Internacional

La UE aprueba sanciones a Rusia menos ambiciosas tras ceder ante exigencias de Grecia sobre su flota naviera

La Unión Europea aprobó este jueves el paquete 21 de sanciones contra Rusia por su guerra en Ucrania, pero con un alcance significativamente reducido respecto a la propuesta inicial de Bruselas. Grecia logró bloquear la prohibición total de transportar gas natural licuado ruso mediante una exención que permitirá a la naviera griega Dynagas continuar operando con contratos anteriores a febrero de 2022, mientras que otros Estados miembros también consiguieron concesiones que debilitaron las medidas originales.

INTERNACIONAL23 JUL 2026

La aprobación del paquete 21 de sanciones se produjo casi contra reloj, después de varias semanas de negociaciones entre los Veintisiete. El acuerdo incluye nuevas restricciones dirigidas a bancos rusos, empresas de criptomonedas, plataformas de comercio de petróleo y la flota fantasma rusa —la red de barcos que transporta hidrocarburos sorteando las sanciones de la Unión—, según informó El País.

Sin embargo, el contenido final del paquete es menos ambicioso de lo previsto al principio. Atenas ganó finalmente el pulso a Bruselas y logró una exención que permitirá seguir operando a uno de los armadores griegos que participa del negocio de transportar gas natural licuado fuera de la Unión Europea. Podrá hacerlo solo con los contratos anteriores a la invasión a gran escala de Ucrania lanzada por el Kremlin en febrero de 2022, según fuentes diplomáticas conocedoras del acuerdo. Esa exención se revisará anualmente.

La compañía naviera griega Dynagas, que controla 27 metaneros —buques rompehielos especializados en operar en el Ártico y transportar gas licuado ruso hacia países de fuera de la Unión Europea—, fue el centro de la polémica. El Gobierno del conservador griego Kyriakos Mitsotakis alegaba que esa gran naviera hizo años una gran inversión, que no puede enviar a sus barcos a otras rutas y que, de hacerse efectiva la prohibición total de transportar gas ruso a países de fuera de la Unión Europea, se vería obligada a venderlos. El Ejecutivo griego argumentaba además que la consecuencia sería que el mercado lo controlarían los rivales de Europa —Estados Unidos, Japón y China— más que dañar la economía de Moscú, que puede encontrar alternativas.

Grecia levantó también el bloqueo a otra decisión clave para atenazar la economía rusa: la Unión Europea prorroga el tope al precio del petróleo ruso, manteniéndolo en 44,10 dólares el barril. La medida expiraba este mismo jueves y, si no hubiera habido acuerdo, el precio habría subido por encima de los 58 dólares por barril. Así, la Unión Europea logró sacar adelante las nuevas sanciones a Rusia casi contra el reloj. Un fracaso habría sido una señal muy poderosa hacia el Kremlin.

La prohibición de transportar gas natural licuado ruso en realidad no está en el paquete 21 de sanciones aprobado este jueves, sino en el número 19, acordado a finales del año pasado. Pero Atenas, que asegura que no había referencias a transferir gas a países de fuera de la Unión Europea en el texto legal original y que la Comisión Europea lo había colado por la puerta de atrás, utilizó las nuevas sanciones para introducir una enmienda que le permitiera mantener sus operaciones.

Las nuevas sanciones están orientadas a causar daño a la economía rusa. La Unión Europea incluirá en su lista negra 218 nombres de personas y empresas vinculadas a la invasión, que tendrán prohibida la entrada en territorio comunitario y verán congelados todos sus activos en la Unión. Europa introduce además a otros 32 bancos rusos en su lista de sanciones, empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo.

Helen McEntee, ministra de Exteriores de Irlanda, el país que ejerce este semestre la presidencia del Consejo de la Unión Europea, afirmó que "este paquete apunta aún más a los flujos de ingresos de Rusia, obstaculiza su flota en la sombra y perturba sus cadenas de suministro", según reportó El País.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró en redes sociales que "en un momento en el que Ucrania ha construido un impulso militar, nuestras sanciones continúan debilitando los fundamentos económicos del esfuerzo bélico de Rusia".

El Ejecutivo comunitario había presentado el paquete 21 de sanciones como una respuesta contundente a los duros ataques de Rusia contra Ucrania. Pese a que ya no está en el Gobierno de Hungría el ultra Viktor Orbán, muy afín al Kremlin y que bloqueaba tradicionalmente las sanciones, su aprobación se había complicado. Pero finalmente, con esa rebaja impuesta por Grecia, salió adelante.

Las sanciones que recibieron el visto bueno de los Veintisiete son menos ambiciosas que la propuesta inicial de Bruselas. Además de las reservas de Grecia por su sector naval, Bulgaria vetó la iniciativa de incluir en la lista negra al patriarca Kiril de la iglesia ortodoxa rusa y a Vagit Alekperov, fundador y principal accionista de Lukoil. Alemania y Portugal se opusieron a limitar la entrada de pescado procedente de Rusia. Austria logró una exención relacionada con el banco Raiffeisen Bank. E Italia y Francia descafeinaron la idea de limitar los visados a combatientes rusos.

El resultado final refleja las dificultades de la Unión Europea para mantener la unidad en su respuesta a la invasión rusa de Ucrania, con cada Estado miembro priorizando sus intereses económicos nacionales. Aunque el paquete 21 representa un nuevo endurecimiento de las medidas contra Moscú, las concesiones otorgadas a múltiples países demuestran que el consenso europeo tiene límites cuando entran en juego sectores económicos estratégicos como la navegación, la energía, la pesca y el sector financiero.

