El gobierno japonés ha intensificado las restricciones migratorias bajo la administración de la primera ministra Sanae Takaichi, elevando los requisitos de capital para visas de gerente de negocios de 31.000 a 188.000 dólares y forzando el cierre de establecimientos como el restaurante de curry de Mahendra Dharmapriya, un inmigrante de Sri Lanka que operaba en la ciudad de Shimotsuke. La medida afecta a aproximadamente 47.000 extranjeros que residen en el país con este tipo de visa, según reporta The New York Times.