Italia extraditó a Estados Unidos a Xu Zewei, un hacker chino acusado de espiar para el gobierno de Pekín durante la pandemia de COVID-19, según informó la policía italiana el lunes. El sospechoso, arrestado en julio de 2025 en el aeropuerto de Malpensa en Milán, es acusado por el FBI de hackear entidades gubernamentales estadounidenses, institutos de investigación y universidades involucradas en la investigación de vacunas entre 2020 y 2021, en plena crisis sanitaria.
Xu Zewei, identificado por la policía italiana como exdirector de una importante empresa tecnológica en Shanghái, fue detenido en el aeropuerto milanés de Malpensa en julio de 2025 bajo sospecha de actuar para el gobierno chino, según un comunicado policial emitido el lunes.
El FBI acusa a Xu de hackear entidades gubernamentales de Estados Unidos, institutos de investigación y universidades que participaban en la investigación de vacunas durante 2020 y 2021, en el punto álgido de la pandemia de COVID-19, según el comunicado policial.
Xu es señalado, junto con asociados, como responsable de un grupo de hackers llamado "Hafnium", acusado de penetrar decenas de miles de servidores de correo electrónico Microsoft Exchange en 2021, según la policía italiana. El equipo de hackers supuestamente "explotó fallas informáticas en el software Microsoft Exchange Server" relacionadas con mensajes de correo electrónico para "atacar a un bufete de abogados y otras entidades", según el comunicado.
En su momento, Microsoft calificó al grupo como "un actor altamente capacitado y sofisticado", según la policía italiana.
La policía italiana indicó que el sospechoso fue arrestado bajo una orden de captura emitida desde Texas, destacando una "excelente y bien establecida cooperación" con el FBI como razón del éxito de la operación.
Xu, quien estuvo detenido en la prisión de Busto Arsizio, cerca de Milán, desde su arresto, ha rechazado las acusaciones. "Estoy viviendo el período más difícil de mi vida, corro el riesgo de sufrir un juicio injusto en Estados Unidos y malos tratos físicos y psicológicos. No me extraditen", dijo Xu a la jueza Veronica Tallarida, según reportó la policía.
"Todos mis datos personales, correo electrónico, contactos permanecieron con la empresa para la que trabajé cuando la dejé en 2018", declaró el ciudadano chino en su defensa, sugiriendo que podría ser víctima de un caso de identidad equivocada, según el comunicado policial.
La extradición se concretó a pesar de las objeciones del acusado, quien permaneció encarcelado en Italia durante aproximadamente nueve meses antes de ser trasladado a Estados Unidos. El caso representa un ejemplo de la cooperación internacional en materia de ciberseguridad y la persecución de presuntos actores estatales en operaciones de espionaje cibernético.
Las acusaciones contra Xu se enmarcan en un contexto más amplio de tensiones entre Estados Unidos y China en materia de ciberseguridad y espionaje tecnológico. El ataque a los servidores Microsoft Exchange en 2021 afectó a decenas de miles de organizaciones a nivel mundial, según las acusaciones del FBI citadas por la policía italiana.
El caso ahora procederá en el sistema judicial estadounidense, donde Xu enfrentará los cargos formales relacionados con hackeo y presunto espionaje para el gobierno chino durante un período crítico de la pandemia, cuando la investigación de vacunas era considerada información de seguridad nacional prioritaria.