

Una investigación independiente israelí publicó este martes un informe de 300 páginas que documenta violencia sexual sistemática y generalizada cometida por Hamás y otros grupos armados palestinos durante los ataques del 7 de octubre de 2023 y contra rehenes en cautiverio, según la Comisión Civil sobre Crímenes del 7 de Octubre contra Mujeres y Niños. El reporte, basado en más de 430 testimonios y 10.000 fotografías y videos, concluye que las violaciones, agresiones sexuales y torturas sexuales fueron diseñadas para maximizar el dolor y el sufrimiento, constituyendo crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
La Comisión Civil sobre Crímenes del 7 de Octubre de Hamás contra Mujeres y Niños, dirigida por la experta en derecho internacional y ganadora del Premio Israel Cochav Elkayam-Levy, publicó el 12 de mayo de 2026 el informe más exhaustivo hasta la fecha sobre violencia sexual durante los ataques del 7 de octubre de 2023, según informaron BBC, Le Monde, The Jerusalem Post y Jewish News Syndicate.
El documento de 300 páginas, titulado "Terror Sexual Revelado: Las Atrocidades No Contadas del 7 de Octubre y contra Rehenes en Cautiverio", se basa en 430 entrevistas filmadas con sobrevivientes y testigos, más de 10.000 fotografías y videos filmados por los atacantes, registros oficiales y material de los sitios de ataque, según BBC. La investigación representa más de 1.800 horas de análisis visual, según The Jerusalem Post.
El informe concluye que las violaciones, agresiones sexuales y torturas sexuales fueron "sistemáticas, generalizadas e integrales al ataque", diseñadas para "maximizar el dolor y el sufrimiento", según BBC. La Comisión Civil describe los ataques como "la militarización de la violencia sexual", según la misma fuente.
Los testimonios incluidos en el reporte describen violaciones grupales violentas en el festival de música Nova, donde más de 370 personas fueron asesinadas en uno de los ataques más mortíferos, según BBC. Un sobreviviente masculino relata haber sido usado como "muñeca sexual" por los asaltantes, según la misma fuente. Muchas de las personas violadas o aparentemente agredidas recibieron disparos en la cabeza, según BBC.
Existen relatos recurrentes del sitio del festival, kibutzim y bases militares que fueron invadidas de mujeres muertas encontradas sin ropa interior y cadáveres con mutilación genital, según BBC. El informe señala que "formas extremas" de violencia sexual y de género "continuaron contra rehenes en cautiverio durante períodos prolongados, infligidas tanto a mujeres como a hombres", según la misma fuente.
Algunos ex rehenes, incluyendo Amit Soussana, Arbel Yehud, Romi Gonen, Rom Braslavski y Guy Gilbol Dalal, han dado testimonios públicos de haber sido agredidos sexualmente, según BBC. Sin embargo, otras víctimas solo han hablado confidencialmente con personal médico, terapeutas e investigadores, según la misma fuente.
El informe incluye nuevas denuncias impactantes, incluyendo que dos jóvenes parientes fueron obligados por sus captores a realizar actos sexuales entre sí, según BBC. Ese caso forma parte de lo que el informe describe como "un patrón distintivo de violencia dirigida a miembros de la familia y explotando las relaciones familiares como instrumentos de terror", según la misma fuente.
La Comisión Civil identifica 13 patrones recurrentes de violencia sexual y de género en los sitios de ataque, según The Jerusalem Post. Estos incluyen violación y violación grupal, tortura sexual y mutilación, desnudez forzada, ejecuciones vinculadas a violencia sexual, abuso sexual post mortem, agresiones sexuales realizadas en presencia de miembros de la familia, filmación y difusión digital, amenazas de matrimonio forzado, y violencia sexual contra niños y hombres, según la misma fuente.
El reporte introduce el concepto de "violencia sexual kinocida", refiriéndose a violencia sexual que explota los lazos familiares entre padres e hijos, cónyuges, hermanos y parientes como parte del daño mismo, de modo que el asalto no es solo sobre el cuerpo de la víctima, sino también sobre las relaciones familiares convertidas en otro instrumento de terror, según The Jerusalem Post.
La investigación también trata la difusión digital como parte del crimen, según The Jerusalem Post. Los perpetradores filmaron, transmitieron en vivo, circularon imágenes y videos, y usaron las propias cuentas digitales de las víctimas para llegar a familias y comunidades, según la misma fuente. La visibilidad no fue documentación incidental, argumenta el informe, sino un método de humillación, intimidación y guerra psicológica que extendió el daño más allá del acto original, según The Jerusalem Post.
La Comisión Civil encontró que los crímenes cometidos "constituyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y actos genocidas bajo el derecho internacional", según BBC. Su evidencia, que se mantiene en un archivo seguro, puede ayudar a futuros procesamientos, según la misma fuente.
