

Irán canceló el martes las conversaciones indirectas con Estados Unidos pocas horas antes de que venciera el plazo establecido por el presidente Donald Trump para alcanzar un acuerdo sobre la apertura del Estrecho de Hormuz o enfrentar ataques generalizados contra infraestructura iraní, según tres altos funcionarios iraníes citados por The New York Times. La decisión se produjo tras amenazas de Trump de destruir "toda una civilización" y una serie de ataques contra objetivos estratégicos en territorio iraní.
Irán suspendió el martes las comunicaciones directas con Estados Unidos en respuesta a las amenazas del presidente Donald Trump, quien había advertido que "toda una civilización morirá esta noche, para nunca ser traída de vuelta", según reportaron The New York Times y The Wall Street Journal citando a funcionarios iraníes.
La ruptura de las conversaciones se produjo horas antes del plazo límite establecido por Trump a las 8 de la noche hora del Este (00:00 GMT del miércoles) para alcanzar un acuerdo que permitiera la apertura del Estrecho de Hormuz o enfrentar ataques masivos contra puentes y plantas eléctricas iraníes, según tres altos funcionarios iraníes citados por The New York Times.
Según los funcionarios iraníes, una serie de ataques generalizados registrados el martes en territorio iraní contra ferrocarriles, estaciones de tren, aeropuertos, puentes y la isla de Kharg, el centro energético del país, influyeron en la decisión de suspender las negociaciones.
Abdolreza Davari, ex político y asesor del expresidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, declaró en entrevista telefónica desde Teherán que las amenazas de Trump habían endurecido la posición iraní. "Quieren asustarnos para que la República Islámica retroceda, pero no tenemos nada que perder", dijo Davari. "También duplicaremos nuestros esfuerzos y atacaremos con más fuerza".
Un funcionario iraní indicó que la decisión de suspender las comunicaciones directas pretendía enviar "una señal de desaprobación y desafío" en respuesta a las amenazas, según The Wall Street Journal. Sin embargo, funcionarios señalaron que las conversaciones indirectas a través de mediadores del alto el fuego continúan a pesar de la suspensión del contacto directo, según ambos medios.
El lunes, Teherán había respondido a la propuesta inicial de Washington para poner fin al conflicto con una contrapropuesta de 10 puntos, según The New York Times. Pakistán había solicitado que ambas partes aceptaran un alto el fuego de 45 días para permitir espacio para las negociaciones.
No obstante, Irán dejó abierta la posibilidad de que Pakistán pudiera servir como conducto si las conversaciones se reanudaran, según The New York Times. Un funcionario israelí ofreció una versión contradictoria, afirmando que las conversaciones estaban progresando, según la misma fuente.
Funcionarios iraníes y comandantes militares reaccionaron públicamente a los comentarios de Trump, denunciándolos como insultantes e ignorantes del orgullo de Irán por su historia antigua, que se remonta a 5.000 años, según The New York Times. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, que lidera la guerra, redobló su postura, prometiendo ataques de represalia en toda la región si las plantas eléctricas de Irán fueran atacadas, según la misma fuente.
No quedaba claro si la comunicación directa entre Teherán y Washington se reanudaría antes del plazo límite, según The Wall Street Journal. La Casa Blanca no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios, según la misma fuente.
La situación plantea serias dudas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo diplomático. Según The New York Times, la posibilidad de conversaciones ahora parece escasa. La escalada de tensiones ocurre en un contexto de conflicto sobre el control del Estrecho de Hormuz, una vía marítima estratégica por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial.
La crisis actual representa uno de los momentos más tensos en las relaciones entre Estados Unidos e Irán en años recientes, con ambas partes mostrando posturas inflexibles mientras se acerca el plazo establecido por Trump. Los ataques del martes contra infraestructura iraní y las amenazas de represalias por parte de la Guardia Revolucionaria sugieren que la situación podría escalar significativamente si no se alcanza un acuerdo diplomático en las próximas horas.
La suspensión de las comunicaciones directas complica los esfuerzos para alcanzar un acuerdo, aunque no pone fin completamente a las negociaciones en curso, según The New York Times. El papel de mediadores como Pakistán será crucial para determinar si existe alguna vía diplomática viable antes de que expire el ultimátum de Trump.