Italia: Meloni sufre derrota en votación clave sobre reforma electoral a un voto de diferencia
Política

Italia: Meloni sufre derrota en votación clave sobre reforma electoral a un voto de diferencia

El gobierno de coalición de Giorgia Meloni en Italia ha sufrido un revés significativo al perder una votación crucial sobre una enmienda a la reforma electoral, con una derrota de 188 votos a 187 en la cámara baja del parlamento italiano el miércoles por la noche. La propuesta rechazada, impulsada por el partido de Meloni Hermanos de Italia, buscaba permitir a los votantes elegir candidatos preferidos de las listas electorales, una medida que se esperaba fortaleciera las posibilidades de reelección del gobierno de cara a las elecciones generales previstas para otoño de 2027.

POLÍTICA15 JUL 2026

La derrota en la votación secreta indica que varios diputados de la coalición gobernante votaron en contra de la enmienda, socavando los planes de Meloni para reformar el sistema electoral italiano. Según reportes, entre 20 y 25 legisladores de la coalición de derecha, que incluye a Forza Italia y la Liga populista, votaron contra la medida, actuando como lo que Luca Ciriani, senador y ministro del partido Hermanos de Italia, denominó "francotiradores" legislativos.

La enmienda rechazada era una disposición sobre votación preferencial que habría permitido a los votantes elegir candidatos preferidos de una lista, con la excepción de los candidatos principales, quienes permanecerían en la cúspide de la lista de cada partido. Aunque este elemento fue rechazado, el gobierno puede continuar presionando por el resto de la reforma electoral.

La reforma electoral propuesta más amplia busca que Italia se traslade a un sistema completamente proporcional que otorgue un bono al partido o coalición con la mayor parte del voto, incluso si no alcanzan la mayoría. Las coaliciones también estarían obligadas a acordar una plataforma común y un único candidato a primer ministro, algo que muchos partidos, que tienden a hacer campaña por separado, encontrarían inaceptable.

Meloni ha argumentado que la reforma resultaría en coaliciones gubernamentales menos inestables y mayor estabilidad en Italia. Sin embargo, los partidos de oposición la han criticado como "autoritaria" y como un intento de asegurar una mayoría en las elecciones generales del próximo año.

Tras la votación, Meloni publicó un mensaje furioso en redes sociales. "La mafia ganó de nuevo", escribió en Facebook, llamando a la enmienda fallida "una oportunidad perdida para el pueblo italiano". Reconoció que "varios votos también faltaron de las filas de la mayoría, y eso es algo en lo que necesitamos reflexionar", mientras culpaba a la oposición por insistir en una votación secreta.

Meloni no abordó los llamados de la oposición para que renunciara y adelantara las elecciones generales. Los líderes de la oposición aprovecharon la derrota para presionar por cambios políticos. Elly Schlein, líder del Partido Democrático de centro-izquierda, dijo que era hora de que Meloni "se fuera a casa y le diera al país un gobierno capaz de resolver los problemas de Italia". Giuseppe Conte, ex primer ministro de Italia, pidió que Meloni renunciara y convocara elecciones anticipadas, afirmando que "es necesario asumir la responsabilidad de las propias decisiones". Matteo Renzi, otro ex primer ministro, había llamado a la renuncia de Meloni en abril.

Sin embargo, miembros del bloque gobernante se comprometieron a continuar con las reformas electorales. Luca Ciriani declaró que el gobierno no tiene intención de terminar su experiencia en el poder y se enorgullece de la estabilidad que ha proporcionado al país. Francesco Lollobrigida, otro ministro de Hermanos de Italia y aliado cercano de Meloni, juró "cazar" a los rebeldes. Enrico Costa, líder de Forza Italia en la cámara baja, dijo al periódico Corriere della Sera que "es crucial avanzar con esta ley que garantiza estabilidad". El vicepresidente del gobierno, Antonio Tajani de Forza Italia, minimizó los rumores de un colapso gubernamental inminente, describiendo el revés como "un bache en el camino". El presidente de la cámara alta, Ignazio La Russa de Hermanos de Italia, dijo que la medida derrotada podría ser revivida en esa cámara.

