La ciencia en 2025: entre descubrimientos revolucionarios y la sombra del fraude científico
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La ciencia en 2025: entre descubrimientos revolucionarios y la sombra del fraude científico

El año 2025 ha sido testigo de avances científicos extraordinarios que prometen transformar nuestra comprensión del mundo y mejorar la calidad de vida humana, desde el descubrimiento de nuevas especies hasta revolucionarios tratamientos médicos. Sin embargo, estos logros han estado acompañados por controversias, fraudes y desafíos que reflejan las tensiones propias del desarrollo científico contemporáneo.

CIENCIA1 ENE 2026

El 2025 ha sido un año de contrastes para la comunidad científica global. Por un lado, hemos presenciado descubrimientos que marcarán un antes y un después en diversos campos; por otro, la ciencia ha enfrentado cuestionamientos sobre su integridad y ha tenido que navegar en un entorno político a veces hostil.

En el ámbito de la biodiversidad, los científicos han mantenido un ritmo acelerado de descubrimiento de nuevas especies. Según un estudio publicado en Science Advances, en la Tierra queda tanta vida por descubrir como la ya conocida. Como señala John Wiens, biólogo de la Universidad de Arizona, "estimamos que entre 2000 y 2020 fueron descritas un promedio de 27 nuevas especies de mamíferos al año, junto con 336 peces de aletas radiadas, 16 tiburones y rayas, 133 anfibios, 129 lagartos y serpientes y cuatro aves". Este ritmo, lejos de disminuir, se ha acelerado hasta alcanzar una media de 16.000 nuevas especies catalogadas anualmente desde 2015.

Un patrón interesante detectado por los investigadores es que las nuevas especies tienden a ser cada vez más pequeñas a medida que un grupo taxonómico se conoce mejor. Sin embargo, como destaca Wiens, "¡hay excepciones! Por ejemplo, en 2021 se descubrió una nueva especie de ballena frente a las costas de Florida que mide casi 13 metros de largo", refiriéndose al rorcual de Rice, un cetáceo que fue reclasificado tras análisis morfológicos y genéticos detallados.

Un aspecto preocupante es que muchas de estas nuevas especies ya se encuentran amenazadas nada más ser descubiertas. Un ejemplo reciente es la Thismia selangorensis, una planta del género de las linternas de hadas tan rara que no tiene nombre común, revelada a principios de diciembre en la revista científica PhytoKeys. Esta especie es tan endémica que solo crece en un bosque cercano a Kuala Lumpur, Malasia, y ha sido clasificada inmediatamente en la categoría de especie en peligro crítico de extinción.

En el campo de la medicina, 2025 ha sido testigo de avances revolucionarios. El lenacapavir, un fármaco desarrollado por Gilead Sciences, ha demostrado una efectividad del 99.9% en la prevención del VIH en un estudio clínico de fase 3. La verdadera revolución radica en que se administra con una inyección cada seis meses, eliminando la necesidad de píldoras diarias. Este descubrimiento podría hacer accesible la prevención del VIH en regiones donde la adherencia terapéutica diaria es difícil de mantener, especialmente en África subsahariana, donde se concentra el 70% de las nuevas infecciones globales.

Otro avance significativo ha sido el desarrollo de una prueba de sangre capaz de detectar biomarcadores del Alzheimer con una precisión del 90%, años antes de la aparición de los síntomas cognitivos. Investigadores suecos de la Universidad de Gotemburgo han perfeccionado esta prueba que mide los niveles de proteínas tau fosforiladas (p-tau217) y beta-amiloide en la sangre. Hasta ahora, el diagnóstico definitivo de Alzheimer requería procedimientos invasivos como punciones lumbares o costosas exploraciones por PET. Esta nueva prueba democratiza el acceso al diagnóstico temprano y abre el camino a intervenciones terapéuticas oportunas.

En el ámbito de la edición genética, 2025 ha visto avances notables. La revista Nature ha destacado entre los 10 personajes científicos del año a KJ Muldoon, un niño nacido en 2024 con una enfermedad genética ultra rara, que se convirtió en la primera persona en recibir un tratamiento de edición genética CRISPR totalmente personalizado, diseñado para corregir un único error en su ADN. Además, médicos del Reino Unido han tratado con éxito a pacientes afectados por anemia de células falciformes utilizando terapia génica CRISPR directamente en el cuerpo (in vivo), sin remover y modificar las células en laboratorio, una técnica mucho menos invasiva y costosa.

En el campo de la tecnología, Google Quantum AI ha presentado Willow, un chip cuántico con 105 qubits que ha resuelto en menos de cinco minutos un problema que requeriría 10 septillones de años para los supercomputadores más potentes de hoy. La verdadera revolución está en la corrección de errores: cuantos más qubits se añaden, menos errores ocurren, invirtiendo una tendencia que ha obstaculizado la computación cuántica durante décadas. Este avance representa el primer paso concreto hacia computadoras cuánticas fiables y escalables.