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La UE aprueba sanciones a Rusia menos ambiciosas tras ceder ante exigencias de Grecia sobre su flota naviera

La Unión Europea aprobó este jueves el paquete 21 de sanciones contra Rusia por su guerra en Ucrania, pero con un alcance significativamente reducido respecto a la propuesta inicial de Bruselas. Grecia logró bloquear la prohibición total de transportar gas natural licuado ruso mediante una exención que permitirá a la naviera griega Dynagas continuar operando con contratos anteriores a febrero de 2022, mientras que otros Estados miembros también consiguieron concesiones que debilitaron las medidas originales.

23 jul 2026
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La aprobación del paquete 21 de sanciones se produjo casi contra reloj, después de varias semanas de negociaciones entre los Veintisiete. El acuerdo incluye nuevas restricciones dirigidas a bancos rusos, empresas de criptomonedas, plataformas de comercio de petróleo y la flota fantasma rusa —la red de barcos que transporta hidrocarburos sorteando las sanciones de la Unión—, según informó El País.

Sin embargo, el contenido final del paquete es menos ambicioso de lo previsto al principio. Atenas ganó finalmente el pulso a Bruselas y logró una exención que permitirá seguir operando a uno de los armadores griegos que participa del negocio de transportar gas natural licuado fuera de la Unión Europea. Podrá hacerlo solo con los contratos anteriores a la invasión a gran escala de Ucrania lanzada por el Kremlin en febrero de 2022, según fuentes diplomáticas conocedoras del acuerdo. Esa exención se revisará anualmente.

La compañía naviera griega Dynagas, que controla 27 metaneros —buques rompehielos especializados en operar en el Ártico y transportar gas licuado ruso hacia países de fuera de la Unión Europea—, fue el centro de la polémica. El Gobierno del conservador griego Kyriakos Mitsotakis alegaba que esa gran naviera hizo años una gran inversión, que no puede enviar a sus barcos a otras rutas y que, de hacerse efectiva la prohibición total de transportar gas ruso a países de fuera de la Unión Europea, se vería obligada a venderlos. El Ejecutivo griego argumentaba además que la consecuencia sería que el mercado lo controlarían los rivales de Europa —Estados Unidos, Japón y China— más que dañar la economía de Moscú, que puede encontrar alternativas.

Grecia levantó también el bloqueo a otra decisión clave para atenazar la economía rusa: la Unión Europea prorroga el tope al precio del petróleo ruso, manteniéndolo en 44,10 dólares el barril. La medida expiraba este mismo jueves y, si no hubiera habido acuerdo, el precio habría subido por encima de los 58 dólares por barril. Así, la Unión Europea logró sacar adelante las nuevas sanciones a Rusia casi contra el reloj. Un fracaso habría sido una señal muy poderosa hacia el Kremlin.

La prohibición de transportar gas natural licuado ruso en realidad no está en el paquete 21 de sanciones aprobado este jueves, sino en el número 19, acordado a finales del año pasado. Pero Atenas, que asegura que no había referencias a transferir gas a países de fuera de la Unión Europea en el texto legal original y que la Comisión Europea lo había colado por la puerta de atrás, utilizó las nuevas sanciones para introducir una enmienda que le permitiera mantener sus operaciones.

Las nuevas sanciones están orientadas a causar daño a la economía rusa. La Unión Europea incluirá en su lista negra 218 nombres de personas y empresas vinculadas a la invasión, que tendrán prohibida la entrada en territorio comunitario y verán congelados todos sus activos en la Unión. Europa introduce además a otros 32 bancos rusos en su lista de sanciones, empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo.

Helen McEntee, ministra de Exteriores de Irlanda, el país que ejerce este semestre la presidencia del Consejo de la Unión Europea, afirmó que "este paquete apunta aún más a los flujos de ingresos de Rusia, obstaculiza su flota en la sombra y perturba sus cadenas de suministro", según reportó El País.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró en redes sociales que "en un momento en el que Ucrania ha construido un impulso militar, nuestras sanciones continúan debilitando los fundamentos económicos del esfuerzo bélico de Rusia".

El Ejecutivo comunitario había presentado el paquete 21 de sanciones como una respuesta contundente a los duros ataques de Rusia contra Ucrania. Pese a que ya no está en el Gobierno de Hungría el ultra Viktor Orbán, muy afín al Kremlin y que bloqueaba tradicionalmente las sanciones, su aprobación se había complicado. Pero finalmente, con esa rebaja impuesta por Grecia, salió adelante.

Las sanciones que recibieron el visto bueno de los Veintisiete son menos ambiciosas que la propuesta inicial de Bruselas. Además de las reservas de Grecia por su sector naval, Bulgaria vetó la iniciativa de incluir en la lista negra al patriarca Kiril de la iglesia ortodoxa rusa y a Vagit Alekperov, fundador y principal accionista de Lukoil. Alemania y Portugal se opusieron a limitar la entrada de pescado procedente de Rusia. Austria logró una exención relacionada con el banco Raiffeisen Bank. E Italia y Francia descafeinaron la idea de limitar los visados a combatientes rusos.

El resultado final refleja las dificultades de la Unión Europea para mantener la unidad en su respuesta a la invasión rusa de Ucrania, con cada Estado miembro priorizando sus intereses económicos nacionales. Aunque el paquete 21 representa un nuevo endurecimiento de las medidas contra Moscú, las concesiones otorgadas a múltiples países demuestran que el consenso europeo tiene límites cuando entran en juego sectores económicos estratégicos como la navegación, la energía, la pesca y el sector financiero.

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