Intelectuales debaten la transformación del sionismo tras las guerras israelíes desde 2023
Internacional

Intelectuales debaten la transformación del sionismo tras las guerras israelíes desde 2023

El sionismo y el Estado de Israel enfrentan un deterioro sin precedentes de su prestigio internacional tras las guerras desencadenadas desde 2023, según análisis de intelectuales y académicos. Múltiples instituciones y países han denunciado como genocidas los propósitos de las acciones militares israelíes, mientras el debate interno israelí se intensifica sobre si la actual situación estaba inscrita en las ideas sionistas originales o representa una desviación de ellas.

INTERNACIONAL31 MAY 2026

La nación judía y el sionismo han experimentado un descenso dramático en su prestigio internacional, según análisis publicados que examinan la transformación de la ideología fundacional de Israel. En el mejor escenario, han descendido al mismo nivel que cualquier otro nacionalismo, sometidos a vigilancia respecto al respeto de principios democráticos, según la fuente. En el peor, han sido condenados por la opinión internacional tras las guerras desencadenadas desde 2023, no solo por las proporciones de las matanzas, sino especialmente por sus propósitos, denunciados como genocidas por múltiples instituciones y países.

El análisis traza el origen del problema a 1967, cuando Israel ocupó Gaza, Cisjordania y Jerusalén-Este, convirtiendo el espacio bajo su control en territorio de población mixta, mitad judía y mitad palestina. La primera población gozaba de todos sus derechos y libertades, mientras la segunda quedó bajo un régimen militar sin protección de sus derechos individuales y colectivos, según la fuente. La única salida era reconocer la igualdad de todos como ciudadanos de un único Estado compartido o abandonar los territorios ocupados para que los palestinos pudieran gozar de ciudadanía en su Estado propio.

Los Acuerdos de Oslo de 1993 representaron la salida democrática, con el horizonte de devolver los territorios a cambio de la paz. Sin embargo, este proceso fue inmediatamente obturado por el asesinato del primer ministro israelí Isaac Rabin, su artífice, a manos de un militante sionista radical de la misma calaña que Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, los dos ministros del actual Gobierno de Netanyahu, según la fuente. Liquidado aquel proceso de paz y ampliada la ocupación, la violencia de los colonos en Cisjordania y la destrucción de Gaza han dejado a los palestinos sin más perspectiva que su paulatina expulsión del territorio restante.

De no mediar una rectificación política y electoral en octubre próximo, el futuro de Israel está amenazado, según el análisis. El país se ha convertido en un lugar del que muchos querrán marchar en vez de la patria atractiva para los judíos que ha sido durante toda su historia. Su carácter cada vez más autoritario e iliberal, su gobierno de extrema derecha, mesiánico y supremacista, y su instalación en una guerra perpetua no lo convierten en un lugar atractivo para nadie, según la fuente.

Incluso en Estados Unidos, el fiel aliado y protector de Israel, las encuestas han detectado el desplome de su prestigio, sobre todo entre los jóvenes, incluso en sectores conservadores y trumpistas, según la fuente. Por primera vez, el gobierno israelí está perdiendo las batallas propagandísticas, ayudado por las imágenes apocalípticas de la destrucción y las matanzas, el maltrato de su ejército a los prisioneros, incluidos los militantes pro palestinos de las flotillas solidarias apresadas en alta mar, y las noticias sobre la extensión de la tortura y las vejaciones sexuales y violaciones a hombres y mujeres en sus cárceles.

La recuperación de la pena de muerte exclusivamente para los terroristas palestinos y la perspectiva de un macrojuicio contra los combatientes de Hamás agravan la situación. Entre dos y trescientos detenidos que participaron en el ataque a Israel el 7 de octubre de 2023 enfrentan probable ejecución, lo que alimenta la imagen de un Estado que no quiere paz sino venganza, según la fuente.

El historiador israelí Omer Bartov ha escrito que las ideas que sirvieron para la emancipación y la autodeterminación nacional de los judíos europeos se han convertido "en una ideología etnonacionalista de un Estado militarista, centralizado, expansionista, racista e incluso genocida", según la fuente. Esta transformación resulta especialmente cruel e insoportable para muchos sionistas que deben enfrentarse a la acusación de crímenes contra los palestinos penalmente tipificados como muy similares a los que sufrieron los ciudadanos judíos europeos en manos del nazismo.

Un intenso debate ocupa a intelectuales y académicos israelíes opuestos al gobierno de Netanyahu. Las posiciones se dividen entre quienes creen que la actual tragedia estaba inscrita en las ideas sionistas primigenias, quienes aspiran todavía a resucitar un sionismo liberal y quienes lamentan la pérdida de la última oportunidad de rectificación en el fracaso de Oslo, según la fuente.