Esta derrota es el último revés en la agenda de reformas de alto perfil del gobierno de Meloni, después de un referéndum fallido sobre la reforma judicial en marzo de 2026. Desde 2022, Giorgia Meloni ha liderado un gobierno de coalición compuesto por partidos de centro-derecha y derecha, más su propio partido de extrema derecha Hermanos de Italia. Sin embargo, las tensiones dentro de la coalición han aumentado a medida que la popularidad individual de los partidos ha disminuido, exacerbándose antes de la votación del martes, cuando los socios menores de Hermanos de Italia tenían reservas sobre la medida.

Mientras tanto, los partidos de oposición de centro-izquierda e izquierda se están preparando para formar un frente unido contra Meloni el próximo año, lo que aumenta sus preocupaciones. Ya se unieron exitosamente en una campaña contra un referéndum respaldado por el gobierno sobre reforma constitucional en la primavera, que el campamento de Meloni perdió en el primer golpe importante para su gobierno.

Las encuestas muestran un panorama político fragmentado. Aunque Hermanos de Italia mantiene una ventaja en las encuestas de partidos preferidos por los votantes, las encuestas de coaliciones favoritas cuentan una historia diferente: el bloque de Meloni ocupa el segundo lugar frente a una alianza de izquierda liderada por el Partido Democrático. La posición de Meloni también podría verse amenazada por la emergencia de un rival de extrema derecha, Roberto Vannacci, un eurodiputado que se separó de la Liga para establecer Futuro Nazionale. Vannacci, un ex paracaidista, lanzó Futuro Nazionale a principios de este año después de escindirse del partido Liga de Matteo Salvini. El partido es euroescéptico y propone la remigración, la deportación masiva de personas con antecedentes migrantes. Actualmente, Futuro Nazionale se sitúa en torno al 6% en las encuestas, por delante de la Liga con 5,6%.

Las encuestas sugieren que las elecciones generales, que deben celebrarse antes de octubre de 2027, producirían un ganador poco claro y un parlamento sin mayoría. Si se celebran elecciones en septiembre de 2027, Meloni sería la primera primera ministra italiana en gobernar un término completo con un solo gobierno desde 1946, a menos que haya una votación anticipada o una reorganización del gobierno.

La derrota subraya las dificultades que enfrenta Meloni para mantener la cohesión de su coalición mientras se prepara para las elecciones del próximo año. La votación secreta permitió a los legisladores votar contra la medida sin ser identificados públicamente, lo que facilitó la rebelión dentro de la coalición. El resultado plantea preguntas sobre la capacidad de Meloni para controlar su propia coalición y ejecutar su agenda legislativa en los meses previos a las elecciones generales.

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15 jul 2026
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La derrota en la votación secreta indica que varios diputados de la coalición gobernante votaron en contra de la enmienda, socavando los planes de Meloni para reformar el sistema electoral italiano. Según reportes, entre 20 y 25 legisladores de la coalición de derecha, que incluye a Forza Italia y la Liga populista, votaron contra la medida, actuando como lo que Luca Ciriani, senador y ministro del partido Hermanos de Italia, denominó "francotiradores" legislativos.

La enmienda rechazada era una disposición sobre votación preferencial que habría permitido a los votantes elegir candidatos preferidos de una lista, con la excepción de los candidatos principales, quienes permanecerían en la cúspide de la lista de cada partido. Aunque este elemento fue rechazado, el gobierno puede continuar presionando por el resto de la reforma electoral.

La reforma electoral propuesta más amplia busca que Italia se traslade a un sistema completamente proporcional que otorgue un bono al partido o coalición con la mayor parte del voto, incluso si no alcanzan la mayoría. Las coaliciones también estarían obligadas a acordar una plataforma común y un único candidato a primer ministro, algo que muchos partidos, que tienden a hacer campaña por separado, encontrarían inaceptable.

Meloni ha argumentado que la reforma resultaría en coaliciones gubernamentales menos inestables y mayor estabilidad en Italia. Sin embargo, los partidos de oposición la han criticado como "autoritaria" y como un intento de asegurar una mayoría en las elecciones generales del próximo año.

Tras la votación, Meloni publicó un mensaje furioso en redes sociales. "La mafia ganó de nuevo", escribió en Facebook, llamando a la enmienda fallida "una oportunidad perdida para el pueblo italiano". Reconoció que "varios votos también faltaron de las filas de la mayoría, y eso es algo en lo que necesitamos reflexionar", mientras culpaba a la oposición por insistir en una votación secreta.