En el período inmediatamente posterior al asalto, algunos relatos iniciales de violencia terrible compartidos por funcionarios israelíes resultaron ser falsos, según BBC. Alguna evidencia forense importante también fue destruida por los primeros respondientes que se apresuraron a las escenas del crimen, según la misma fuente. En entrevistas, los autores del informe dijeron que esto los llevó a ser extremadamente cuidadosos cuando se trataba de verificar cruzadamente y verificar los hechos de la evidencia que incluyeron, según BBC. No se tomó evidencia de interrogatorios israelíes de sospechosos detenidos para asegurar la independencia del trabajo, según la misma fuente.
El ex presidente de la Corte Suprema de Israel, Aharon Barak, escribió en un prólogo al informe que la evidencia en casos de atrocidades, particularmente aquellos que involucran violencia sexual, a menudo está fragmentada, que las víctimas frecuentemente no pueden testificar, y que muchos de los que podrían haber testificado ya no están vivos, según The Jerusalem Post. Bajo tales condiciones, escribió, la construcción de un archivo de evidencia confiable se vuelve indispensable, según la misma fuente.
Hamás ha negado repetidamente que la violencia sexual y de género tuvo lugar durante los ataques o contra los cautivos, según BBC. Una investigación de la Representante Especial de la ONU sobre Violencia Sexual en Conflictos concluyó que había "motivos razonables para creer" que se había cometido violencia sexual, incluida violación grupal, según la misma fuente.
La Comisión Civil dice que su objetivo es también crear un registro histórico, según BBC. Como muchas víctimas de agresión sexual durante los ataques del 7 de octubre fueron asesinadas y otras permanecen profundamente traumatizadas, su informe se propuso "asegurar que el sufrimiento soportado por las víctimas no será negado, borrado u olvidado", según la misma fuente.
El informe propone un camino de procesamiento que no se limita a acusaciones criminales ordinarias, sino que llama a un marco especializado para crímenes sexuales y de género del 7 de octubre, según The Jerusalem Post. Esto incluye investigadores y fiscales capacitados en violencia sexual relacionada con conflictos, jueces o paneles equipados para manejar tales casos, procedimientos informados sobre trauma para sobrevivientes y testigos, y cooperación internacional para perseguir sospechosos y evidencia más allá de Israel, según la misma fuente.
El marco no está dirigido solo a los individuos que físicamente llevaron a cabo crímenes sexuales, según The Jerusalem Post. El informe mapea la responsabilidad potencial a través de varias capas: perpetradores directos; aquellos que planearon, ordenaron, facilitaron o ayudaron en los crímenes; liderazgo de Hamás y afiliados en Gaza y en el extranjero; sospechosos que regresaron a Gaza o huyeron a terceros países; y aquellos presuntamente involucrados a través de incitación, financiamiento, facilitación, amplificación u otras formas de apoyo material, según la misma fuente.
Más allá de los juicios, el informe recomienda sanciones específicas, congelación de activos, prohibiciones de viaje, restricciones financieras, intercambio internacional de evidencia, asistencia legal, apoyo psicosocial, programas de recuperación comunitaria y medidas activas contra la negación o minimización de los crímenes, según The Jerusalem Post.
"Durante dos años, hemos escuchado a sobrevivientes, examinado meticulosamente la evidencia y confrontado material que a menudo está más allá de la comprensión", dijo Elkayam-Levy, según The Jerusalem Post. "Este informe es el resultado de ese trabajo. Establece que la violencia sexual no fue incidental; fue sistemática, deliberada e integrada en el ataque mismo", según la misma fuente.
El 7 de octubre de 2023 fue el día más mortífero en la historia de Israel, según BBC. Desencadenó la guerra más mortífera en Gaza, que ha matado a 72.742 palestinos, según el Ministerio de Salud dirigido por Hamás, cuyas cifras son consideradas confiables por la ONU, según la misma fuente. En los ataques del 7 de octubre, aproximadamente 1.200 personas fueron asesinadas y 251 fueron tomadas como rehenes, según BBC y Le Monde.
La investigación incluyó víctimas que representaban 52 nacionalidades, según The Jerusalem Post. El material fue registrado, codificado, verificado cruzadamente, mapeado a través del tiempo y la geografía, e integrado en una base de datos enfocada específicamente en crímenes sexuales y de género, según la misma fuente. La investigación también utilizó material de código abierto, conjuntos de datos respaldados por geolocalización, visitas a sitios, consultas con expertos y prácticas de documentación informadas sobre trauma, según The Jerusalem Post.
Dado que la Comisión comenzó a recopilar evidencia inmediatamente después de los ataques, el informe dice que preservó material temprano y perecedero, incluyendo imágenes originales, comunicaciones y testimonios que luego fueron eliminados o perdidos, según The Jerusalem Post.
Entre los 25 expertos y numerosos voluntarios que participaron en la elaboración del informe se encuentra la ex secretaria de Estado de Estados Unidos Hillary Clinton, según Le Monde.