Este domingo, los votantes japoneses acudirán a las urnas en una elección anticipada convocada por la primera ministra Sanae Takaichi, quien busca recuperar la mayoría para su partido, el Partido Liberal Democrático (LDP), en medio de un contexto de creciente presión económica y escándalos de financiamiento político.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha convocado una elección anticipada para el próximo domingo, 11 de febrero de 2026, con la esperanza de que su partido, el Partido Liberal Democrático (LDP), recupere la mayoría en la Cámara de Representantes. Takaichi, quien asumió el cargo en octubre de 2025 tras la renuncia de Fumio Kishida, enfrenta un panorama electoral complicado, marcado por la preocupación de los votantes sobre la asequibilidad y la presión económica que enfrentan los hogares japoneses. Según una encuesta de Asahi Shimbun, el LDP podría asegurar una mayoría absoluta en la cámara de 465 miembros, junto con su socio de coalición, el Partido de Innovación de Japón, alcanzando alrededor de 300 escaños.
La campaña de Takaichi se ha centrado en medidas económicas para aliviar la carga de los ciudadanos, incluyendo la posibilidad de suspender temporalmente el impuesto al consumo sobre los alimentos y aumentar la inversión pública en industrias estratégicas como los semiconductores y la inteligencia artificial. Sin embargo, su gobierno también ha tenido que lidiar con las repercusiones de un escándalo de fondos políticos que ha afectado la confianza pública en el LDP. En noviembre de 2023, Kishida había solicitado una investigación sobre el manejo de fondos de campaña, lo que resultó en la renuncia de cuatro ministros y la implicación de más de ochenta miembros del LDP en irregularidades en la declaración de fondos políticos entre 2018 y 2022.
A pesar de estos desafíos, Takaichi ha recibido un respaldo notable del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien expresó su apoyo total a su liderazgo y anunció una reunión en la Casa Blanca para el 19 de marzo. Este tipo de respaldo presidencial es inusual en elecciones extranjeras, pero refleja la creciente importancia de las relaciones entre Japón y Estados Unidos, especialmente en un contexto de tensiones con China. Takaichi ha sido criticada por sus comentarios sobre la seguridad nacional, sugiriendo que una posible agresión china hacia Taiwán podría desencadenar una respuesta militar de Japón.
La elección anticipada también se produce en un momento en que la presión por reformas políticas es alta. El LDP ha prometido abordar la regulación del financiamiento político, un tema que ha sido objeto de críticas por parte de partidos de oposición como el Partido Democrático para el Pueblo y la Alianza de Reforma Centrista. La coalición de Takaichi con el Ishin no Kai ha llevado a propuestas para reducir el número de escaños en la Dieta, buscando una reducción del 10% en el número de miembros de la Cámara Baja, de 465 a 420.
Con el apoyo de Trump y una campaña centrada en la economía, Takaichi espera consolidar su liderazgo y avanzar en su agenda política. Sin embargo, el impacto de los escándalos de financiamiento y la presión por reformas políticas podrían influir en el resultado de las elecciones, que se consideran un referéndum sobre su gobierno y su capacidad para abordar los desafíos que enfrenta Japón.