

El ejército israelí llevó a cabo una nueva ronda de ataques aéreos en el sur de Líbano, menos de 24 horas después de que Israel y Líbano sostuvieran su primer encuentro diplomático directo en décadas, en medio de tensas negociaciones para estabilizar la frontera.
El ejército de Israel realizó ataques aéreos en las localidades libanesas de Mjadel, Baraachit, Jbaa y Mahrouna, advirtiendo que los sitios atacados constituían supuestos almacenes de armas del grupo respaldado por Irán. Los residentes de estas zonas fueron instados a evacuar, aunque no se reportaron víctimas hasta el momento.
Los ataques se produjeron después de una reunión histórica en la ciudad fronteriza de Naqoura, sede de la misión de peacekeeping de la ONU (Unifil), donde representantes civiles de ambos países sostuvieron su primer encuentro directo en décadas. La reunión, que contó con la presencia de representantes militares de Estados Unidos, Francia, Líbano, Israel y Unifil, se desarrolló en un ambiente considerado 'bueno' según la oficina del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Según la información oficial, en el encuentro se acordó explorar posibles ideas de cooperación económica entre Israel y Líbano. Netanyahu insistió en que el desarme de Hezbollah es 'obligatorio', independientemente de los avances en la cooperación económica.
Por su parte, el primer ministro libanés Nawaf Salam se mostró más cauteloso, señalando que Líbano está 'lejos' de una normalización diplomática. Salam enfatizó que las prioridades de su país son el cese de hostilidades, la liberación de detenidos libaneses en poder de Israel y la retirada completa de tropas israelíes de su territorio.
El contexto de estos acontecimientos se enmarca en el acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos y Francia en noviembre de 2024, tras 13 meses de conflicto. Según los términos iniciales, las tropas israelíes debían retirarse del sur de Líbano, mientras Hezbollah debía retirar sus combatientes y armamento al norte del río Litani, aproximadamente a 30 kilómetros de la frontera con Israel.
Israel ha mantenido posiciones en varios sitios estratégicos fronterizos e intensificado sus ataques aéreos en las últimas semanas, argumentando que responden a los intentos de Hezbollah de reconstruir su infraestructura militar y a la percibida falta de acción del gobierno libanés para desarmarlo.
La visita simultánea de una delegación del Consejo de Seguridad de la ONU a Líbano para revisar la implementación del alto el fuego añade una capa adicional de complejidad diplomática a la ya tensa situación.