La Unión Europea desbloquea 16.400 millones de euros para Hungría tras el compromiso de reformas del nuevo gobierno
La Comisión Europea anunció este viernes el desbloqueo de 16.400 millones de euros en fondos de recuperación y cohesión previamente congelados para Hungría, tras el compromiso del nuevo primer ministro Péter Magyar de implementar reformas contra la corrupción y restaurar el Estado de derecho. El anuncio marca un giro radical en las relaciones entre Bruselas y Budapest apenas cinco semanas después de que Magyar derrotara a Viktor Orbán en las elecciones del 12 de abril, poniendo fin a 16 años de gobierno del líder nacionalpopulista.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó en una conferencia de prensa en Bruselas junto a Magyar que el progreso realizado por el nuevo gobierno húngaro permite liberar los fondos congelados durante años bajo el mandato de Orbán. "Ya podemos sentir un fuerte viento de cambio en Hungría", declaró von der Leyen, según reportó The Guardian.
La ayuda financiera se distribuirá en varios paquetes, según detalló von der Leyen: 10.000 millones de euros provenientes del programa Next Generation EU, el fondo de recuperación creado para afrontar la pandemia de covid; 4.200 millones de euros en fondos de cohesión; y 2.200 millones de euros adicionales que se liberarán conforme se completen las reformas prometidas, según informó Deutsche Welle.
Magyar calificó el acuerdo como un "avance histórico" y aseguró que su gobierno ha llegado a un consenso con la Comisión Europea sobre todos los pasos necesarios para recibir los fondos. "Llevaremos este dinero a casa, como prometimos, para reconstruir Hungría, para impulsar la economía, para restaurar y desarrollar los servicios públicos, y para fortalecer la competitividad de las empresas húngaras y las pequeñas y medianas empresas", declaró el primer ministro, según recogió DW.
Los fondos descongelados representan el 14% del presupuesto húngaro, según afirmó Magyar en la comparecencia, reportó El País. El dinero se destinará a vivienda, transporte, energía y apoyo a pequeñas y medianas empresas, además de respaldos sociales bajo los fondos de cohesión, según von der Leyen.
La Comisión Europea había congelado miles de millones de euros destinados a Hungría durante el gobierno de Orbán debido a preocupaciones sobre corrupción, conflictos de interés, falta de independencia judicial y académica, deterioro del Estado de derecho y riesgos para el uso correcto del dinero comunitario, según detalló El País. Además, Bruselas y la justicia europea impusieron sanciones económicas a Budapest por incumplimientos de la legislación comunitaria, especialmente en materia de asilo y derechos fundamentales.
Bajo el liderazgo de Orbán, Budapest y Bruselas chocaron frecuentemente tanto por asuntos domésticos húngaros como por cuestiones de política exterior, incluido el apoyo a Ucrania en medio de la invasión rusa, según reportó DW. Varios fondos diseñados para ayudar a uno de los estados miembros más pobres de la UE habían estado congelados durante años como resultado.
La economía húngara ha estado más o menos estancada durante los últimos tres años, registrando solo un crecimiento mínimo, según DW. Esto ocurre a pesar de un déficit presupuestario creciente que este año podría alcanzar el 6,2% del PIB —muy por encima de los objetivos de la UE— tras el fuerte gasto preelectoral del ex primer ministro Orbán, según informó la Comisión Europea. Las tasas de interés base del banco central están en 6,25%, muy por encima del 2% del Banco Central Europeo, según DW.
La moneda nacional, el forinto, se ha recuperado desde la elección de Magyar, en parte por la anticipación de la renovación de los fondos de recuperación de la UE, según reportó Deutsche Welle.
Aproximadamente 2.200 millones de euros de los fondos liberados están condicionados a que se restaure la "libertad académica" en las universidades húngaras, mientras que otros 500 millones de euros se mantendrán retenidos hasta que Hungría cumpla con el fallo del Tribunal de Justicia Europeo del mes pasado sobre leyes que discriminan a la comunidad LGBTQ, según informó The Guardian.
