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Israel anuncia ocupación militar del sur de Líbano hasta el río Litani

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró este martes que Israel tomará y controlará militarmente todo el sur de Líbano hasta el río Litani, ubicado a unos 30 kilómetros de la frontera entre ambos países. La zona representa el 10% del territorio libanés, contiene 150 municipios y su población de más de 200.000 personas ha huido mayoritariamente tras las órdenes israelíes de desalojo, según informó El País. Hezbolá advirtió que combatirá esta ocupación, calificándola de amenaza existencial.

INTERNACIONAL24 MAR 2026

El anuncio de Katz confirma públicamente lo que el Gobierno israelí venía insinuando desde hace días y marca la primera vez que Tel Aviv manifiesta claramente su intención de apoderarse de amplias zonas del territorio libanés, según La Vanguardia. El ministro no precisó el plazo en que se completará esta ocupación ni su duración.

Katz confirmó la destrucción de cinco puentes sobre el Litani, alegando que la milicia proiraní Hezbolá los utilizaba para transportar terroristas y armas, pero indicó que dejará en pie el resto porque quedarán bajo control de sus tropas, según El País. Desde la semana pasada, la aviación israelí ha atacado una decena de puentes y carreteras para aislar del resto de Líbano la parte meridional.

El ministro de Defensa declaró que el principio es claro: donde haya terrorismo y misiles no habrá casas ni residentes, y estará dentro el ejército. Las tropas están maniobrando en territorio libanés para establecer una línea de defensa en las aldeas fronterizas, donde las viviendas funcionan en la práctica como puestos de avanzada terrorista, siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanun en Gaza, según sus declaraciones recogidas por El País.

Katz reiteró que cientos de miles de residentes expulsados del sur de Líbano por los bombardeos israelíes no volverán a sus hogares hasta que Israel garantice la seguridad de sus ciudadanos, según informó La Vanguardia. La semana pasada, el ministro advirtió que Israel impedirá el regreso de la población civil a esa zona mientras perciba que el territorio israelí sigue amenazado y Hezbolá operativo.

Un destacado diputado del partido Hezbolá, Hassan Fadlala, aseguró a la agencia Reuters que una ocupación militar por parte de Israel supondría una amenaza existencial y que la milicia la combatiría, según El País. Antes de posicionarse sobre el anuncio de Katz, Hezbolá condenó la expulsión del embajador iraní, acusando al ministerio de Exteriores libanés de acercar Líbano a una tutela estadounidense-israelí.

El anuncio plantea un interrogante sobre el futuro de la misión de cascos azules de la ONU, que vigila precisamente esa zona: se trata de un contingente de unos 10.000 soldados de medio centenar de países, incluidos 650 españoles, el mayor despliegue militar de España en el exterior bajo bandera de Naciones Unidas, según El País. El Consejo de Seguridad de la ONU decidió el año pasado no renovar el mandato de la misión, que está sobre el terreno desde 1978, más allá de finales de 2026, lo que dibuja un escenario en el que Israel podría estar ocupando el sur de Líbano sin apenas supervisión internacional.

La ONU considera esta región una zona desmilitarizada, con presencia permitida solo para la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano y el Ejército libanés, según Infobae. Israel sostiene que Hezbolá utiliza esta área para planificar y ejecutar ataques contra su territorio.

Los ataques israelíes contra el Líbano han causado una destrucción generalizada en el sur del país y en algunas zonas de la capital, Beirut, según La Vanguardia. El anuncio de Katz se produce después de tres semanas de bombardeos que han causado en Líbano 1.072 muertos, incluidos 121 niños y 42 paramédicos, y casi 3.000 heridos, según El País. Las autoridades libanesas reportan al menos 1.039 muertos y 2.876 heridos desde el inicio de los más recientes ataques israelíes, según TRT Español.

Entre los fallecidos se encuentran casi 120 niños, 80 mujeres y 40 profesionales sanitarios, según el Ministerio de Salud libanés, que no distingue entre civiles y combatientes, informó La Vanguardia. Dos soldados israelíes han muerto en combates. Más de un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha criticado las acciones de Israel, en particular el uso de órdenes de evacuación masiva, según La Vanguardia. Unicef advirtió que los niños en Oriente Medio están pagando un precio devastador, con más de 2.100 niños muertos o heridos en la región, incluyendo 118 en Líbano, según declaraciones de Ted Chaiban, subdirector ejecutivo de Unicef, recogidas por TRT Español.

Las organizaciones humanitarias presentes en la región describen que la operación militar, basada en evacuar y bombardear, tiene muchas similitudes con Gaza, según La Vanguardia. La noche del lunes se registraron numerosos ataques israelíes en distintos puntos del Líbano, afectando áreas del sur como Deir Intar, Habboush, Chehabiyeh, Hanine y Majdal Selem, según informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa citada por TRT Español.

Siete ataques aéreos impactaron los suburbios de Beirut, en particular las zonas de Burj Al-Barajneh, Kafaat, Haret Hreik, Bir al-Abed, Jamous y Hadath, según un corresponsal de la agencia Anadolu citado por TRT Español. Otro ataque israelí impactó una estación de gasolina en el sur del Líbano, cerca del campamento de refugiados palestinos de Rashidieh, provocando una gran explosión e incendio.

En las últimas horas, las Fuerzas de Defensa de Israel localizaron y destruyeron un pozo de túnel de Hezbolá en el monte Dov, además de demoler varias estructuras empleadas por el grupo, según Infobae. También atacaron un cruce estratégico sobre el río Litani, utilizado para el desplazamiento y transporte de armamento. Estas operaciones buscan cortar las rutas logísticas y limitar la capacidad de ataque de Hezbolá.