En México, el Gobierno anunció en noviembre el desarrollo de Coatlicue, la supercomputadora pública mexicana más poderosa de América Latina, con una inversión de 6,000 millones de pesos. Será desarrollada en Barcelona, España, por un equipo de científicos binacional.

En neurociencias, un consorcio internacional liderado por instituciones de EE. UU. y Reino Unido ha completado el primer mapa neuronal completo de un cerebro adulto, el de la Drosophila melanogaster. El atlas, llamado "FlyWire", documenta todas las 139,255 neuronas y 54.5 millones de sinapsis de la mosca, revelando circuitos neuronales desconocidos. A pesar de su tamaño microscópico, el cerebro de la mosca comparte muchos principios fundamentales con el cerebro humano, proporcionando un modelo para entender cómo los circuitos neuronales procesan información, toman decisiones y generan comportamientos.

En el ámbito de la exploración espacial, el Telescopio Espacial James Webb logró un hito tecnológico al capturar la imagen de un exoplaneta mediante observación directa, en lugar de utilizar el método indirecto de tránsito. También reveló imágenes asombrosas de la estrella bebé HOPS-315, ubicada en la nebulosa de Orión, proporcionando el primer registro detallado del nacimiento de un sistema solar completo.

Un equipo italiano de la Universidad de Trento, al analizar datos de radar de la sonda NASA Lunar Reconnaissance Orbiter, ha confirmado la existencia de vastos tubos de lava bajo la superficie lunar, algunos con diámetros de hasta 100 metros. Estos túneles volcánicos podrían proporcionar protección natural contra la radiación cósmica y las variaciones extremas de temperatura, representando potenciales bases lunares "listas para usar".

En el campo de la energía, el National Ignition Facility (EE. UU.) ha replicado por tercera vez consecutiva un experimento de fusión nuclear que produce más energía de la que consume, consolidando el resultado histórico de 2022. El experimento generó 3.15 megajulios de energía utilizando 2.05. Aunque aún faltan décadas para las plantas de fusión comerciales, la repetibilidad del resultado demuestra que la fusión nuclear controlada es físicamente realizable.

Investigadores surcoreanos han desarrollado un material (LK-99 mejorado) que mantiene superconducción hasta 15°C sin presiones extremas, un gran salto respecto a los -140°C anteriores. Aunque aún no es "temperatura ambiente" real, representa un avance fundamental que podría revolucionar las redes eléctricas, el transporte y la informática.

Sin embargo, no todo han sido buenas noticias. El año 2025 también ha estado marcado por controversias y fraudes científicos. En abril, la empresa biotecnológica Colossal Biosciences anunció que había "desextinguido" al lobo gigante (Aenocyon dirus) y presentó a Rómulo, Remo y Khaleesi, tres lobos creados mediante edición genética a partir de ADN hallado en fósiles. Sin embargo, la propia compañía tuvo que admitir más tarde que se trataba de un fiasco.

En el ámbito de la inteligencia artificial, aunque los modelos extensos de lenguaje (LLM) están acelerando el descubrimiento científico, varios estudios han mostrado cómo la IA está contribuyendo a aumentar el problema del fraude científico e inundando la literatura académica con trabajos triviales y deficientes.

En septiembre, telescopios de todo el mundo detectaron la llegada de un nuevo visitante de fuera del sistema solar, el cometa interestelar 3i/ATLAS, que ha dado lugar a titulares fantasiosos sobre la vida extraterrestre. Las afirmaciones poco rigurosas del físico de Harvard Avi Loeb tuvieron que ser desmentidas por la propia NASA en una comparecencia pública.

El año también estuvo marcado por pérdidas significativas para la comunidad científica. En septiembre, México perdió a la doctora Julieta Fierro Gossman, científica y divulgadora ampliamente reconocida. Su fallecimiento el 15 de septiembre generó un homenaje nacional en el que la comunidad científica destacó su papel como pionera en la democratización del conocimiento.

En cuanto al futuro, los científicos proyectan que, de seguir el ritmo actual de descubrimiento y descripción de nuevas especies, en poco menos de 400 años el número de especies conocidas sobre el planeta se habrá doblado. Actualmente hay algo menos de 1,9 millones de especies catalogadas (excluyendo virus), y para entonces los investigadores proyectan que habrá unos 3,55 millones.

Para 2026, todas las miradas están puestas en la primera misión humana hacia la órbita lunar después de más de 50 años (Artemis II), la aprobación de los primeros fármacos basados en IA para enfermedades raras, y potencialmente la primera comunicación bidireccional con una inteligencia artificial avanzada.

Como reflexión final, el 2025 ha demostrado que la ciencia avanza más rápidamente cuando es colaborativa, internacional y guiada tanto por la curiosidad pura como por la necesidad de resolver problemas humanos concretos. Los descubrimientos más significativos no son solo aquellos técnicamente impresionantes, sino aquellos que prometen mejorar concretamente las vidas de miles de millones de personas.

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