La Armada iraní incautó el viernes el petrolero Ocean Koi, de propiedad china, que transportaba crudo iraní y había sido identificado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como parte de una flota fantasma utilizada para evadir sanciones, según informaron medios estatales iraníes. El buque fue escoltado a la costa sur de Irán mientras aproximadamente 1.600 embarcaciones permanecen varadas en el Golfo Pérsico tras el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz por parte de Teherán.