Hungría no solo regresa a los programas económicos europeos. El país también pasará a formar parte de la Fiscalía Europea, a lo que Orbán siempre se había negado, y regresará al programa Erasmus, señaló von der Leyen, según El País. Ese programa educativo se había convertido en uno de los símbolos del choque entre Bruselas y el gobierno de Orbán, después de que el Ejecutivo comunitario bloqueara la participación de dos decenas de universidades húngaras por su falta de transparencia en la gestión de los fondos europeos.
En un desarrollo paralelo, la policía húngara anunció que permitirá que el desfile del Orgullo de Budapest se lleve a cabo el próximo mes. El año pasado intentaron bloquear el evento por órdenes del gobierno de Orbán, según reportó The Guardian. La marcha del año pasado, a pesar de la prohibición, fue asistida por un récord de 200.000 personas, según sus organizadores, transformando el evento en un potente símbolo de desafío a Orbán y el retroceso constante de derechos de su gobierno.
El partido Fidesz de Orbán respaldó legislación el año pasado —la primera de su tipo en la historia reciente de la UE— que creó una base legal para prohibir eventos del Orgullo, citando una ampliamente criticada necesidad de proteger a los niños, según The Guardian. Desde que Magyar fue elegido en una victoria aplastante, desencadenando celebraciones en todo el país mientras los húngaros marcaban el fin de los 16 años de poder de Orbán, el nuevo líder ha expresado repetidamente su apoyo a la igualdad y la libertad de reunión.
Los organizadores del Orgullo de Budapest notificaron a la policía esta semana su intención de realizar la 31ª edición de la marcha el 27 de junio. Dijeron tener pocas dudas de que el evento se llevaría a cabo, particularmente después de que el tribunal superior de la UE dictaminara que la ley anti-LGBTQ de Orbán de 2021 —que fue enmendada el año pasado para servir como base para prohibir el Orgullo— era discriminatoria, estigmatizante y violaba las normas del bloque, según The Guardian.
La policía confirmó que había dado luz verde a la marcha. En una declaración a la agencia de noticias AFP, dijeron: "Durante el proceso de notificación para el desfile del Orgullo 2026 y la posterior consulta en persona con los organizadores, no surgieron motivos para prohibir la asamblea", según reportó The Guardian. La declaración indicó que la policía había emitido "decisiones prescriptivas-restrictivas con respecto a tres contramanifestaciones", sugiriendo que esas reuniones también se permitirían pero a distancia del desfile del Orgullo.
Con la liberación de fondos anunciada por von der Leyen, Bruselas emite también un mensaje ejemplarizante: que los incumplimientos tienen consecuencias y que la vuelta a la senda y las reformas marcan la diferencia, según El País. Es la misma estrategia que usó con Polonia tras la derrota del ultraconservador PiS en las urnas y la llegada al gobierno de una coalición liderada por el conservador Donald Tusk. "[Los húngaros] tomaron una decisión clara. Eligieron la democracia. Eligieron regresar al corazón de Europa", declaró la presidenta de la Comisión Europea, según El País.
Von der Leyen afirmó que Magyar ya había convencido a la Comisión Europea de que el país está "pasando página". "En solo unas pocas semanas, has impulsado reformas largamente esperadas", dijo al líder conservador, según The Guardian.
Magyar, que arrasó en las elecciones del 12 de abril contra Orbán y su partido nacionalpopulista, basó gran parte de su campaña en la lucha contra la corrupción y en que recuperaría los fondos congelados por Bruselas, según El País. El nuevo gobierno heredó un creciente déficit presupuestario tras el fuerte gasto preelectoral de Orbán.
Magyar explicó que ha acordado con von der Leyen todos los pasos que permitirán la liberación de los fondos, y que Hungría podrá aprobar todas las leyes necesarias, según The Guardian. Esto implica que cualquier compromiso de los derechos de las personas LGBTQ será corregido por Magyar.
"Hemos luchado por cada céntimo", remarcó Magyar, según El País. El primer ministro húngaro subrayó la importancia de estos fondos para impulsar una economía que lleva estancada prácticamente tres años.
La decisión marca un cambio dramático en las relaciones entre la Unión Europea y Hungría en apenas cinco semanas desde la llegada al gobierno de Magyar y la salida de Orbán, según El País. El país centroeuropeo parece haber abandonado el papel de alumno díscolo de la UE que mantuvo durante más de una década y media bajo el liderazgo de Orbán.



