ubicación del Layla fue el viernes, aproximadamente 90 kilómetros al este de las islas Farasan.

El ataque representa la primera acción militar hutí desde que el movimiento anunció el lunes un bloqueo naval "con efecto inmediato" contra Arabia Saudí, en represalia por el bloqueo saudí de puertos y aeropuertos en el territorio controlado por los hutíes en el noroeste de Yemen, así como por un ataque aéreo contra el aeropuerto de Saná la semana anterior que los hutíes atribuyeron al reino. Sarea afirmó que los hutíes habían "forzado aproximadamente 10 barcos a retroceder y regresar" desde el anuncio del bloqueo.

El estrecho de Bab al-Mandab, por el que pasa aproximadamente el 12% del comercio mundial, incluyendo una cuarta parte del tráfico global de contenedores entre Europa y Asia a través del canal de Suez, se ha convertido en un punto crítico de vulnerabilidad. Los ataques hutíes representan un "doble golpe" para los envíos de petróleo, según la firma de análisis marítimo Lloyd's List Intelligence, que señaló que las amenazas hutíes "plantean preguntas sobre la viabilidad" de la ruta del mar Rojo, que Arabia Saudí ha utilizado para desviar millones de barriles diarios de exportaciones de petróleo a través de un oleoducto terrestre hacia Yanbu mientras el estrecho de Ormuz permanece efectivamente cerrado por los ataques iraníes.

El impacto en los mercados fue inmediato. El precio del crudo Brent de referencia internacional se disparó más del 6% el jueves, alcanzando aproximadamente 100 dólares por barril, su nivel más alto desde mayo, antes de que ambas partes alcanzaran un acuerdo preliminar de paz que posteriormente se vino abajo. El encarecimiento refleja el temor a que al cierre del estrecho de Ormuz, por donde circulaba el 20% del petróleo consumido en todo el mundo antes de la guerra, se le sume ahora el bloqueo al tránsito por el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb.

Trump reaccionó a los ataques hutíes con amenazas publicadas en su cuenta de Truth Social. El presidente escribió que los hutíes "habían actuado con gran profesionalidad e inteligencia" durante el conflicto con Irán, pero que "desafortunadamente, ahora están comenzando de nuevo, disparando contra dos barcos petroleros saudíes anoche". Trump advirtió: "Si hacen esto otra vez, Estados Unidos responsabilizará a Irán, en el sentido de que los hutíes son un sustituto y/o un apoderado de Irán, y se infligirá un castigo militar importante a Irán y, por supuesto, a los propios hutíes".

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio declaró que los hutíes "aparentemente se han dejado engañar por Irán" y expresó esperanza en que "desescalen". El tono de Rubio fue más duro en declaraciones posteriores, afirmando que "el precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón", mientras describía la política de Trump como "cabeza por ojo" en respuesta a la política iraní de "ojo por ojo".

Simultáneamente a los ataques hutíes, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que había lanzado otra ola de ataques aéreos contra Irán bajo la dirección de Trump, marcando la duodécima noche consecutiva de operaciones. Los ataques se dirigieron a "objetivos militares iraníes, incluyendo capacidades marítimas, instalaciones de almacenamiento de misiles y drones, sitios de vigilancia costera y activos de defensa aérea", según Centcom.

Los medios estatales iraníes reportaron que dos personas fueron asesinadas en un ataque con misiles estadounidenses en el cruce fronterizo de Shalamcheh con Irak, y que un objetivo militar fue golpeado en la provincia meridional de Bushehr, ubicación de la única planta de energía nuclear comercial de Irán. Centcom señaló que sus ataques buscan "degradar aún más la capacidad de Irán de amenazar a marineros civiles y buques comerciales que transitan por aguas regionales".

El Ministerio de Salud de Irán reportó que 55 personas han muerto y 629 han resultado heridas desde que se reanudaron los ataques aéreos estadounidenses el 27 de junio. Los medios estatales iraníes informaron de ataques con misiles estadounidenses cerca de las ciudades de Ahvaz, Ramshir y Andimeshk en el oeste de Irán.

En respuesta, las fuerzas armadas iraníes dijeron que habían atacado instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Jordania. La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) advirtió al Reino Unido que cualquier base utilizada para atacar a Irán sería un "objetivo legítimo", después de reportes de que bombarderos estadounidenses B-1 de largo alcance utilizados en los ataques contra Irán habían despegado de la base RAF Fairford en Gloucestershire. El gobierno británico respondió que "nuestras Fuerzas Armadas están listas para mantener al Reino Unido seguro de cualquier tipo de ataques, ya sea en nuestro territorio o desde el extranjero", añadiendo que el nuevo primer ministro Andy Burnham "fue notificado de la decisión tomada la semana pasada de extender el acuerdo existente para que Estados Unidos use bases británicas en la defensa colectiva de la región, incluyendo operaciones defensivas estadounidenses para degradar los sitios de misiles y capacidades siendo utilizados para atacar barcos en el estrecho de Ormuz".

Jordania reportó que había interceptado tres misiles y que un cuarto cayó en una zona deshabitada, mientras que seis drones fueron interceptados la noche del miércoles. Kuwait reportó un ataque de drones en su cruce fronterizo con Irak que causó daños pero no víctimas. Se activaron las sirenas antiaéreas en Baréin mientras las autoridades instaban a la población a mantener la calma y buscar refugio.

