Inmigrante colombiano con estatus legal es asesinado por ICE en Maine
Joan Sebastian Guerrero, un inmigrante colombiano de 25 años con estatus legal en Estados Unidos, fue disparado y asesinado por un agente federal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Biddeford, Maine, el lunes. Según su padre, Omar Duran, el joven trabajaba dos empleos para mantener a su esposa e hija de 3 años, pero autoridades de seguridad nacional aparentemente lo confundieron con otra persona que era objeto de vigilancia.
Joan Sebastian Guerrero vivía en Biddeford, una pequeña ciudad al sur de Portland, donde trabajaba como repartidor de comida a domicilio y como limpiador nocturno en una clínica veterinaria. Su padre, Omar Duran, describió a su hijo como "una buena persona criada con valores sólidos" que tenía "una gran visión para prosperar, tantos sueños por cumplir", según declaraciones que hizo a Noticias Caracol, un medio de comunicación colombiano, el martes.
Duran enfatizó que su hijo estaba en Estados Unidos legalmente y cuestionó las acciones de las autoridades: "Mi hijo es un hijo maravilloso — no sé por qué le hicieron eso".
Las circunstancias del incidente sugieren que agentes de inmigración cometieron un error de identidad. Según un portavoz del senador Angus King de Maine, Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, informó al senador que los agentes estaban buscando a otra persona en el momento del tiroteo.
El Departamento de Seguridad Nacional declaró que ICE estaba "realizando vigilancia selectiva en la última dirección conocida de un extranjero ilegal con una orden final de deportación", pero no identificó a la persona que buscaba. En su comunicado, la agencia se refirió a Guerrero como un "extranjero ilegal" que "intentó huir de la escena", sin proporcionar su nombre ni información adicional sobre su estatus migratorio. Esta caracterización contradice directamente lo afirmado por su padre sobre su estatus legal.
El incidente ocurrió en la cuadra donde Guerrero vivía. Los detalles que emergieron en las horas posteriores al tiroteo indican que la confusión de identidad fue un factor central en lo sucedido. La falta de claridad inicial del Departamento de Seguridad Nacional sobre el estatus migratorio real de Guerrero y la identidad de la persona que realmente buscaban ha generado preguntas sobre los procedimientos de verificación utilizados por ICE antes de tomar acciones letales.
El caso plantea interrogantes sobre los protocolos de seguridad en operaciones de inmigración, particularmente cuando se utilizan armas de fuego. La muerte de un individuo con presunto estatus legal durante una operación dirigida a otra persona representa un fallo significativo en los procedimientos de identificación y verificación de identidad.






