El régimen islámico de Irán sentenció a un ciudadano iraní a dos años de prisión tras acusarlo de distribuir caramelos en los días posteriores al asesinato del ayatolá Ali Jamenei, según anunció el domingo la abogada iraní Shala Arouji. El condenado juró que los dulces se repartían para celebrar la apertura de su nuevo negocio, mientras que las pruebas en su contra incluían su aparente felicidad.