La muerte de la historietista y cineasta Marjane Satrapi, autora de Persépolis, atribuida por su familia a "tristeza" tras el fallecimiento de su esposo, ha reavivado el debate científico sobre si es posible morir de pena. Aunque la expresión suena romántica, la investigación médica confirma que el duelo intenso y prolongado puede deteriorar la salud mental, desencadenar problemas cardiovasculares y, en última instancia, aumentar significativamente el riesgo de fallecer.