El intelectual francés Alain Finkielkraut, incondicional defensor de Israel y debelador del antisemitismo izquierdista, aunque partidario del reconocimiento del Estado palestino, ha expresado el azoramiento que conmueve ahora a los amigos de Israel: "Por primera vez en la historia, debemos enfrentarnos al odio sin el consuelo de la inocencia", según la fuente.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL
ColGlobal
Intelectuales debaten la transformación del sionismo tras las guerras israelíes desde 2023
Internacional

Intelectuales debaten la transformación del sionismo tras las guerras israelíes desde 2023

El sionismo y el Estado de Israel enfrentan un deterioro sin precedentes de su prestigio internacional tras las guerras desencadenadas desde 2023, según análisis de intelectuales y académicos. Múltiples instituciones y países han denunciado como genocidas los propósitos de las acciones militares israelíes, mientras el debate interno israelí se intensifica sobre si la actual situación estaba inscrita en las ideas sionistas originales o representa una desviación de ellas.

31 may 2026
Tamaño de texto

La nación judía y el sionismo han experimentado un descenso dramático en su prestigio internacional, según análisis publicados que examinan la transformación de la ideología fundacional de Israel. En el mejor escenario, han descendido al mismo nivel que cualquier otro nacionalismo, sometidos a vigilancia respecto al respeto de principios democráticos, según la fuente. En el peor, han sido condenados por la opinión internacional tras las guerras desencadenadas desde 2023, no solo por las proporciones de las matanzas, sino especialmente por sus propósitos, denunciados como genocidas por múltiples instituciones y países.

El análisis traza el origen del problema a 1967, cuando Israel ocupó Gaza, Cisjordania y Jerusalén-Este, convirtiendo el espacio bajo su control en territorio de población mixta, mitad judía y mitad palestina. La primera población gozaba de todos sus derechos y libertades, mientras la segunda quedó bajo un régimen militar sin protección de sus derechos individuales y colectivos, según la fuente. La única salida era reconocer la igualdad de todos como ciudadanos de un único Estado compartido o abandonar los territorios ocupados para que los palestinos pudieran gozar de ciudadanía en su Estado propio.

Los Acuerdos de Oslo de 1993 representaron la salida democrática, con el horizonte de devolver los territorios a cambio de la paz. Sin embargo, este proceso fue inmediatamente obturado por el asesinato del primer ministro israelí Isaac Rabin, su artífice, a manos de un militante sionista radical de la misma calaña que Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, los dos ministros del actual Gobierno de Netanyahu, según la fuente. Liquidado aquel proceso de paz y ampliada la ocupación, la violencia de los colonos en Cisjordania y la destrucción de Gaza han dejado a los palestinos sin más perspectiva que su paulatina expulsión del territorio restante.

De no mediar una rectificación política y electoral en octubre próximo, el futuro de Israel está amenazado, según el análisis. El país se ha convertido en un lugar del que muchos querrán marchar en vez de la patria atractiva para los judíos que ha sido durante toda su historia. Su carácter cada vez más autoritario e iliberal, su gobierno de extrema derecha, mesiánico y supremacista, y su instalación en una guerra perpetua no lo convierten en un lugar atractivo para nadie, según la fuente.

Incluso en Estados Unidos, el fiel aliado y protector de Israel, las encuestas han detectado el desplome de su prestigio, sobre todo entre los jóvenes, incluso en sectores conservadores y trumpistas, según la fuente. Por primera vez, el gobierno israelí está perdiendo las batallas propagandísticas, ayudado por las imágenes apocalípticas de la destrucción y las matanzas, el maltrato de su ejército a los prisioneros, incluidos los militantes pro palestinos de las flotillas solidarias apresadas en alta mar, y las noticias sobre la extensión de la tortura y las vejaciones sexuales y violaciones a hombres y mujeres en sus cárceles.

La recuperación de la pena de muerte exclusivamente para los terroristas palestinos y la perspectiva de un macrojuicio contra los combatientes de Hamás agravan la situación. Entre dos y trescientos detenidos que participaron en el ataque a Israel el 7 de octubre de 2023 enfrentan probable ejecución, lo que alimenta la imagen de un Estado que no quiere paz sino venganza, según la fuente.

El historiador israelí Omer Bartov ha escrito que las ideas que sirvieron para la emancipación y la autodeterminación nacional de los judíos europeos se han convertido "en una ideología etnonacionalista de un Estado militarista, centralizado, expansionista, racista e incluso genocida", según la fuente. Esta transformación resulta especialmente cruel e insoportable para muchos sionistas que deben enfrentarse a la acusación de crímenes contra los palestinos penalmente tipificados como muy similares a los que sufrieron los ciudadanos judíos europeos en manos del nazismo.

Un intenso debate ocupa a intelectuales y académicos israelíes opuestos al gobierno de Netanyahu. Las posiciones se dividen entre quienes creen que la actual tragedia estaba inscrita en las ideas sionistas primigenias, quienes aspiran todavía a resucitar un sionismo liberal y quienes lamentan la pérdida de la última oportunidad de rectificación en el fracaso de Oslo, según la fuente.

El intelectual francés Alain Finkielkraut, incondicional defensor de Israel y debelador del antisemitismo izquierdista, aunque partidario del reconocimiento del Estado palestino, ha expresado el azoramiento que conmueve ahora a los amigos de Israel: "Por primera vez en la historia, debemos enfrentarnos al odio sin el consuelo de la inocencia", según la fuente.

FUENTES
SIGUE LEYENDO