Meloni no abordó los llamados de la oposición para que renunciara y adelantara las elecciones generales. Los líderes de la oposición aprovecharon la derrota para presionar por cambios políticos. Elly Schlein, líder del Partido Democrático de centro-izquierda, dijo que era hora de que Meloni "se fuera a casa y le diera al país un gobierno capaz de resolver los problemas de Italia". Giuseppe Conte, ex primer ministro de Italia, pidió que Meloni renunciara y convocara elecciones anticipadas, afirmando que "es necesario asumir la responsabilidad de las propias decisiones". Matteo Renzi, otro ex primer ministro, había llamado a la renuncia de Meloni en abril.

Sin embargo, miembros del bloque gobernante se comprometieron a continuar con las reformas electorales. Luca Ciriani declaró que el gobierno no tiene intención de terminar su experiencia en el poder y se enorgullece de la estabilidad que ha proporcionado al país. Francesco Lollobrigida, otro ministro de Hermanos de Italia y aliado cercano de Meloni, juró "cazar" a los rebeldes. Enrico Costa, líder de Forza Italia en la cámara baja, dijo al periódico Corriere della Sera que "es crucial avanzar con esta ley que garantiza estabilidad". El vicepresidente del gobierno, Antonio Tajani de Forza Italia, minimizó los rumores de un colapso gubernamental inminente, describiendo el revés como "un bache en el camino". El presidente de la cámara alta, Ignazio La Russa de Hermanos de Italia, dijo que la medida derrotada podría ser revivida en esa cámara.

Esta derrota es el último revés en la agenda de reformas de alto perfil del gobierno de Meloni, después de un referéndum fallido sobre la reforma judicial en marzo de 2026. Desde 2022, Giorgia Meloni ha liderado un gobierno de coalición compuesto por partidos de centro-derecha y derecha, más su propio partido de extrema derecha Hermanos de Italia. Sin embargo, las tensiones dentro de la coalición han aumentado a medida que la popularidad individual de los partidos ha disminuido, exacerbándose antes de la votación del martes, cuando los socios menores de Hermanos de Italia tenían reservas sobre la medida.

Mientras tanto, los partidos de oposición de centro-izquierda e izquierda se están preparando para formar un frente unido contra Meloni el próximo año, lo que aumenta sus preocupaciones. Ya se unieron exitosamente en una campaña contra un referéndum respaldado por el gobierno sobre reforma constitucional en la primavera, que el campamento de Meloni perdió en el primer golpe importante para su gobierno.

Las encuestas muestran un panorama político fragmentado. Aunque Hermanos de Italia mantiene una ventaja en las encuestas de partidos preferidos por los votantes, las encuestas de coaliciones favoritas cuentan una historia diferente: el bloque de Meloni ocupa el segundo lugar frente a una alianza de izquierda liderada por el Partido Democrático. La posición de Meloni también podría verse amenazada por la emergencia de un rival de extrema derecha, Roberto Vannacci, un eurodiputado que se separó de la Liga para establecer Futuro Nazionale. Vannacci, un ex paracaidista, lanzó Futuro Nazionale a principios de este año después de escindirse del partido Liga de Matteo Salvini. El partido es euroescéptico y propone la remigración, la deportación masiva de personas con antecedentes migrantes. Actualmente, Futuro Nazionale se sitúa en torno al 6% en las encuestas, por delante de la Liga con 5,6%.

Las encuestas sugieren que las elecciones generales, que deben celebrarse antes de octubre de 2027, producirían un ganador poco claro y un parlamento sin mayoría. Si se celebran elecciones en septiembre de 2027, Meloni sería la primera primera ministra italiana en gobernar un término completo con un solo gobierno desde 1946, a menos que haya una votación anticipada o una reorganización del gobierno.

La derrota subraya las dificultades que enfrenta Meloni para mantener la cohesión de su coalición mientras se prepara para las elecciones del próximo año. La votación secreta permitió a los legisladores votar contra la medida sin ser identificados públicamente, lo que facilitó la rebelión dentro de la coalición. El resultado plantea preguntas sobre la capacidad de Meloni para controlar su propia coalición y ejecutar su agenda legislativa en los meses previos a las elecciones generales.

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