La Guardia Revolucionaria Islámica afirmó que el estrecho de Ormuz estaba "completamente cerrado" y que tres petroleros intentaron transitar por una ruta que describió como "minada e insegura". Según el IRGC, uno de los petroleros se incendió tras una explosión y los otros dos dieron la vuelta. Irán sostiene que tiene derecho a gestionar el tráfico en el estrecho y potencialmente cobrar tarifas, una posición que contrasta con el estatus previo a la guerra del estrecho como abierto a todos sin peajes.

Trump había prometido en otra publicación en redes sociales que "cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una planta de energía". Irán ha respondido atacando infraestructura energética y plantas desalinizadoras que suministran agua potable en países vecinos del golfo, regiones áridas con escasez de agua.

El mediador Omán anunció que estaba trabajando para reanudar las conversaciones entre los hutíes y Arabia Saudí. El primer ministro iraquí Ali al-Zaidi, quien tiene estrechos vínculos tanto con Estados Unidos como con Irán, visitó Teherán el jueves para pedir paz y diálogo, prometiendo no permitir que el territorio iraquí sea utilizado para ataques contra Irán, según informó su oficina. Al-Zaidi se había reunido con Trump a principios de mes en Washington.

Un diplomático árabe afirmó que los estados del golfo Pérsico son cada vez más pesimistas sobre la posibilidad de encontrar una salida, mientras que países de la región como Pakistán y Turquía siguen presionando para una desescalada. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la región está siendo arrastrada "a un círculo de confrontación cada vez más amplio", en el que una crisis alimenta a otra y cada escalada provoca otra. "La diplomacia es el único camino a seguir", dijo Guterres al Consejo de Seguridad de la ONU, pidiendo que se fortalezcan los esfuerzos de Pakistán para mediar el fin de la guerra.

La escalada ocurre en un contexto de creciente presión interna sobre la administración Trump. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una moción que reclama al presidente que termine la guerra contra Irán o solicite permiso al Congreso para continuar. Cuatro congresistas republicanos se unieron a los demócratas en esta votación, la segunda de estas características aprobada por la Cámara baja. Una petición similar naufragó en el Senado por un margen de 49 a 47, con una senadora republicana votando a favor y otros dos absteniéndose. El número de soldados estadounidenses muertos ha alcanzado 18 desde el inicio de la operación en febrero, con un repunte en los últimos días.

Tom Barret, uno de los congresistas republicanos que votó contra la mayoría de su partido, justificó su posición diciendo: "Solo el Congreso tiene la autoridad para autorizar una acción militar en Irán. Sigo dispuesto a colaborar con quien sea para eliminar las amenazas hostiles contra nuestra nación sin arrastrarnos a otra guerra interminable".

Las encuestas han mostrado que la guerra es impopular entre los estadounidenses, un hecho reflejado en la estrecha aprobación de la resolución en la Cámara de Representantes.

El conflicto tiene raíces en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Estados Unidos e Irán, que establecía un cese provisional dándoles 60 días para alcanzar una tregua definitiva. Durante ese período, ambas partes debían negociar el programa nuclear iraní y la gestión del estrecho de Ormuz. Sin embargo, desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron conjuntamente una guerra contra Irán, Teherán ha redirigido el pulso hacia el estrecho, donde exige que la navegación de cada buque comercial le repercuta en el cobro de tasas inexistentes antes de la guerra. Aunque Washington concedió a Irán la suspensión de sanciones para la venta de crudo durante la aplicación del memorando de entendimiento, la República Islámica mantuvo los ataques contra buques que circulaban fuera de las rutas que Irán diseñó en el estrecho de Ormuz, propiciando la respuesta estadounidense y el actual regreso a la guerra abierta.

El Comando Central de Estados Unidos señaló que ha ordenado la desviación de 12 buques comerciales y deshabilitado uno desde que se reanudó el bloqueo naval a los puertos iraníes hace nueve días.

Los hutíes han atacado buques mercantes en el mar Rojo y el golfo de Adén desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, diciendo que actuaban en apoyo de los palestinos. Cuatro barcos fueron hundidos, nueve tripulantes fueron asesinados, y el tráfico comercial a través del estrecho de Bab al-Mandab alcanzó un mínimo histórico cuando las compañías navieras dejaron de usar el canal de Suez y redirigieron sus buques alrededor del sur de África. Aunque los hutíes pausaron sus ataques en respuesta al alto el fuego en Gaza en octubre pasado, el número de barcos que se mueven a través del estrecho aún no ha regresado a los niveles anteriores.

Durante el pico de la guerra en Gaza, los hutíes atacaron muchos buques con poca o ninguna conexión con ese conflicto, interrumpiendo el comercio mundial. Según varias fuentes citadas por Reuters, Teherán pidió la semana pasada a los yemeníes que se prepararan para cerrar el mar Rojo en caso de que Washington atacara plantas energéticas iraníes, sugiriendo coordinación entre Irán y los hutíes.

El deterioro de la seguridad en las aguas ribereñas de Arabia Saudí coincide con el anuncio del miércoles de un acuerdo de cooperación nuclear civil entre Washington y Riad, aunque Trump precisó el jueves que el pacto, pendiente de aprobación por el Congreso estadounidense, está condicionado a que el país árabe se adhiera a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel. El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, que busca un golpe de efecto para su candidatura ante las elecciones de octubre, anticipó que tal paso por parte de Riad supondría "un salto histórico para la paz en Oriente Próximo", aunque Arabia Saudí no se ha pronunciado al respecto.

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