Inflación en México cede a 4.11% en primera quincena de mayo, pero presiones subyacentes persisten
La inflación anual en México se ubicó en 4.11% durante la primera quincena de mayo de 2026, su nivel más bajo desde la primera quincena de febrero, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pese a la desaceleración impulsada por la caída en tarifas eléctricas y algunos productos agropecuarios, el indicador se mantiene por encima del rango objetivo del Banco de México y la inflación subyacente continúa mostrando resistencia con una tasa de 4.22%.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de México registró una caída quincenal de 0.16% durante la primera mitad de mayo, lo que llevó la inflación anual a 4.11%, según informó el Inegi. Este resultado representa una ligera mejora respecto al 4.22% registrado en el mismo periodo de 2025 y marca el nivel más bajo desde la primera quincena de febrero de 2026, según la fuente.
Sin embargo, el indicador acumula seis quincenas consecutivas por encima de 4%, manteniéndose fuera del rango objetivo del Banco de México, según datos del Inegi. La desaceleración se debió a que tanto la inflación subyacente como la no subyacente mostraron retrocesos en el periodo de referencia.
La inflación no subyacente, que integra los precios más volátiles como alimentos y energéticos, bajó a 3.73% anual después de mantenerse cuatro quincenas por encima de 4%, según el Inegi. En términos quincenales, este componente retrocedió 1.14%, impulsado principalmente por la caída en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que disminuyeron 1.64%.
El principal factor detrás de esta moderación fue el inicio del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en 11 ciudades del país, según Expansión. La electricidad registró una caída de 17.88% en el periodo, mientras que otros productos como el tomate verde bajaron 18.59% y el huevo disminuyó 2.37%, según datos del Inegi.
Pese a estos descensos, algunos productos mantuvieron presiones al alza. El jitomate, que ha sido uno de los principales dolores de cabeza durante el año para la inflación según Banamex, subió 5.39%, mientras que el gas doméstico LP aumentó 1.81%, un producto consumido por 8 de cada 10 mexicanos, según la fuente.
La inflación subyacente, que excluye bienes y servicios con precios más volátiles y refleja mejor las presiones de fondo en la economía, se ubicó en 4.22% anual y acumula siete quincenas a la baja, según el Inegi. Sin embargo, en términos quincenales aumentó 0.13%, según Expansión, y acumula 24 quincenas consecutivas por encima de 4%, según Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.
Dentro del componente subyacente, los servicios continuaron mostrando resistencia con un incremento anual de 4.59%, mientras que las mercancías avanzaron 3.83%, según Expansión. Los datos del Inegi mostraron que restaurantes y servicios de alojamiento registraron una inflación anual de 6.78%, mientras que seguros y servicios financieros reportaron un avance de 6.14%.
Siller advirtió que este resultado debe tomarse con cautela, debido a que el balance de riesgos presenta un sesgo al alza ante los posibles efectos que puede acarrear la guerra entre Estados Unidos e Irán sobre algunos precios, particularmente en torno a las mercancías, según Banco Base.
En sus minutas de la última Junta de Política Monetaria, el Banco de México señaló que las expectativas de inflación para el segundo y tercer trimestre, así como las de mediano y largo plazo, se ajustaron al alza. El banco central identificó cinco potenciales riesgos que podrían acelerar la inflación: disrupciones por las políticas comerciales, un impacto inflacionario por la guerra entre Irán y Estados Unidos, la persistencia de la inflación subyacente, presiones en los costos para los productores, una eventual depreciación del peso y afectaciones climáticas que pueden incluir el fenómeno de El Niño, según las minutas del Banxico.
Banamex prevé que el indicador seguirá presionado el resto del año por factores como los efectos del aumento de aranceles a productos provenientes de Asia, implementado por el Gobierno Federal mexicano. Esta perspectiva sugiere que, pese al respiro temporal en la primera quincena de mayo, los desafíos para controlar la inflación y llevarla al rango objetivo del banco central persisten en el horizonte inmediato, con múltiples factores externos e internos ejerciendo presión sobre los precios en la economía mexicana.