Hezbolá afirmó que lanzó una serie de ataques coordinados temprano el martes contra posiciones militares israelíes, apuntando a concentraciones de tropas, cuarteles e infraestructura de vigilancia, según TRT Español. El grupo indicó que realizó ataques con drones al amanecer contra el cuartel Liman, en el norte de Israel, mientras que también disparó cohetes hacia fuerzas israelíes cerca de la Puerta Fátima en Kfar Kila. Otros ataques alcanzaron un sitio de radar cerca de Ma'alot-Tarshiha y posiciones de artillería en asentamientos como Sasa y Ein HaKovshim.

En enero, las Fuerzas Armadas libanesas habían declarado que esa zona sur del país estaba ya bajo su control, en el marco del desarme de Hezbolá, que ejercía allí de autoridad de facto por encima de un Estado ausente e impotente, recogido en el alto el fuego que puso fin a su anterior conflicto con Israel en 2024, según El País.

Este martes, en un episodio de lo que Beirut presenta como una lucha por fortalecer su soberanía, el Ministerio de Asuntos Exteriores anunció la expulsión del embajador iraní en Líbano, Mohamed Reza Sheybani, según El País. Días atrás, el Gobierno dio el paso de prohibir las actividades de la Guardia Revolucionaria en territorio libanés, y el primer ministro, Nawaf Salam, acusó a Irán de arrastrar a la guerra a Líbano.

El titular de la cartera de Exteriores en Israel, Gideon Saar, celebró la expulsión del embajador iraní, acusando a Irán de ocupar Líbano indirectamente a través de Hezbolá, según El País. Pero Israel, que vulnera el alto el fuego de 2024 a diario con bombardeos que mataron a medio millar de personas, entre ellos más de 130 civiles, en año y medio, desconfía de ese discurso del Gobierno libanés contra Hezbolá.

El Gabinete de Benjamín Netanyahu viene acusando de inacción a las autoridades libanesas y ahora opera desde la asunción, en la línea de su estrategia expansionista y militarista agudizada tras el ataque de Hamás en octubre de 2023, de que solo ellos pueden contener a Hezbolá: ni el Estado libanés ni la ONU, según El País.

El lunes, el influyente ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, pidió anexionarse, no solo ocupar militarmente, el sur de Líbano hasta el Litani, convirtiendo el río en la nueva frontera norte de Israel, según El País y La Vanguardia. La idea de extender el dominio hasta el río Litani gusta en Israel por igual a los generales que ven esta ocupación desde el prisma de la profundidad estratégica y a los nacionalistas religiosos que sueñan con el Gran Israel, el vago concepto bíblico que se extiende a los países vecinos, entre ellos Líbano.

Tel Aviv amplió su ofensiva militar sobre Líbano después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra Irán hace casi un mes, según TRT Español. El 2 de marzo, Hezbolá lanzó cohetes hacia el norte de Israel en respuesta a lo que describió como ataques continuos israelíes sobre Líbano a pesar de un alto el fuego vigente desde noviembre de 2024, así como al asesinato del líder Supremo de Irán, Alí Jamenei, en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.

Lo que sucedió tras la firma de aquella tregua no satisfizo a nadie, según El País. Israel aseguró, sin demostrarlo, que Hezbolá se estaba rearmando en la zona fronteriza, algo que el acuerdo prohibía, y mantuvo sus ataques bajo ese pretexto, impidiendo el retorno de 60.000 residentes. En Líbano, tanto Hezbolá como el Gobierno, el más alejado de esa organización en lustros, atendían frustrados a la inacción del comité de supervisión de la tregua.

Este organismo, diseñado para forzar el cumplimiento de todas las partes y liderado por Estados Unidos, mantuvo el silencio pese a las más de 10.000 infracciones israelíes del alto el fuego, según Naciones Unidas citadas por El País. Dichas violaciones incluyen los ataques aéreos con los que Israel decía socavar las capacidades de Hezbolá, pero también la destrucción controlada de municipios fronterizos en tiempos de supuesta tregua, alimentando la desconfianza de la población libanesa hacia el vecino israelí y la narrativa que presenta a Hezbolá como indispensable en la defensa del territorio.

El plan de controlar el territorio de Líbano al sur del Litani devuelve a Israel a una de sus más fallidas aventuras: la ocupación de esa zona meridional de Líbano en las últimas dos décadas del siglo XX, según El País. Fueron 18 años que incluyeron escándalos como la masacre de Sabra y Chatila, cometida por sus aliados las falanges libanesas, torturas en prisiones secretas o el bombardeo de un recinto de la ONU en el que murieron 100 civiles que buscaban allí refugio.

El coste en vidas de los propios soldados israelíes gestó un movimiento interno de protesta en Israel, y Ehud Barak acudió a las urnas con el compromiso de retirarlas de Líbano si ganaba, según El País. Sucedió en 2000, y desde entonces Israel solo ha controlado varios kilómetros de territorio libanés en contextos bélicos y temporales. Desde 2024 mantenía ya cinco posiciones en Líbano, vulnerando el alto el fuego de ese año que hablaba de retirada completa.

En Líbano, donde el ejército israelí ya lanzó invasiones sobre el sur del país antes de que Hezbolá naciera en la década de los 80, muchos temen que las hostilidades de estos días sean parte de un ciclo de violencia con continuación hacia el futuro, a base de nuevas organizaciones que se levanten sobre el resentimiento de la ofensiva actual, según El País. La estrategia israelí busca impedir el regreso de la población desplazada hasta que se elimine la presencia de Hezbolá en la zona, aunque las autoridades no han precisado si el control sobre la zona de seguridad será permanente ni bajo qué condiciones se levantaría, según Infobae.

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